“Vuestra desnudez es un manto real… Vuestra corona de espinas es una diadema sin precio… Vuestras llagas son vuestra púrpura…” – Rincón de la Conversación

23/03/2015

004  El rincón de la conversación marzo 2015En unos días más, estaremos envueltos en las formativas brumas y tristezas sacrales de la Pasión, respirando la atmósfera llena de la grandeza infinita del sacrificio del Redentor, y del dolor insondable de María Santísima Co-redentora, de quien Cornelio A Lápide dice que el género humano no sería capaz de soportarlo física ni espiritualmente.

Ocasión ideal para recogernos, para rezar por la Santa Iglesia y el próximo Sínodo, por la conversión del mundo, por los cristianos perseguidos por musulmanes y comunistas, por la Familia y la Vida, para que cese la matanza de los inocentes, por la restauración plena de la civilización cristiana…
Quería compartir con los amigos del “Rincón” dos escenas tocantes de un gran via crucis, poblado de imágenes conmovedoras y grandiosas, de gran belleza. Ideal para rezarlo en la oscuridad de la noche, con antorchas!

Cristo NP Jesús del GPoder

Cristo Rey en la Cruz
XII Estación
JESÚS MUERE EN LA CRUZ
– Te adoramos, oh Cristo, y te bendecimos
– Porque con tu santa Cruz redimiste al mundo.
YA NO ESTÁIS por tierra, Dios mío.
La Cruz lentamente se levantó.
No para elevaros, sino para proclamar bien alto vuestra ignominia, vuestra derrota, vuestro exterminio.
Sin embargo, era el momento de cumplirse lo que Vos mismo habíais enseñado:
“Cuando fuere elevado, atraeré hacia Mí a todas las criaturas” (Jn. 12, 32).
En vuestra Cruz, humillado, llagado, agonizante, comenzasteis a reinar sobre la Tierra.
En una visión profética, visteis a todas las almas piadosas de todos los tiempos, que venían a Vos.
Visteis el recato y el pudor de las Santas Mujeres, que ahí compartían vuestro dolor, y con ese alimento espiritual se santificaban.
Visteis las meditaciones de San Pedro y de los Apóstoles
sobre vuestra Crucifixión.
Visteis las meditaciones de Lino, Cleto, Clemente, Sixto, Cornelio, Cipriano, Inés, Cecilia, Anastasia, todos aquellos santos que vuestra Providencia quiso que fuesen, diariamente y en el mundo entero, mencionados durante el Sacrificio de la Misa, porque la oblación de su santidad se hizo en unión con la oblación de vuestra Crucifixión.
Visteis a los misioneros benedictinos que, conduciendo vuestra Cruz por los bosques de Europa, conquistaban más tierras que las legiones romanas.
Visteis a San Francisco, que del Monte Alverno os adoraba, y oísteis la prédica de Santo Domingo.
Visteis a San Ignacio ardiendo de celo por el Crucifijo, reuniendo en torno a Vos falanges de participantes de los Ejercicios Espirituales.
Visteis a los misioneros que recorrían el Nuevo Mundo para predicar vuestro Crucifijo.
Visteis a Santa Teresa llorando a vuestros pies.
Visteis vuestra Cruz luciendo en la corona de los Reyes.
Dios mío, en la Cruz comenzó vuestra gloria, y no en la Resurrección.
Vuestra desnudez es un manto real. Vuestra corona de espinas es una diadema sin precio. Vuestras llagas son vuestra púrpura.
¡Oh Cristo Rey!, cuán verdadero es consideraros en la Cruz
como un Rey. ¡Pero cuán cierto es que ningún símbolo expresa mejor la autenticidad de esa realeza que la realidad histórica de vuestra desnudez, de vuestra miseria, de vuestra aparente derrota.
– Ten piedad de nosotros, Señor
– Señor, ten piedad de nosotros.
– Que por la misericordia de Dios las almas de los fieles difuntos descansen en paz. Así sea.

Estampa de la oración Ecuador tamaño doc

El Corazón de María: una lámpara que arde sola en la oscuridad universal
XIV Estación
JESUS ES DEPOSITADO EN EL SEPULCRO
AL MISMO TIEMPO en que las pesadas piedras del sepulcro velan el Cuerpo del Salvador a las miradas de todos, la Fe vacila en los pocos que habían permanecido fieles a Nuestro Señor.
Pero hay una lámpara que no se apaga, ni parpadea, y que arde sola plenamente, en esta oscuridad universal. Es Nuestra Señora, en cuya alma la Fe brilla tan intensamente como siempre.
Ella cree. Cree por entero, sin reservas ni restricciones. Todo parece haber fracasado. Pero Ella sabe que nada ha fracasado. En paz, aguarda la Resurrección.
La Santísima Virgen resumió y compendió en sí a la Santa Iglesia, en esos días de tan extensa deserción.
Nuestra Señora, protectora de la Fe. Este es el tema de la presente meditación. De la Fe y del espíritu de fe, o sea del sentido católico.
Hoy, a los ojos de muchos, las posibilidades de restauración plena de todas las cosas según la ley y la doctrina de Nuestro Señor Jesucristo parecen tan irremediablemente sepultadas cuanto a los Apóstoles parecía irremediablemente sepultado Nuestro Señor en su sepulcro. Los que tienen devoción a la Virgen reciben de Ella, sin embargo, el inestimable don del sentido católico. Y, por eso, saben que todo es posible, y que la aparente inviabilidad de los más osados y extremados horizontes apostólicos no impedirá una verdadera resurrección si Dios tuviere pena del mundo y éste corresponde a la gracia divina.
La Ssma. Virgen nos enseña la perseverancia en la fe, en el sentido católico y en la virtud del apostolado intrépido
“Fides intrépida”– incluso cuando todo parece perdido.
La Resurrección vendrá pronto. Felices los que supieren perseverar como Ella, y con Ella. De ellos serán las alegrías y en cierta medida las glorias del día de la Resurrección.

Deseo a todos mis amigos el espíritu sacral de la Pasión y, a su debido momento, muy felices Pascuas de Resurrección!

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El texto del Via Crucis es de autoría del Prof. Plinio Corrêa de Oliveira

Tomado de “O Legionário” Nº 558 – 18 de Abril de 1943
Quien desee meditar este via crucis completo, en el original portugués o en castellano, puede encontrarlo en el site pliniocorreadeoliveira.info, en “pesquisar”: via crucis de “O Legionario”

http://www.pliniocorreadeoliveira.info/LEG_558_19430418_Via%20Crucis.pdf

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