Personalidades de fama internacional aplauden el libro del Profesor Plinio Corrêa de Oliveira

17/01/2011

 

Nobleza y élites tradicionales análogas en las alocuciones de Pío XII al Patriciado y a la Nobleza romana

 

Del Cardenal Don Alfons M. Stickler, S.D.B. al Profesor Plinio Corrêa de Oliveira

S.C.V., día de San José, 1993

Ilustrísimo Señor Profesor:

Le agradezco sentidamente el amable obsequio de su obra “Nobleza y élites tradicionales análogas en las alocuciones de Pío XII al Patriciado y a la Nobleza romana”, que me ha sido entregada en su versión italiana.

Me ha impresionado por varias razones: antes que nada por su oportunidad, pues constituye una nueva presentación de las enseñanzas del gran Papa Pacelli sobre este tema en un momento histórico-cultural en que la saña antinobiliaria producida en el mundo entero por la Revolución Francesa parece disminuir en todas partes.

En segundo lugar, ante la decadencia universal de los valores —no sólo de los exclusivamente naturales, sino más aún de los cristianos— la obra suscitará en todas partes y en muchos corazones el deseo de que las élites nobiliarias —que han desempeñado en los pasados siglos un papel importante y con frecuencia determinante en el enaltecimiento de estos valores mediante su vida y actuación— vuelvan a dar a la humanidad estos ejemplos, de los que tiene una necesidad urgente y suprema.

El tercer motivo emana de sus consideraciones, que me parecen de extrema actualidad, a respecto de la formación, junto a las noblezas y élites de sangre, de noblezas y élites de espíritu y de alma que, asociándose y organizándose con las numerosas almas nobles que existen en todas partes, asuman en todo el mundo las funciones de ejemplo y de guía rumbo a un orden natural y perenne de las cosas, tanto en apoyo de las noblezas de sangre que aún existen y resurgen, como en substitución de aquellas que no saben reaccionar eficazmente ante decadencias que se manifiestan en más de un caso precisamente en nuestros días.

Sirviéndose de una amplia y segura documentación, realiza Vd. en su libro un fino análisis de la muy compleja realidad sociopolítica actual y, comentando con gran rigor de lógica las luminosas enseñanzas del Papa Pacelli, hace ver cuánto él y sus sucesores, hasta Juan Pablo II, continúan esperando de la nobleza aún existente y de las élites análogas a ser creadas, en pro de la elevación religiosa, moral y cultural del mundo.

Por eso, ilustre Profesor, me congratulo con este libro y le deseo una amplia difusión que suscite, sustente y construya una profunda y vasta sensibilidad hacia este excelente instrumento de re-creación de una sana ética natural y de una revivida moralidad religiosa cristiana que lleve a toda la humanidad a aquella paz, prosperidad y felicidad que sólo los auténticos y genuinos valores pueden realizar y asegurar.

A estos mis votos agrego fervientes oraciones al Señor y a la Madre de la Iglesia, a fin de que le sostengan en la obra tan benéfica como angustiosamente actual para el tiempo que vivimos.

Vuestro en Cristo

Alfons M. Card. Stickler, S.D.B.

(Traducción del original italiano)

 

 

Del Cardenal Don Mario Luigi Ciappi, O.P. al Profesor Plinio Corrêa de Oliveira

Roma, 18 de febrero de 1993

Ilustre Profesor

Su reconocida fama y las palabras de aplauso y de estímulo a su obra del insigne P. Victorino Rodríguez, O.P., considerado generalmente una de las glorias de la teología contemporánea, me han llevado a leer con vivo interés el libro “Nobleza y élites tradicionales análogas en las alocuciones de Pío XII al Patriciado y a la Nobleza romana”.

Cuando Pío XII dio al mundo la espléndida serie de catorce alocuciones al Patriciado y a la Nobleza romana, muchos vieron en ellas no tanto una obra al mismo tempo teológica, filosófica e histórica, sobre valores destinados a desarrollar aún un papel fundamental y perenne, sino una nostálgica efusión de amor a virtudes, grandezas y glorias que el mundo comprendía cada vez menos.

La más reciente de las mencionadas alocuciones fue la de 1958. Transcurridos desde entonces más de treinta años es posible constatar cuánto se engañaron quienes así pensaban. De hecho el Papa Pacelli había visto con acierto el curso de los acontecimientos. Hoy en día no sólo se va apagando gradualmente la vieja saña antinobiliaria, sino que también aparecen, un poco por todas partes, intelectuales sobresalientes que ponen en relieve cuánto perjudica a la cultura y al estilo de vida de la sociedad contemporánea la pérdida de las auténticas élites, con la consiguiente vulgarización del tipo humano. Por eso se manifiesta en muchos lugares una ardiente aspiración a favor de la restauración de la influencia de auténticas élites sobre las multitudes, de modo que éstas vuelvan a ser—según la doctrina de Pío XII—pueblos y no masas anónimas (cfr. Radiomensaje de Navidad de Pío XII, 1944).

En este contexto histórico, su obra se revela de extraordinaria oportunidad pues, al hacerse eco del magisterio del Papa Pacelli y comentarlo con notable penetración y coherencia, dirige un llamamiento a la Nobleza y élites análogas a fin de que colaboren, con más ánimo que nunca, al bien común espiritual y temporal de las naciones.

Como subraya aquel inmortal Papa, a ellas les corresponde de hecho la preciosa misión de transmitir con el ejemplo, la palabra y la acción, el tesoro de verdades religiosas y temporales de la Cristiandad, la antorcha luminosa de tantas verdades que las sociedades jamás podrán olvidar sin riesgo de sucumbir en el remolino de caos y miseria moral que las amenaza.

Es mi deseo, por tanto, que sea bien recibido este libro, al cual dedicó Vd. los amplios recursos de su inteligencia y erudición, además de su ilimitado amor a la Iglesia. Quiera la Divina Providencia favorecer su vasta difusión, para que puedan ser siempre más comprendidas tanto la opción preferencial por los nobles inspirada en Pío XII que puso Vd. a la luz, como la opción preferencial por los pobres a la cual el actual Pontífice dedica su entrañable amor.

Mario Luigi Card. Ciappi, O.P.

(Traducción del original italiano)

 

Del Cardenal Don Silvio Oddi al Profeso Plinio Corrêa de Oliveira

Roma, 10 de febrero de 1993

Ilustre Profesor:

He leído con vivo interés su obra “Nobleza y élites tradicionales análogas en las alocuciones de Pío XII al Patriciado y a la Nobleza romana”.

El pensamiento del gran Papa Pacelli que se desprende de los documentos mencionados es perfectamente actual, y tuvo Vd. la feliz iniciativa de proponerlo al público de hoy acompañándolo con oportunas notas. Es de interés recordar, como reafirmó el propio Pablo VI después del Concilio Vaticano II, que las enseñanzas de su predecesor dirigidas al Patriciado y a la Nobleza romana se mantienen plenamente vigentes.

De los comentarios y de la documentación que Vd. facilita para una más completa comprensión de toda la magnitud del magisterio de Pío XII, se desprende una gran erudición y seguridad de pensamiento, justamente puestas en relieve por el conocido historiador francés Georges Bordonove en su prefacio a esta obra.

Estoy convencido de que hago una obra de bien recomendando su lectura a todos aquellos que desean profundizar el conocimiento de las sabias y luminosas enseñanzas de aquel Pontífice.

Deseando que su oportuno libro tenga una gran difusión, le presento mis cordiales saludos.

Silvio Card. Oddi

(Traducción del original italiano)


 

Cardenal Bernardino Echeverría Ruiz: “Un grito profético”

 

(…) El slogan de la Revolución Francesa que puso como base de la sociedad el anhelo de IGUALDAD, LIBERTAD, FRATERNIDAD, no partiendo de un concepto cristiano según el cual todos los seres humanos nos sentimos iguales porque somos criaturas del mismo Dios e hijos del mismo Padre, sino partiendo del concepto erróneo de que no deben existir diferencias de ninguna clase entre los seres humanos, negando la diversidad de funciones de cada miembro. Lo cual parece estar en abierta contradicción con el plan de Dios en la creación del universo y más bien en consonancia con una teoría elaborada por la razón humana, de acuerdo con la cual deben suprimirse, si es necesario con la violencia, todas las desigualdades que existen en la sociedad.

La lucha de clases predicada por el Marxismo ha recibido un golpe de muerte con los últimos acontecimientos acaecidos en el Imperio Soviético. Pero todavía no se ha profundizado en el nuevo concepto que debe inspirar el restablecimiento de la sociedad destruida por el materialismo histórico. Para ello es necesaria una nueva óptica en la interrelación del ser humano, y un estudio más profundo acerca de la variedad de valores que forman parte de la sociedad.

(…) Esto es lo que, basándose en un interesante documental de la Iglesia, pretende realizar el inteligente y profundo pensador Plinio Corrêa de Oliveira, que ha escrito una obra que puede ayudar positivamente a estudiar y resolver este problema. La obra de Plinio Corrêa de Oliveira se titula NOBLEZA Y ELITES TRADICIONALES ANALOGAS EN LAS ALOCUCIONES DE PIO XII AL PATRICIADO Y A LA NOBLEZA ROMANA.

(…) creemos que la publicación del libro de Plinio Corrêa de Oliveira es un grito profético que llama a la sociedad contemporánea a hacer un examen de conciencia sobre la verdadera nobleza que ha distinguido a los hombres del pasado y de las auténticas virtudes con  que se debe contribuir a formar una sociedad más humana y más cristiana.

Ibarra, Junio 21 de 1993

Mons. Bernardino Echeverría Ruiz

Adm. Apost. de Ibarra

 


El duque de Maqueda con el Señor Raymond Drake, presidente de la TFP norteamericana, en el lanzamiento del libro en Washington

Prólogo

Maqueda

El profesor Plinio Corrêa de Oliveira, autor de esta obra, es una figura ampliamente conocida en los medios católicos y conservadores de todo Occidente.

Ex diputado federal por la Liga Electoral Católica del Estado de São Paulo, ejerció con singular brillo, una larga actividad docente como catedrático de Historia Moderna y Contemporánea en las Facultades de Filosofía, Ciencias y Letras “São Bento” y “Sedes Sapientiae” de la Pontificia Universidad Católica de dicho Estado brasileño. Fue también profesor de Historia de la Civilización en el Colegio Universitario de la famosa Facultad de Derecho de la Universidad de São Paulo.

Orador y conferenciante de gran reputación en su país de dimensiones continentales, el profesor Plinio Corrêa de Oliveira se señaló también como colaborador asiduo en el mayor diario brasileño, la “Folha de São Paulo”. Como escritor, tiene—entre libros y artículos—dos mil quinientos títulos publicados.

Merece especial relieve el libro En defensa de Acción Católica (1943), obra honrada con una carta de alabanza enviada al autor, en nombre del Papa Pío XII, por Mons. J. B. Montini, entonces subsecretario de Estado del Vaticano y más tarde Papa Pablo VI; así como el estudio La libertad de la Iglesia en el Estado comunista (1963), obra aplaudida en una carta del Cardenal G. Pizzardo, entonces Prefecto de la Sagrada Congregación de Seminarios y Universidades.

En 1981, su manifiesto, publicado con el título El socialismo autogestionario: frente al comunismo, ¿barrera o cabeza de puente? alcanza gran repercusión mundial. Se trata de un análisis crítico del socialismo autogestionario del presidente Mitterrand. A propósito de este trabajo publicado en ciento cincuenta y cinco diarios de gran circulación en el Viejo y Nuevo Mundo, el profesor Hayek, premio Nobel de Economía, escribió al autor una expresiva carta de apoyo.

Sin embargo, tal vez ninguna de sus obras haya tenido una repercusión tan profunda como el ensayo Revolución y Contra-Revolución, traducido a los principales idiomas.

Se encuentra en este libro una exposición sustanciosa y sucinta de la crisis del mundo moderno, detonada por el Humanismo, el Renacimiento y el Protestantismo. Estos tres movimientos, complementarios entre sí y de sentido plenamente revolucionario cada uno en su propia esfera, pasaron al campo político mediante una especie de osmosis ideológica, dando origen a la Ilustración y la Revolución Francesa.

En los campos filosófico y político, las doctrinas y tendencias de los revolucionarios de 1789 se quintaesenciaron y dieron origen al marxismo y a la Revolución Rusa de 1917. Lo que sucedió después es muy conocido por nuestros contemporáneos: la expansión mundial de la propaganda comunista y la súbita entrada en escena de una verdadera revolución cultural inaugurada por el movimiento de la Sorbona y los correlativos fenómenos del rock, movimiento hippie y punk, etc.

Poco después de que estos movimientos alcanzaran su auge, el Telón de Acero se desmoronó estrepitosamente y el comunismo pareció entrar en decadencia. Sin embargo, observadores perspicaces, entre los que se distinguía el profesor Corrêa de Oliveira, vieron en estos hechos no tanto una acentuada decadencia sino una astuta metamorfosis mediante la cual el comunismo, camuflado principalmente en la revolución ecológica de fondo socialista y autogestionario, procura imponer más que nunca al mundo moderno transformaciones radicales, respecto a las cuales el propio capitalismo de Estado no es, en el pensamiento de Marx, sino una etapa.

*     *     *

Revolución y Contra-Revolución ocupa, pues, un lugar primordial en la obra global del profesor Plinio Corrêa de Oliveira. Desde 1959 se han publicado sucesivas ediciones en Europa y América, con especial acogida entre la juventud universitaria.

A la luz de este ensayo, el autor fundó en São Paulo, en el año de 1960, un movimiento de inspiración católica: la Sociedad Brasileña de Defensa de la Tradición, Familia y Propiedad. Ésta se extendió rápidamente por su vasto país, y se fundaron a continuación, inspiradas en ella, entidades semejantes en casi todas las naciones de América del Norte y del Sur, así como en Costa Rica. Los ideales de la Tradición, Familia y Propiedad proyectaron al mismo tiempo su irradiación doctrinal en Europa, donde hoy las TFPs actúan en casi todos los países.

Además, se han constituido también TFPs, o bureaux de representación de las mismas en África, Asia y Oceanía, alcanzando un total de veinticinco países.

Se formó así, el mayor conjunto de asociaciones anticomunistas de inspiración católica existente en el mundo contemporáneo, y como es natural, ellas no se limitan a existir y vegetar, sino que actúan intensamente allí donde existen.

La narración de todo lo que han realizado las diversas TFPs para evitar que sus respectivas naciones caigan en el espantoso infortunio al que el ateísmo marxista ha conducido a las múltiples etnias existentes en la difunta URSS, sería obra excesivamente amplia como para estar contenida en este prólogo. El lector que desee conocerla, podrá encontrar una completa crónica en el libro Un ideal, un lema, una gesta (1990).

Es dentro de este enorme acervo de producción intelectual y de saludables actuaciones concretas, en nuestra confusa y atormentada época, como ha de comprenderse todo el alcance de la más reciente obra del profesor Corrêa de Oliveira, la cual se difundirá en los cinco continentes por las diversas TFPs y bureaux TFP.

Esta obra responde cuestiones fundamentales para el hombre contemporáneo. En efecto, éste duda muchas veces entre dos modelos de sociedad. Uno, de inspiración nítidamente católica y tradicional, fundado en el supuesto de que las desigualdades proporcionales y armónicas entre las diversas clases sociales están en total consonancia con la doctrina católica y los principios básicos de la Civilización Cristiana.

El otro, parte de la idea de que toda desigualdad es injusta, además de conducir la sociedad a la lucha de clases y a la esterilidad, o por lo menos a la sub-producción.

Los que aceptan el primer modelo encuentran simpática e importante la opción preferencial por los pobres, tan encomiada por el Papa Juan Pablo II, y también simpática y esencial para el buen orden social la existencia de élites auténticas, con una vigorosa base religiosa y familiar.

Al ilustre pensador brasileño le parece, importante preservar esta gran verdad en los medios católicos, minados hoy en día por una crisis de autoridad y, casi diríamos, por una crisis de identidad, que llevó al Papa Pablo VI a afirmar que “La Iglesia atraviesa hoy un momento de inquietud. Algunos se ejercitan en la autocrítica, se diría que hasta en la autodemolición”; y que se tiene la sensación de que “por alguna fisura ha penetrado el humo de satanás en el templo de Dios”.[1]

Tomando en consideración el carácter esencialmente jerárquico de la Iglesia fundada por Nuestro Señor Jesucristo, y la suprema autoridad en el ejercicio de las funciones de enseñar, santificar y gobernar a los fieles que corresponde a los Soberanos Pontífices, el autor pensó con acierto que, para orientar a las multitudes católicas, nada podría compararse en eficacia a un estudio que diera a conocer los principales documentos pontificios sobre esta materia. Los católicos son hoy en el mundo ochocientos ochenta millones y entre ellos ninguna voz se asemeja ni de lejos, en prestigio y autoridad, a la de los sucesores de San Pedro.

Para el profesor Plinio Corrêa de Oliveira se trataba de poner en evidencia que, sin perjuicio de la opción preferencial por los pobres, los católicos fieles deben ejercer también una opción preferencial por los nobles. Este objetivo le llevó a estudiar a fondo las catorce magníficas alocuciones en que Pío XII, dirigiéndose al Patriciado y a la Nobleza de Roma, les habló con paternal afecto y entusiasmante sabiduría sobre qué es en nuestros días la Nobleza y cuáles los deberes que le corresponde cumplir, aún cuando, privada de los bienes de fortuna, conserva todavía el brillo del nombre ilustre y las tradiciones de un pasado que ha de ser continuado con fidelidad.

Al mismo tiempo, Pío XII demostró que las puertas de la Nobleza deben abrirse para ciertas categorías nuevas, puestas en relieve en el mundo contemporáneo por las transformaciones sociales y económicas, y que deben mantener con ella un régimen de colaboración y osmosis gradual.

La Nobleza debe ir extendiendo hacia esas categorías los predicados de una verdadera élite, ayudándolas a ascender gradualmente desde las carencias intelectuales y morales del “nuevo-riquismo” hacia los altos valores de la tradición. Recíprocamente, las categorías nuevas, agradecidas por los dones de espíritu recibidos, deben mostrarse ávidas de asimilarlos en bien propio y para ele bien común de la sociedad, transformándose en élites análogas y hermanas de la Nobleza, y no en élites rivales y adversarias de ésta.

Tenemos la seguridad de que estas enseñanzas de Pío XII, que el autor, con verdadera riqueza de erudición, completa con citas de otros Papas, de Santo Tomás de Aquino y de otros Doctores de la Iglesia, ayudarán a la Nobleza e Hidalguía españolas a conservar celosamente su identidad consigo mismas, y a encontrar en las enseñanzas de Pío XII la definición precisa de su misión y de su propia razón de ser en la sociedad contemporánea, para lo que encontrarán especiales subsidios en los comentarios penetrantes y valientes del ilustre autor de la presente obra.

*     *     *

Séanos lícito, por fin, acentuar junto con el profesor Plinio Corrêa de Oliveira, que la condición fundamental impuesta por Pío XII para que la Nobleza, Hidalguía y élites análogas cumplan sus importantes misiones de modo ejemplar es que perseveren con firmeza en la Fe, en la práctica ejemplar de los Mandamientos y en la vida de piedad, alimentada por la asidua frecuencia de los Sacramentos, pues sin esos recursos sobrenaturales el apóstol de nuestros días nada conseguirá hacer, como nada hubieran hecho los apóstoles de antaño.

Christus heri et hodie, initium et finis, alpha et omega, ipsius sunt tempora et saecula, ipsi gloria et imperium, per universa aeternitatis saecula”(de la Liturgia de la Vigilia Pascual). “Cristo ayer y hoy, principio y fin, alfa y omega. Suyos son los tiempos y los siglos, a Él la gloria y el imperio por todos los siglos de la eternidad.” Ésta es la gran verdad sin la cual ni los individuos, ni las naciones encontrarán en esta vida el verdadero camino del orden temporal cristiano y de la salvación eterna.

Barcelona 20 de mayo 1993

Los Duques de Maqueda

[1] Discurso al Pontificio Seminario Lombardo, 7/12/1968 y homilía Resistite Fortes in FIDE, 29/6/1972 en Insegnamenti di Paolo VI, Tipografia Poliglotta Vatiana, vol. VI, p. 1188 y vol. X, p. 707.

 

 

 

De uno de los teólogos italianos más famosos al Profesor Plinio Corrêa de Oliveira

 

Ilustre profesor:

He leído atentamente la obra “Nobleza y élites tradicionales análogas en las alocuciones de Pío XII al Patriciado y a la Nobleza romana” que tuvo la gentileza de enviarme.

Encuentro feliz su idea de dar amplia difusión a aquellos documentos de Pío XII que, a primera vista, podrían parecer desprovistos de actualidad. Por el contrario, sus lúcidos y documentados comentarios muestran la clarividencia con que el tema fue tratado por aquel Pontífice. Oportunamente recordáis, además, las bellas palabras de Pablo VI: “Quisiéramos deciros muchas cosas. Son muy numerosas las reflexiones que despierta vuestra presencia. Lo mismo les sucedía a nuestros venerados Predecesores, especialmente al Papa Pío XII, de feliz memoria (…). Queremos creer que el eco de aquellas palabras, como el viento que hincha una vela, (…) vibra aún en vuestros corazones, colmándolos de aquellas austeras y magnánimas llamadas que alimentan la vocación que la Providencia os ha marcado, y rigen el ejercicio de aquella función que la sociedad contemporánea espera que ejerzáis también hoy.”

Su larga experiencia como profesor, diputado y hombre público hace que sus comentarios sean en tal modo inteligentes y didácticos que facilitan agradablemente la lectura de Documentos Pontificios de tan alto y estimable valor.

En el curso de sus páginas no he encontrado ningún error teológico o de otro género concerniente a las enseñanzas de la Iglesia. Me queda sólo desear que vuestra excelente obra reciba una plena acogida por parte de la opinión pública a la cual está destinada.

P. Raimondo Spiazzi, O.P.

(Traducción del original italiano)


 

Fr. Anastasio Gutiérrez, C.M.F.


De un canonista de fama mundial al Sr. D. Juan Miguel Montes, representante de la TFP en Roma

Institutum Iuridicum Claretianum

Roma

 

20 de julio de 1993

 

Mi estimado D. Juan Miguel:

He recibido la suya del 5 c.m. acompañando la hermosa obra del Prof. Plinio Corrêa de Oliveira, vuestro insigne fundador: “Nobiltà ed élites.…” Me ha hecho Vd. un regalo de gran valor. Una obra de una madurez científica, histórica, sociológica, humana, cristiana…inapreciable. Creo que con mis 81 años a las espaldas, mis 55 años de cátedra y estudios de tipo prevalentemente socio-jurídicos, mis 58 años de vida en y desde el alto observatorio de Roma…, tengo algún derecho de apreciarla y sobre todo de estimarla.

Repito, es una obra de una madurez y equilibrio de juicio difícilmente igualable por tantos libros, óptimos si se quiere, pero faltos de eso que podríamos llamar carisma de la ciencia y de la experiencia de un gran pensador.

Y para mí no son tanto los documentos de base, cuanto las elaboraciones del Prof. Corrêa de Oliveira, que explaya por los campos de la historia, de la psicología social, de la filosofía y de la teología y de la ética cristiana con profunda observación y capacidad de síntesis. En fin, que el Profesor Corrêa de Oliveira es  un gran MAESTRO que merece figurar a la cabeza de esta clase elitaria.

La presentación del volumen es digna del contenido, noble como el argumento tratado. Hubiera ennoblecido la obra una alusión oportuna a Isabel la Católica: la mujer, de estirpe real, más grande que ha pasado por el mundo después de la Madre de Dios, según la opinión de grandes críticos históricos.

Mi enhorabuena y que tenga la difusión que se merece. Cuando le escriban, felicítenle de mi parte por esta obra. (…) Díganle también que he recibido su carta de adhesión al propósito de pedir al Papa que mande reanudar el proceso de Isabel la Católica interrumpido hace más de dos años y medio. Como Vd. sabrá el Prof. Corrêa de Oliveira encabeza la lista de altísimos personajes que forman el Comité promotor de su glorificación. (…)

Mis mejores augurios, de su afectuosísimo amigo

 

P. Anastasio Gutiérrez C.M.F.


 

De uno de los más grandes teólogos contemporaneos al Profesor Plinio Corrêa de Oliveira

Santo Domingo el Real
PP. Dominicos
25 de enero de 1993
 

Querido amigo y admirado Profesor:

He leído con toda atención el original de su magnífica obra “Nobleza y élites tradicionales análogas en las alocuciones de Pío XII al Patriciado y a la Nobleza romana”, que tuvo a bien enviarme para su revisión. Me siento muy honrado por la confianza que pone en mi valoración y posibles anotaciones. Por lo demás, admiro su afán de pleno acierto al querer sacar a flote esta causa tan noble, a la vez que su humildad al recabar el parecer de quien sabe muchísimo menos que Vd. sobre el tema, tanto en el aspecto doctrinal como en el aspecto histórico.

Debo decirle que no he encontrado absolutamente nada censurable, ni siquiera mejorable en su cometido. Sí quiero subrayar lo que considero grandes aciertos:

Primero, escribir una obra sobre esta tema. Era necesaria; y el punto de partida y principal base argumental no podía estar mejor escogido: las alocuciones de Pío XII al Patriciado y Nobleza romana de principios de año sucesivos. A aquel excepcional Papa Pacelli, que llevaba la nobleza en su mente, en su corazón y en su sangre, singularmente atento a los problemas y expectativas de su tiempo, no podían menos de preocuparle los de la Nobleza, a la que dirigía estas alocuciones, tan oportunamente sacadas a relucir ahora por un noble brasileño, en cuyo haber personal cuenta tanto la devoción a la Sede Apostólica y la estima por la Civilización Cristiana.

Segundo, por su oportunidad, porque los auténticos valores de la Nobleza están muy eclipsados en el “igualitarismo” postrevolucionario y modernas democracias inorgánicas. Son más notorios ( “nobile” = “noscibile”, preclaro, excelente, famoso) los números (de votos o de dólares) que las cualidades dignificantes (ciencia, virtud, arte). Sin embargo, como le oí varias veces decir al gran teólogo Santiago Ramírez, “la verdad no es democrática, sino aristocrática”. Espero que su obra, tan cuidadosamente documentada y pensada, traiga a primer plano la tradicional Nobleza, portadora de dignidad, de honestidad, de humanismo abierto a Dios y al bien común social.

Tercero, me parece, además, muy justa y cristiana la complementariedad armónica que establece entre “la opción preferencial por los pobres”, tan acentuada en la nueva evangelización, y “la opción preferencial por los nobles”. Se trata efectivamente de dos perspectivas, no exclusivistas, sino complementarias. La clave pienso que es ésta: se ha de amar más a los mejores, y se ha de ayudar más a los más necesitados. De ahí las dos opciones preferenciales armonizadas. La opción caritativa por los indigentes no ha de ser en menoscabo de la singular estimación de que es digna la nobleza, máxime cuando esa estimación está en baja en épocas de igualitarismo masivo. Muy a punto se recoge el dato del subido porcentaje de santos canonizados de la Nobleza. Fue Pío XII quien canonizó, en 1943, a Santa Margarita de Hungría, O.P., hija del Rey de Hungría y nieta del Emperador de Constantinopla.

Cuarto, también resulta interesante detenerse, en una época de “pacifismo” (= la paz a toda costa), en el tema de la guerra justa en la que tantas veces se empleó la nobleza, tanto militar como civil y eclesiástica. El Magisterio y la Teología tuvieron y tienen mucho que decir al respecto, como se recuerda en el Documento XI.

Quinto, finalmente, es oportuno recordar en este tiempo en que la democracia es para muchos el único dogma político, sin discernimientos ni ulterior resolución ética, el recuerdo de la doctrina social de la Iglesia sobre las formas de gobierno. El Magisterio Pontificio hizo suya la matizada doctrina de Santo Tomás, tantas veces reasumida por los pensadores católicos, y ahora por el Dr. Plinio Corrêa de Oliveira en el Apéndice 3 de su obra.

Podría subrayar otros muchos puntos interesantes de su obra, pero ni quiero alargarme, ni repetir lo que le lector encontrará mejor y más profusamente expuesto. Con estas anotaciones acredito haber leído con gusto el original y corresponder a su gesto amistoso.

Victorino Rodríguez, O.P.

De un historiador francés con reputación mundial

(el presente texto constituye el Prefacio de la edición francesa)

El profesor Plinio Corrêa de Oliveira, eminente jurista y especialista en historia moderna y contemporánea, ha sido profesor en la prestigiosa Universidad Católica de São Paulo. Sus obras, sus artículos socio-religiosos y políticos le han hecho merecer una audiencia internacional. Católico militante, no ha cesado de defender los valores tradicionales —no en nombre de un estéril espíritu de nostalgia, sino de la Fe auténtica—, ni de alzarse contra la tiranía totalitaria, sean cuales fueron las formas que haya tomado.

En el presente ensayo, sigue la trayectoria de la Nobleza —o mejor, de las élites—; muestra cuál ha sido el eminente papel asumido por esta clase a lo largo de los siglos, así como la influencia por ella ejercida, junto con la Iglesia; subraya las razones de esta influencia de la cual nada se escucha en nuestra época sino un eco apagado, sin embargo aún perceptible.

Partiendo de esta constatación, define las obligaciones y los deberes que corresponden a la Nobleza, a pesar de que los privilegios de diversa naturaleza que poseía hayan sido abolidos y a pesar de la disminución —léase la desaparición— de su riqueza. En su demostración, hace constantemente referencia a las alocuciones dirigidas por el Papa Pío XII al Patriciado y a la Nobleza romana. Es evidente, sin embargo, que el pensamiento del Soberano Pontífice se reviste de una dimensión universal, abarcando todo aquello a lo que se puede llamar Patriciado. El profesor Plinio Corrêa de Oliveira analiza brillantemente estos textos (que se encontrarán íntegros al final de la obra), los explica, los acompaña de comentarios y reflexiones personales, y extrae una argumentación bien estructurada en la que aparece también el jurista. A continuación, rebasa el mero análisis para definir el papel —o la misión—, que puede ser atribuida al Patriciado en el mundo presente y futuro.

El profesor Plinio Corrêa de Oliveira se encuentra entre aquellos espíritus clarividentes que advierten con una agudeza casi dolorosa la metamorfosis que se está llevando a cabo en la sociedad actual, cuya fisonomía definitiva no se sabe cual será. Teme, no sin justo motivo, que el efecto combinado de un progreso galopante y un igualitarismo mal entendido haga desaparecer al individuo en un monstruoso nivelamiento; y es bajo este punto de vista como sitúa, junto con Pío XII, la misión del Patriciado considerado en su sentido más amplio, a no ser que éste prefiera hundirse a sí mismo y desaparecer. En otras palabras, invita a las élites a no entretenerse en lamentaciones de grandezas desaparecidas, a no excluirse de la sociedad, sino a entrar decididamente en la vida activa, a poner sus talentos, sus experiencias heredadas, sus tradiciones familiares e incluso su modo de ser al servicio de la sociedad y con la única preocupación del bien común.

“La tradición, —escribe citando a Pío XII—, es algo muy distinto del simple apego a un pasado ya desaparecido; es lo contrario de una reacción que desconfía de todo sano progreso. La propia palabra, desde un punto de vista etimológico, es sinónimo de camino y avance. Sinonimia, no identidad. Mientras, en realidad, el progreso indica tan sólo el hecho de caminar hacia adelante, paso a paso, buscando con la mirada un incierto porvenir, la tradición significa también un caminar hacia delante, pero un caminar continuo que se desarrolla al mismo tiempo tranquilo y vivaz, según las leyes de la vida. (…) No, no se trata de remontar la corriente ni retroceder hacia formas de vida y de acción propias a épocas pasadas, sino más bien de avanzar hacia el porvenir con vigor de inmutable juventud, tomando lo mejor del pasado y continuándolo.

El profesor Plinio Corrêa de Oliveira asigna, pues, a las élites, de manera muy precisa, la misión de guardar y promover aquellos valores tradicionales susceptibles de armonizar el mundo del mañana, en particular los valores religiosos sin los cuales la criatura humana no es más que un robot y el pueblo se convierte en masa.

Tal vez se podría decir que sueña a veces con un Estado ideal, con una Jerusalén terrenal, a imitación del gran San Luis. De cualquier forma, no deja de ser verdadero que esta obra es, bajo todos los puntos de vista, insigne, particularmente por la abundancia y la exactitud rigurosa de la documentación, por la cultura universal del autor, por la solidez de la argumentación y por la transparencia de su pensamiento. Podrá apreciarse, también, el esfuerzo escudriñador con que el profesor Corrêa de Oliveira aborda el futuro del mundo actual. Todo aquel que esté relacionado próxima o remotamente con las élites, sacará provecho de este ensayo que propone un itinerario; y pone los primeros jalones del camino a seguir.

¿Estaremos ante el anuncio de ese siglo XXI que, según han dicho, será místico o no será?

Georges Bordonove

(Traducción del original francés)


 

Paul M. Weyrich

“Su libro puede ayudar a reavivar en las personas la noción de que necesitamos, y podemos tener, una elite consagrada al servicio”

Paul M. Weyrich

Ex Presidente, Free Congress Foundation


Morton C. Blackwell

 

“Utilizando argumentos teológicos, morales y prudenciales, este libro convencerá a muchos lectores, cualquiera que sea su creencia, que las buenas elites son legítimas, deseables, y por cierto necesarias.”

 

Morton C. Blackwell

Presidente, Leadership Institute

Share

Comments on this entry are closed.