Misión de la clase aristocrática en la vida política y social del país (5ta. nota)

06/01/2019

Elegancia y refinamiento en el palacio de los Paz, en plaza San Martín, de Buenos Aires – Actualmente, Círculo Militar

  

San Rafael Arnaiz, sobrino de los Duques de Maqueda

La Infanta Leonor de España

La varonil estampa de un rey carlista. Así como las fuerzas de la naturaleza producen un árbol o un banco de coral, la sociedad destila naturalmente una aristocracia. El rey debe ser el pináculo de la nobleza, el auge, en el orden temporal, de todas las excelencias de que el hombre es capaz. 

         

 

Señorial casona salteña

 Continuamos publicando el Apéndice IV de Nobleza y Elites tradicionales análogas, “La aristocracia en el pensamiento de un Cardenal del siglo XX, controvertido pero nada sospechoso de parcialidad a favor de ella”

  1. Aristocracia política

    “…de pie estaba Carlos V/que en España era primero/con gallardo y noble talle/con noble y tranquilo aspecto” (“Un castellano leal”, Duque de Rivas(

Carlos VII con su mastín

Hasta aquí se ha tratado de aristocracia considerada en sí misma en cuanto clase social. De ahora en adelante el tema pasará a ser la misión de la clase aristocrática en la vida política y social del país.

A quienes les haya podido parecer excesivamente conservadora, e incluso reaccionaria, la doctrina de los anteriores apartados tal vez les sorprendan agradablemente las palabras con que el esquema aborda el tema de la aristocracia política.

“La aristocracia social tiene una función que

Pureza y firmeza en la mirada de San Luis Gonzaga, hijo del Marqués de Gonzaga, uno de los más altos príncipes de la Cristiandad

ejercer directa e inmediatamente cerca del pueblo. Pero por ley natural ejercerá siempre una función política cerca del poder. Participará del poder en beneficio del pueblo.”

Tras hacer referencia de paso al gobierno “llamado mixto, donde tiene su función la ‘monarquía’, la aristocracia y el pueblo” como “el mejor gobierno, según la filosofía católica”, el esquema continúa:

Prohombres aristocráticos en las repúblicas sudamericanas de la “Belle Époque”

“La aristocracia, colocada entre la autoridad suprema, digamos monarquía, en sentido filosófico, mando de uno, y el pueblo, es elemento de moderación, de ponderación, de continuidad, de unión”.

En esa perspectiva:

“1. La monarquía sin aristocracia fácilmente conduce al absolutismo.

“2. Pueblo sin aristocracia no es pueblo; es masa.

“3. La aristocracia defiende la monarquía y la modera.

“4. La aristocracia es cabeza del pueblo, educadora del mismo, encauzadora de sus energías.

“5. Aristocracia sin pueblo es oligarquía, es decir, privilegio odioso de una casta en la sociedad.”

 

La búsqueda de lo maravilloso y refinado en la élite tradicional argentina

 

 

 En la próxima edición publicaremos el ítem 7° de este Apéndice, Misión social moderna de la aristocracia

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