008 Clarinadas

007 Roland recortado Filial Súplica a Su Santidad, el Papa Francisco I

Ante la realización del Sínodo sobre la Familia previsto para octubre próximo, un grupo de dirigentes católicos y asociaciones provida ha tomado la iniciativa de dirigirse al Santo Padre. A tal efecto ha organizado una campaña de recolección de firmas en todo el mundo para pedirle filialmente al Papa Francisco una palabra esclarecedora que supere la creciente confusión entre los fieles.
Tal confusión se ha originado en las informaciones difundidas durante el reciente Sínodo sobre “la posibilidad de que se haya abierto, en el seno de la Iglesia, una brecha que permita la aceptación del adulterio –mediante la admisión a la Eucaristía de parejas divorciadas casadas civilmente- e inclusive de una virtual aceptación de las propias uniones homosexuales, prácticas condenadas categóricamente como contrarias a la Ley divina y natural”, según expresa el mensaje –ver texto completo más abajo.
Es importante saber que están en curso tentativas progresistas –especialmente en Europa y Estados Unidos- para influenciar a los padres sinodales a que adopten medidas “liberalizantes”, lo que equivaldría a la destrucción de la doctrina moral revelada de la Santa Iglesia Católica.
¿Quién promueve esta recolección de firmas?
Un grupo de dirigentes católicos y asociaciones pro-vida de todo el mundo a quienes brindamos nuestro esfuerzo en apoyo de tan importante iniciativa.

¿Como participar?

Envíe un mensaje al Papa Francisco diciendo que le pide que reafirme categóricamente la enseñanza de la Iglesia de que los católicos divorciados y vueltos a casar civilmente no pueden recibir la Sagrada Comunión y que las uniones homosexuales son contrarias a la ley divina y a la ley natural.
http://filialsuplicapapa.org/

Por favor, apoye nuestra Súplica Filial al Papa Francisco completando sus datos en el formulario de adhesión haciendo click en el siguiente link:
http://filialsuplicapapa.org/
Su petición será entregada al Papa Francisco en el Vaticano junto con millares de otras!

Firme y obtenga el apoyo de sus familiares y amigos solicitando el envío de planillas a:

donpelayodeasturias@gmail.com

bastiondelnorte@gmail.com

Facebook : Bastión del Norte por la familia y la vida

Una vez listas podrá enviarlas por correo a Roma, a la dirección indicada en ellas, o entregarlas a tal efecto a un representante nuestro en su provincia, ciudad o pueblo comunicándose por cualquiera de estos e-mails o página de facebook.

Su ayuda será preciosa pues el lobby anticristiano está trabajando para arrastrar el próximo Sínodo al empuje de los vientos malsanos de estilos de vida hedonistas que no sólo no resuelven el problema moral del mundo moderno sino que lo agravan de manera acentuada.

Fotos Nuevas Noviembre 2012

Que la Sagrada Familia nos ayude a todos en esta iniciativa en pro de las enseñanzas milenarias de N.S.J.C. y el modelo casto y fecundo de familia predicado por el Evangelio.

007 Roland recortado Texto completo de la filial súplica a Su Santidad, el Papa Francisco I

Beatísimo Padre,
En vista del Sínodo sobre la familia de octubre de 2015, nos dirigimos filialmente a V.S. para manifestarle nuestras aprensiones y esperanzas sobre el futuro de la familia.
Nuestras aprensiones se deben a que, desde hace décadas, asistimos a una revolución sexual promovida por una alianza de poderosas organizaciones, fuerzas políticas y medios de comunicación, que atenta paso a paso contra la existencia misma de la familia como célula básica de la sociedad. Desde la llamada Revolución del 68 padecemos una imposición gradual y sistemática de costumbres morales contrarias a la ley natural y divina, tan implacable que hace hoy posible, por ejemplo, que se enseñe en muchos lugares la aberrante “ideología del género”, aún en la tierna infancia.
Ante ese oscuro designio ideológico, la enseñanza católica sobre el Sexto Mandamiento de la Ley de Dios es como una antorcha encendida que atrae a numerosas personas -agobiadas por la propaganda hedonista- al modelo casto y fecundo de familia predicado por el Evangelio y conforme al orden natural.
Santidad, a raíz de las informaciones difundidas por ocasión del pasado Sínodo, constatamos con dolor que, para millones de fieles, la luz de esa antorcha pareció vacilar por causa de los vientos malsanos de estilos de vida propagados por lobbies anticristianos. En efecto, constatamos una generalizada desorientación causada por la eventualidad de que en el seno de la Iglesia se haya abierto una brecha que permita la aceptación del adulterio -mediante la admisión a la Eucaristía de parejas divorciadas vueltas a casar civilmente-  e, incluso, una virtual aceptación de las propias uniones homosexuales, prácticas éstas categóricamente condenadas como contrarias a la ley divina y natural.
De esta desorientación brota paradójicamente nuestra esperanza.
Sí, pues en esta situación una esclarecedora palabra vuestra será la única vía para superar la creciente confusión entre los fieles. Ella impediría que se relativice la misma enseñanza de Jesucristo y disiparía las tinieblas que se proyectan sobre el futuro de nuestros hijos, si esa antorcha dejase de iluminarles el camino.
Esta palabra, Santo Padre, os la imploramos con corazón devoto por todo lo que sois y representáis, seguros de que ella jamás podrá disociar la práctica pastoral de la enseñanza legada por Jesucristo y sus vicarios, porque esto sólo aumentaría la confusión. Jesús nos ha enseñado, en efecto, con toda claridad, la coherencia que debe existir entre la verdad y la vida (cfr. Jn 14, 6-7) así como nos ha advertido que el único modo de no sucumbir es poniendo en práctica su doctrina (cfr. Mt 7, 24-27).
Al pedirle la Bendición Apostólica, le aseguramos nuestras oraciones a la Sagrada Familia -Jesús, María y José- para que ilumine a S.S. en esta circunstancia tan trascendental.

007 Roland recortado Personalidades que ya han firmado la Filial Súplica

Personalidades que firmaron

  • Kigeli V, exiled King of Rwanda
  • Dr. Alejandro Ordóñez Maldonado,  Attorney General of the Republic of Colombia
  • Wolfgang Waldstein, Professor emeritus of the University of Salzburg, member of the Pontifical Academy for Life (Germany)
  • The Most Rev. Wolfgang Haas, Archbishop of Vaduz (Liechtenstein)
  • Joseph M. Scheidler and his wife, Founder and National Director of the Pro-Life Action League of Chicago (USA)
  • The Most Rev. Aldo di Cillo Pagotto, SSR, Archbishop of Paraíba (Brazil)
  • H.R.H. Prince Dom Duarte, Duke of Braganza, Head of the Royal House of Portugal
  • Dr. Adolpho Lindenberg, Co-founder of the Brazilian Society for the Defence of Tradition, Family, and Property; President of the Plinio Corrêa de Oliveira Institute (Brazil)
  • The Most Rev. Juan Rodolfo Laise, OFM Cap., Bishop emeritus of San Luis (Argentina)
  • Rick Santorum, former U.S. Senator (USA)
  • Josef Seifert, philosopher, former President of the International Academy of Philosophy, member of the Pontifical Academy for Life (Germany)
  • H.I.R.H. Prince Dom Luiz of Orleans-Braganza, Head of the Imperial House of Brazil
  • His Eminence Jorge Arturo Cardinal Medina Estévez (Chile)
  • Roberto de Mattei, Professor at the European University of Rome, president of the Lepanto Foundation (Italy)
  • H.H. Duke Paul of Oldenburg and his wife H.H. Duchess Pilar of Oldenburg (Germany)
  • His Eminence Raymond Leo Cardinal Burke (Vatican)
  • Tim Huelskamp, Ph.D., Member of the U.S. House of Representatives (R-KS)
  • Mrs. Marjorie Dannenfelser, President of the Susan B. Anthony List (USA)
  • His Eminence Janis Cardinal Pujats, Archbishop Emeritus of Riga (Latvia)
  • H.I.R.H. Prince Dom Bertrand of Orleans-Braganza (Brazil)
  • Carlo Casini, Member of the European Parliament and President of the Movement for Life (Italy)
  • H.R.H. Duchess Marie-Cécile of Oldenburg (Germany)
  • Austin Ruse, K.M., President of the Center for Family and Human Rights (C-Fam)
  • H.S.H. Alois Konstantin Prince of Löwenstein-Wertheim-Rosenberg and his wife H.R.H. Anastasia Victoria Princess of Löwenstein-Wertheim-Rosenberg (Germany)
  • João Filipe Osório de Meneses Pitta, Conde de Proença a Velha and his wife Maria Isabel José de Mello Osório, Condessa de Proença a Velha (Portugal)
  • John-Henry Westen, Co-founder and Editor-in-chief of LifeSiteNews.com, Co-founder of Voice of the Family (Canada)
  • Dr. Caio Xavier da Silveira, Co-founder of the Brazilian Society for the Defence of Tradition, Family, and Property (TFP), President of the Fédération Pro Europa Christiana (France)
  • Anna Zaborska, Member of the European Parliament and her husband Wladimir Zaborski (Slovakia)
  • John Smeaton, Director of the Society for the Protection of the Unborn Children (SPUC), Co-founder of Voice of the Family (UK)
  • General Carlos Alfonso Tafur Ganoza, Former Commander-in-Chief of the Peruvian army (Peru)
  • Admiral Oscar Jahnsen Raygada, Former Commander-in-Chief of the Peruvian Navy (Peru)
  • Ryszard Legutko, Member of the European Parliament, Professor at the Jagiellonian University in Krakow (Poland)
  • Ambassador Armando Valladares and his wife. Former U.S. Ambassador to the U.N. Commission on Human Rights (USA)
  • Victor Khroul, Associate Professor, Moscow State University; Visiting Professor of Robert Morris University, USA (Russia)
  • The Most Rev. Fernando Guimarães, C.SS.R, Archbishop of the Military Services (Brazil)
  • The Most Rev. Milton Kenan Junior, Bishop of Barretos (Brazil)
  • The Most Rev. René Coba Galarza, Bishop of the Military Services (Ecuador)
  • The Most Rev. Aníbal Nieto Guerra, O.C.D., Bishop of San Jacinto de Yaguachi, Guayas (Ecuador)
  • The Most Rev. Athanasius Schneider, Auxiliary Bishop of Astana (Kazakhstan)
  • The Most Rev. José Aparecido Gonçalves de Almeida, Auxiliary Bishop of Brasília (Brazil)
  • The Most Rev. João Evangelista Martins Terra S.J., Auxiliary Bishop Emeritus of Brasília (Brazil)
  • Prof. Dr. Massimo de Leonardis,  Professor of History of International Relations and Director of the Department of Political Sciences at the Catholic University of the Sacred Heart -Milan (Italy)
  • Principe e Principessa Ferdinando Massimo (Italy)
  • Principe e Principessa Carlo Massimo (Italy)
  • The Most Rev. R.G.L.M. Mutsaerts, Auxiliary Bishop of ’s-Hertogenbosch (The Netherlands)
  • Prince Armand de Merode (Belgium)
  • M.se Luigi Coda Nunziante, President of Associazione Famiglia Domani, and his wife Marchesa Gabriella Coda Nunziante Spalletti Trivelli (Italy)
  • The Most Rev. Hugolino Ceresuolo Stacey, O.F.M., Bishop Emeritus of Loja (Ecuador)
  • The Most Rev. Victor Galeone, Bishop Emeritus of Saint Augustine (USA)
  • The Most Rev. Roger William Gries O.S.B., Auxiliary Bishop Emeritus of Cleveland (USA)
  • Bernard Antony, President of Chrétienté-Solidarité (France)
  • Mercedes Arzú Wilson, Founder and President of the Family of the Americas (USA)
  • Rev. Msgr. Juan-Miguel Ferrer Grenesch, former Under-secretary of the Congregation for Divine Worship, Canon of the cathedral of Toledo (Spain)
  • Robert Royal, President of the Faith and Reason Institute and editor-in-chief of The Catholic Thing (USA)
  • Rev. Msgr. Dr. Roman Kneblewski, Rector of The Sacred Heart Of Jesus Parish in Bydgoszcz (Poland)
  • Senator Bernard Seillier, Vice-President of the Movement for France, and his wife Françoise Seillier, Former Member of the European Parliament (France)
  • Virginia Coda Nunziante, President of March for Life Committee (Rome, Italy)
  • Jeanne Smits, journalist (France)
  • Demetrio Tupac Yupanqui, Chief of the Clan of the Inca Kings, Former Professor of Linguistics at Cornell University (Peru)
  • Antonello Brandi, President of Pro Vita (Italy)
  • The Rt. Rev. Emanuel d’Able do Amaral OSB, Archabbot of São Bento of Bahia (Brazil)
  • H.R.H. Countess Hélène of Limburg Stirum (Belgium)
  • Luke Gormally, Director  Emeritus of The Linacre Centre for Healthcare Ethics [since 2010: The Anscombe Bioethics Centre, Oxford]; Ordinary Member The Pontifical Academy for Life  (UK)
  • Gianfranco Amato, President of Lawyers for Life (Italy)
  • Duca e duchessa Antonello del Balzo di Presenzano (Italy)
  • Dr. Juvenal de Arruda Furtado, Head of the legal department of the Federal Savings  Bank, State of Ceará (Brazil)
  • Graf und Gräfin Benedikt Piatti (Austria)
  • Jaime Mendez de Vigo y del Arco and his wife ID Prinzessin Monika zu Löwenstein-Wertheim-Rosenberg (Spain)
  • Conte Giorgio Piccolomini (Italy)
  • Dom João de Castro de Mendia,Conde de Resende (Portugal)
  • Conte e Contessa Gustavo Figarolo di Gropello (Italy)
  • Terrence M. Scanlon, President of the Capital Research Center (USA)
  • Christa Meves, author, child and adolescent psychotherapist (Germany)
  • H.R.H. Prince Dom Antônio of Orleans-Braganza (Brazil)
  • The Most Rev. Áureo Patricio Bonilla Bonilla OFM,  Vicar Apostolic of San Cristobal, Galápagos (Ecuador) 
  • Héctor Riesle Contreras, former Chilean ambassador to the Holy See, and his wife Archduchess Alejandra of Habsburg (Chile)
  • María Josefa González de Orbegoso y Alvarado, Condesa de Olmos (Peru)
  • Rev. Fr. Guillaume de Tanoüarn, Director of the Saint Paul Centre, Paris (France)
  • Mathias von Gersdorff, author, President of the German Society for the Defence of Tradition, Family, and Property (TFP) (Germany)
  • Prof. Robert Lazu, Ph.D. and his wife. Philosopher and writer. Assistant Professor at Western University–Timisoara (Romania)
  • Sławomir Olejniczak, President of the Fr. Piotr Skarga Foundation (Poland)
  • Ing. Rafael Rey Rey, Peruvian Representative to the Andean Parliament. Former Peruvian Ambassador to Italy (Peru)
  • Prof. Hubert Gindert, Editor-in-Chief of Der Fels, President of the German Catholic Forum (Germany)
  • José Roberto Leme Alves de Oliveira, Judge (Brazil)
  • Conte e contessa Giovanni Vannicelli Casoni (Italy)
  • Comte Michel de Rostolan (France)
  • Houchang Nahavandi, Former Rector of the University of Teheran and of the University of Shiraz, Former Iranian Minister under the Shah; and his wife (France)
  • Sławomir Skiba, Director of the magazine Polonia Christiana (Poland)
  • Rev. Fr. Stefano M. Manelli, Founder of the Franciscans of the Immaculate (Italy)
  • Gaetano Rebecchini, Former Counsellor of the Vatican State (Italy)
  • Dr. Juan Vicente Ugarte del Pino, lawyer, former President of the Peruvian Supreme Court (Peru)
  • Baron et Baronne Cédric Peers de Nieuwburgh (Belgium)
  • Dr. Miguel Nagib, Advisor for the State of São Paulo to the Federal Government (Brazil)
  • Sr. e Sra. Mario Münzenmayer Abarca, former members of the Pontifical Council for the Family (Chile)
  • Ambassador Emilio Barbarani (Italy)
  • Dr. Thomas Ward, Founder and Vice-President of the National Association of Catholic Families, Corresponding member of the Pontifical Academy for life (UK)
  • Dr. G.J.M. Van den Aardweg, psychologist and psychotherapist, Member of the Scientific Advisory Committee of NARTH (The Netherlands)
  • Prof. David Magalhães, Assistant Professor at the School of Law in the University of Coimbra (Portugal)
  • Maria Madise, Coordinator of Voice of the Family (UK)
  • Jean Pierre Maugendre, President of Renaissance Catholique (France)
  • Baron et Baronne Rudolf Pfyffer von Altishofen (Switzerland)
  • Dr. Gilberto Callado de Oliveira, State Prosecutor for the State of Santa Catarina (Brazil)
  • Eduardo Soto Kloss, Doctor of Law, University of Paris and author (Chile)
  • Olivier Figueras, journalist (France)
  • Prof. Pietro De Marco, Professor at the University of Florence (Italy)
  • Federico Iadiccico, former councillor of the Province of Rome (Italy)
  • Bronisław Czech, retired Judge of the Supreme Court (Poland)
  • Jacek Bartyzel, Professor of Social Science at Nicolaus Copernicus University (Poland)
  • Grzegorz Kucharczyk, Professor of History at Adam Mickiewicz University (Poland)
  • Michał Wojciechowski, Professor of Theology, Head of the Department of Biblical Theology at the University of Warmia – Mazury (Poland)
  • Dom Álvaro Manuel Nogueira Barba de Menezes, President of the Real Associação of Viseu (Portugal)
  • Anne Bernet, writer (France)
  • Mme. Bérénice de Montpellier d’Annevoie (Belgium)
  • M. Philippe Pichot-Bravard, Professor of the History of Law at the University of Brest, writer (France)
  • Alessandro Gnocchi, writer and journalist (Italy)
  • Rev. Fr. José María Iraburu, Editor of InfoCatólica, former Professor of Spiritual Theology at the School of Theology of Northern Spain, Burgos (Spain)
  • Gianandrea de Antonellis, President of the European Institute for Studies, Research and Formation–IEREF (Italy)
  • Dr. Carlos Alfredo Benítez Meabe, lawyer and legal expert (Argentina)
  • Fernando Moreno Valencia, author, former university professor (Chile)
  • Paolo Deotto, Director of Riscossa Cristiana (Italy)
  • Giovanni Turco, philosopher at the University of Udine (Italy)
  • Mario Correa Bascuñán, Professor, former University President (Chile)
  • John Laughland, writer and journalist (UK)
  • Coronel António Feijó de Andrade Gomes,  President of the Military Brotherhood of Nossa Senhora da Conceição (Portugal)
  • Guillaume de Thieulloy, Director of Riposte Catholique (France)
  • Dom Francisco de Bragança Van Uden (Portugal)
  • Justin Shaw and his wife Caroline Shaw (England)
  • Néstor Martínez Valls, President of the Centro Cultural Católico Fé y Razón, Professor of Philosophy at the School of Theology of Uruguay Mons. Mariano Soler, and at the University of Montevideo (Uruguay)
  • Colonel James Bogle, President of the International Una Voce Federation (UK)
  • Dr. Joseph Shaw, Chairman of The Latin Mass Society (UK)
  • Piers Paul Read, novelist, historian and biographer (UK)
  • Giacomo Samek Lodovici, Philosopher and Professor at the Catholic University of the Sacred Heart – Milan (Italy)
  • Dr. Luís Filipe Esquivel Freire de Andrade, Order of Malta (Portugal)
  • Rev. Msgr. André Reyne, Dean of the Metropolitan Chapter of Notre-Dame des Doms of Avignon (France)
  • Mariusz Błochowiak, Publisher of the magazine Egzorcysta (Poland)
  • Anna Raźny, Associate Professor at the Jagiellonian University in Kraków, Head of The Russian Contemporary Culture Department (Poland)
  • Mieczysław Ryba, President of the Club of Catholic Intelligence them. Prof. Czeslaw Strzeszewski in Lublin, Vice-Chairman of The Lublin City Council (Poland)
  • Paweł Skrzydlewski, Associate Professor at The State School of Higher Education in Chełm, Lecturer of philosophy (Poland)
  • Radosław Brzózka, board member of the Catholic Intelligence Club them. Prof. Czeslaw Strzeszewski in Lublin (Poland)
  • Bogna Białecka, psychologist, publicist, author of books about marriage and education of children (Poland)
  • Fr. Cor Mennen, Canon of the cathedral chapter of ’s-Hertogenbosch (The Netherlands)
  • Cristina Siccardi, writer (Italy)
  • Carlo Manetti, journalist and teacher (Italy)
  • Hedwig Freifrau von Beverfoerde, pro-family activist (Germany)
  • Felizitas Küble, Director of the Publishing House Komm Mit, President of Christopheruswerk (Germany)
  • Padre Ioan Chisarau, President of Dono della Vita Association, Parish priest (Romania)
  • Prof. Hermes Rodrigues Nery, Director of the National Pro-Life and Pro-Family Association, Coordinator of the Legislation and Life Movement for São Paulo (Brasil)
  • Charles S. LiMandri, President and Chief Counsel, Freedom of Conscience Defense Fund (USA)
  • Thomas J. McKenna, President, Catholic Action for Faith and Family (USA)
  • Rev. Fr. Pavlo Vishkovskyi, Prior Provincial of the Missionary Oblates of Mary Immaculate for Ukraine, Russia and Crimea
  • Rev. Fr. Efrem Jindráček OP, Vice-Dean of the School of Philosophy of the Angelicum, Rome (Italy)
  • Benjamin Harnwell, Founder and Director of the Dignitatis Humanae Institute (Italy)
  • Maria Guarini, Director of the website Chiesa e Posconcilio (Italy)
  • Michael Hesemann, author (Germany)
  • Pedro Vidal Salaberry, Ambassador of Uruguay (ret.) and his wife Nanci Loibl de Vidal (Uruguay)
  • Daniel Iglesias, Secretary of the Catholic Cultural Faith and Reason Centre (Uruguay)
  • Dr. Artur Górski, a Member of the Polish Parliament (Poland)
  • Roman Konik, Associate Professor in the Department of Aesthetics at Institute of Philosophy University of Wrocław (Poland)
  • Fr. Dariusz Oko, author, Assistant Professor at the Faculty of Philosophy at John Paul II Pontifical University (Poland)
  • Arkadiusz Robaczewski, philosopher and writer, President of the Center for Culture and Tradition Vienna 1683
     (Poland)
  • The Most Rev. Libardo Ramírez Gómez, Bishop Emeritus of Garzón, President of the Ecclesiastical Tribunal of Appeals of Colombia
  • The Most Rev. Antonio Juan Baseotto, C.SS.R., Bishop Emeritus of the Military Services (Argentina)
  • Hadley P. Arkes, Professor in American Institutions (Political Science) Amherst College (USA)
  • Rev. Fr. Roberto Spataro S.D.B, Professor of the Salesian Pontifical University and Secretary of the The Pontifical Academy Latinitatis (Italy)
  • Rev. Fr. Claude Barthe, theologian, chaplain of the Summorum Pontificum pilgrimage (France)
  • Rev. Fr. Konrad Prinz zu Loewenstein (Italy)
  • Guido Milanese, Professor of Classical and European Culture at the Catholic University of the Sacred Heart – Milan (Italy)
  • Paolo Pasqualucci, Former Professor of the Philosophy of Law at the University of Perugia (Italy)
  • Dan McConchie, Vice President of Government Affairs, Americans United for Life (USA)
  • Lew Uhler, Founder and President of the National Tax Limitation Committee (USA)
  • Ron Robinson, President of Young Americas Foundation (USA)
  • Herbert I. London, Ph.D., President of the London Center for Policy Research (USA)
  • Jameson Campaigne, publisher (USA)
  • C. Preston Noell III, President of Tradition, Family, Property, Inc. (USA)

CLERGY:

  • Rev. Fr. Balázs Barsi OFM, Director of the Franciscan Church of the Visitation and Marian Shrine of Sümeg (Hungary)
  • Rev. Fr. Kovács E. Gellért Opraem (Hungary)
  • Rev. Fr. Dr. G.Q.A. Meershoek, priest and writer (The Netherlands)
  • Rev. Fr. Helder Manuel Ruivo Gonçalves, Parish Priest (Portugal)
  • Rev. Fr. Manuel Vaz Patto, Parish Priest (Portugal)
  • Rev. Fr. Henrique Maçarico, Parish Priest (Portugal)
  • Deacon Francisco Eloi Martinho Prior Claro (Portugal)
  • Rev. Fr. Valentin Danciu, Parish Priest (Romania)
  • Rev. Fr. Javier Crosby Crosby, Founder of the Missionary Religious Institute Obra de Jesús (Peru)
  • Rev. Fr. Marcel Guarnizo, President of the Educational Initiative for Central and Eastern Europe (USA)

 

- See more at: http://filialsuplicapapa.org/personalities-who-have-signed,3229,c.html#sthash.XIJMorSJ.dpuf

 

007 Roland recortado Llamado del Cardenal Burke a todos los católicos

En una época llena de confusión —como se puede ver por la ideología de género— necesitamos de la enseñanza de la Iglesia sobre el matrimonio. Pero, al contrario, estamos siendo empujados en una dirección que apunta a admitir a los católicos divorciados y vueltos a casar a la Sagrada Comunión. Sin hablar de esa obsesión de facilitar los procesos para anular el vínculo matrimonial…

Por lo tanto, estoy muy preocupado. Y hago un llamado a todos los católicos, sean laicos, sacerdotes u obispos, para que se empeñen —desde ahora hasta la próxima asamblea sinodal— a fin de sacar a luz la verdad sobre el matrimonio. “ 

(Extractos de una entrevista concedida en Roma a Jean-Marie Guénois – Le Figaro Magazine,19 de diciembre de 2014, p. 46.)

 

007 Roland recortado 25 de marzo: San Miguel de Tucumán: Colegio de Abogados de Tucumán – Comisión Derecho a la Vida: “25 de marzo: Día Nacional del Niño por Nacer”

Tucumán

PROGRAMA DE ACTIVIDADES

10 hs. Conferencia: “Somos seres humanos desde el comienzo” – Dr. Roque D. Carrero Valenzuela, Especialista en Genética Médica del University School of Medicine, Portland

Lugar: Salón de actos del Colegio de Abogados de Tucumán

11:00 hs: Inauguración del “PASEO POR LA VIDA”: suelta de globos y firma de políticos y asociaciones del PROTOCOLO POR LA VIDA – Plaza Independencia -

17:30 hs: Exposición “ROSTRO DEL EMBRION HUMANO” a cargo del Sr. Alberto Claps – Plaza Independencia -

18:30 hs: “ROSARIO POR LA VIDA” – Plaza Independencia- suelta de Rosario de globos.

19:15 hs: Charlas ” BIOLOGIA DEL INICIO DE LA VIDA” a cargo del Dr. Roque Carrero Valenzuela y ” DERECHO A LA VIDA FRENTE AL DELITO ” a cargo de la Dra. Mara Mockevich

20:30 hs: MISA OFICIAL DEL “DIA DEL NIÑO POR NACER” en Parroquia La Catedral: bendición especial a embarazadas y consagración a la Virgen María de los Grupos Provida.

21:30 hs: PEÑA DE CIERRE en homenaje al Niño por Nacer. Bandas invitadas y Vocalistas Plaza Independencia.-

21:30 hs: PEÑA DE CIERRE en homenaje al Niño por Nacer. Bandas invitadas y Vocalistas Plaza Independencia.-

Adhiere Bastión del Norte – Campaña de firmas Filial Súplica a Su Santidad, el Papa Francisco I, por el futuro de la Familia

 

 29 de marzo: Grupos Provida Salta y otros – 007 Roland recortado

“Gran Fiesta por la Vida” – Anfiteatro del Parque San Martín – 15 a 19 horas

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FESTIVAL MUSICAL “16ª CANTATA POR LA VIDA”,  POR EL NIÑO POR NACER: Actúan David Leiva,Los Izquierdos,Los Yacones,Josue Escudero,Grupo Eli, y otros artistas sorpresa!!
Simultáneamente funcionarán en el mismo Parque los puestos de cada una de nuestra Ong, con materiales para  difusión, entrega de globos y de golosinas a los niños, como una forma de concientizar a la familia salteña sobre el valor de toda vida humana, haciendo de ello una fiesta de la Vida.
Finalizaremos esta hermosa jornada con una marcha hacia Plaza 9 de Julio.
Los esperamos a todos para celebrar “LA VIDA Y AL NIÑO POR NACER”, Bendiciones!!

Adhiere Bastión del Norte – Campaña de firmas Filial Súplica a Su Santidad, el Papa Francisco I, por el futuro de la Familia

 

007 Roland recortado Sañogasta – La Rioja: Via Crucis con antorchas – Jueves Santo 2 de abril – 21 hs Intención especial: por la Filial Súplica a S.S. el Papa Francisco por el futuro de la Familia

Adoremos la Grandeza de NSJC en la Cruz abr 07

Recorrido por las estaciones del via crucis en las calles de los barrios Chucuma y Alto de los Alive – Finaliza en Ermita de la Sagrada Imagen Peregrina Internacional de Nuestra Señora de Fátima/Hacienda de la Candelaria

007 Roland recortado Santiago del Estero: V Congreso Nacional de Familia y Vida – 23 y 24 de mayo de 2015

banner2Gran congreso provida organizado por la Red Federal de Familias (RFF)

PARA INSCRIPCIONES Y CONSULTAS INGRESEN A:
INSCRIPCIONES: www.familiayvida2015.org 
CONSULTAS: consultas@familiayvida2015.org
DIFUNDAN PORFAVOR!! UN ABRAZO A TODOS!!
LOS ESPERAMOS!!
NANCY MARTINEZ

Adhieren

◊ Riojanos por la Familia y la Vida

◊ Bastión del Norte – Campaña de firmas Filial Súplica a Su Santidad, el Papa Francisco I, por el futuro de la Familia

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LN_ES_Cap_V_01_Investidura_Alfonso_XIIInvestidura del Rey Alfonso XII como Gran Maestre de las Ordenes Militares (Joaquín Sigüenza, Palacio del Senado, Madrid)

 

Continuamos presentando a nuestros lectores esta “visión de conjunto” de la gran obra que nos ocupa. En este capítulo, el autor aborda  las enseñanzas de Pío XII sobre una cuestión vital, de gran actualidad,  y no exenta de dificultades: 
- la Nobleza y las élites tradicionales en una verdadera democracia 
Ello incluye:
- el concepto católico de pueblo, tan distinto de la masa 
- verdadero y falso tradicionalismo,

- las desigualdades armónicas queridas por Dios

y otros. 
Esperamos con interés los comentarios del apreciado lector. 

010 Visión de conjunto rojo

 Nota: podrá consultar el original  completo haciendo click en el siguiente link:

http://www.pliniocorreadeoliveira.info/LN_Espanha/Volume%20I/LN_ES_Cap_00_0_Indice.htm


Hemos visto (ver visión de conjunto anterior) las enseñanzas de Pío XII sobre la misión presente de la Nobleza. Toca ahora analizar el papel de las élites tradicionales —principalmente de la Nobleza— en preservar la tradición y ser así factor de progreso, y sobre la perennidad de tales élites y su perfecta compatibilidad con una verdadera democracia.

1. Formación de élites incluso en países sin pasado monárquico ni aristocrático

La formación de élites tradicionales con tono aristocrático es tan profundamente natural que se manifiesta incluso en países sin pasado monárquico ni aristocrático: “Hasta en las democracias de fecha reciente, tras las cuales no se encuentran vestigios de pasado feudal, se ha venido formando por la propia fuerza de las cosas una especie de nueva Nobleza y aristocracia: es la comunidad de las familias que ponen por tradición todas sus energías al servicio del Estado, su Gobierno y su Administración, y con cuya fidelidad puede éste contar en todo momento.” [1] Magnífica definición de la esencia de la Nobleza, que recuerda las grandes estirpes de descubridores, colonizadores y agricultores que construyeron el progreso de las Américas y, manteniéndose fieles a sus tradiciones, constituyen la preciosa riqueza moral de las sociedades en que viven.

2. La herencia en la Nobleza y élites tradicionales

Un hecho natural vinculado a la existencia de las élites tradicionales es la herencia. “Grande y misteriosa cosa es la herencia, es decir, el paso a lo largo de una estirpe, perpetuándose de generación en generación, de un rico conjunto de bienes materiales y espirituales, la continuidad de un mismo tipo físico y moral que se conserva de padre a hijo, la tradición que a través de los siglos une a los miembros de una misma familia. Su verdadera naturaleza se puede desfigurar, sin duda, mediante teorías materialistas; pero también se puede y se debe considerar una realidad de tal importancia en la plenitud de su verdad humana y sobrenatural.

“(…)

“Pero lo que más cuenta es la herencia espiritual transmitida, no tanto por medio de los misteriosos lazos de la generación material como por la acción continua de ese ambiente privilegiado que la familia constituye; por la lenta y profunda formación de las almas en la atmósfera de un hogar rico en altas tradiciones intelectuales, morales y, sobre todo, cristianas; por la mutua influencia entre aquellos que habitan una misma casa, influencia cuyos beneficiosos efectos se proyectan (…) en aquellas almas elegidas que saben fundir en sí mismas los tesoros de una preciosa herencia con la contribución de sus propias cualidades y experiencias.

“Es éste el patrimonio, más valioso que ningún otro, que, iluminado por una Fe firme, vivificado por una fuerte y fiel práctica de la vida cristiana en todas sus exigencias, elevará, refinará y enriquecerá las almas de vuestros hijos” [2]

3. Las élites, propulsoras del verdadero progreso y guardianas de la tradición

Existe un vínculo entre Nobleza y tradición: aquella es la guardiana natural de ésta; es, en la sociedad civil, la clase responsable, más que cualquier otra, de mantener vivo el nexo por el cual la sabiduría del pasado gobierna el presente sin con ello inmovilizarlo.

a) ¿Son las élites enemigas del progreso?

Contra la participación de la Nobleza y las élites tradicionales en la dirección de la sociedad los espíritus revolucionarios suelen hacer la objeción de que están vueltas hacia el pasado, dando la espalda al futuro, donde se encuentra el verdadero progreso. Constituirían un obstáculo para que éste sea alcanzado por la sociedad.

Sin embargo, Pío XII nos enseña que sólo hay progreso auténtico en la línea de la tradición, y que éste sólo es real si constituye, no necesariamente un retorno al pasado, sino un armónico desarrollo del mismo, pues, rota la tradición, la sociedad queda expuesta a terribles riesgos: [3]

“Las cosas terrenas corren como un río por el lecho del tiempo; el pasado cede necesariamente su puesto y el camino al porvenir, y el presente no es sino un instante fugaz que une a ambos. Es un hecho (…); no es en sí un mal. Un mal sería si este presente (…) se convirtiera en una tromba marina que todo arrasara a su paso (…) y que con su furiosa destrucción y violencia excavase un abismo entre lo que ha sido y lo que será. Esos bruscos saltos que da la Historia (…) constituyen y determinan, pues, lo que se llama una crisis, es decir, un paso peligroso, que puede conducir a la salvación o a una ruina irreparable (…)”. [4]

La tradición evita a las sociedades el estancamiento, el caos y la rebelión. La tutela de la tradición, a la que alude Pío XII, es la misión específica de la Nobleza y de las élites análogas. Rompen con ella no sólo las que se ausentan de la vida concreta, sino también las que pecan por el exceso opuesto: ignorando su misión, se dejan absorber por el presente, renegando de todo el pasado.

Por la fuerza de la herencia, los nobles prolongan en la tierra la existencia de los grandes hombres del pasado: “Al recordar a vuestros antepasados es como si los hicierais revivir; reviven en vuestros nombres y en los Títulos que os han dejado por sus méritos y grandezas.” [5]

Esto da a la Nobleza y a las élites tradicionales una misión moral muy particular, pues son las que aseguran al progreso la continuidad con el pasado:

(…)

“Ahora bien: ¿cuál es el papel que se os ha confiado de manera especial a vosotros, amados hijos e hijas? ¿Qué función singular se os ha atribuido? Precisamente la de favorecer este desarrollo normal; aquella que desempeña y realiza en la máquina el regulador, el volante, el reóstato, los cuales participan en la actividad común y reciben su parte de la fuerza motriz para garantizar el movimiento que rige el funcionamiento del aparato. En otros términos, vosotros, Patriciado y Nobleza, representáis y continuáis la tradición.” [6]

b) Sentido y valor de la verdadera tradición

El aprecio a una tradición bien entendida es virtud rarísima en nuestros días. Porque el ansia de novedades, el desprecio por el pasado, son actitudes de alma que la Revolución ha hecho frecuentísimas; [7] y porque los defensores de la tradición la entienden a veces de un modo enteramente falso. La tradición no es un mero valor histórico, ni un simple tema para variaciones de nostalgia romántica; es un valor que ha de ser entendido, no de modo arqueológico, sino como factor indispensable para la vida contemporánea.

La palabra tradición, dice el Pontífice, “suena importuna a muchos oídos; desagrada, con razón, cuando ciertos labios la pronuncian. Algunos la comprenden mal; otros la convierten en falsa divisa de su inactivo egoísmo. Ante tan dramática confusión y desacuerdo, no pocas voces envidiosas, con frecuencia hostiles y de mala fe, con más frecuencia aún ignorantes o engañadas, os preguntan y apostrofan con descaro: ‘¿Para qué servís?’ Antes de responderles, conviene ponerse de acuerdo sobre el verdadero significado y valor de esta tradición, cuyos principales representantes vosotros queréis ser.

“Muchos espíritus, aun sinceros, se imaginan y creen que la tradición no es sino un recuerdo, el pálido vestigio de un pasado que ya no existe ni puede volver, que a lo sumo ha de ser conservado con veneración, hasta con cierta gratitud, relegado a un museo que [sólo] unos pocos aficionados o amigos visitarán. Si en esto consistiera o a ello se redujese la tradición, y si implicara la negación o el desprecio del camino hacia el porvenir, habría razón para negarle respeto y honores, y habrían de ser mirados con compasión los soñadores del pasado, retardatarios frente al presente y al futuro y, con mayor severidad aún quienes, movidos por intenciones menos respetables y puras, no son sino desertores de los deberes que impone una hora tan luctuosa.

“Pero la tradición es algo muy distinto del simple apego a un pasado ya desaparecido; es lo contrario de una reacción que desconfía de todo sano progreso. La propia palabra, desde un punto de vista etimológico, es sinónimo de camino y avance. Sinonimia, no identidad. Mientras, en realidad, el progreso indica tan sólo el hecho de caminar hacia adelante, paso a paso, buscando con la mirada un incierto porvenir, la tradición significa también un caminar hacia adelante, pero un caminar continuo que se desarrolla al mismo tiempo tranquilo y vivaz, según las leyes de la vida, huyendo de la angustiosa alternativa: ‘Si jeunesse savait, si vieiIIesse pouvait!’; [8] semejante al de aquel Señor de Turenne, de quien se dijo: ‘II a eu dans sa jeunesse toute la prudence d’un âge avancé, et dans un âge avancé toute la vigueur de la jeunesse’ [9] (Fléchier, Oraison funèbre, 1676). Gracias a la tradición, la juventud, iluminada y guiada por la experiencia de los ancianos, avanza con un paso más seguro, y la vejez transmite y entrega confiada el arado a manos más vigorosas que proseguirán el surco comenzado. Como lo indica su nombre, la tradición es el don que pasa de generación en generación, la antorcha que, a cada relevo, el corredor pone en manos de otro sin que la carrera se detenga o disminuya su velocidad. Tradición y progreso se completan mutuamente con tanta armonía que, así como la tradición sin el progreso se contradice a sí misma, así también el progreso sin la tradición sería una empresa temeraria, un salto en el vacío.

“No, no se trata de remontar la corriente ni retroceder hacia formas de vida y de acción propias a épocas pasadas, sino más bien de avanzar hacia el porvenir con vigor de inmutable juventud, tomando lo mejor del pasado y continuándolo.” [10]

c) Importancia y legitimidad de las élites tradicionales

El soplo demagógico de igualitarismo que atraviesa todo el mundo contemporáneo crea una atmósfera de antipatía contra las élites tradicionales, en gran parte por el apego que éstas tienen a la tradición. Hay en esa antipatía una grave injusticia, siempre que dichas élites entiendan la tradición rectamente:

“Al proceder así, vuestra vocación resplandece, grande y laboriosa, ya bosquejada. Debería mereceros la gratitud de todos y haceros superiores a las acusaciones que os han sido dirigidas de una u otra parte.

“Mientras os esforzáis previsoramente en contribuir al verdadero progreso hacia un futuro más sano y feliz, sería injusticia e ingratitud reprocharos o imputaros como una deshonra la veneración hacia el pasado, el estudio de su historia, el amor a las santas costumbres, la inconmovible fidelidad a los principios eternos. Los ejemplos gloriosos o infaustos de quienes precedieron a la época presente son [para vosotros] una lección y una luz que ilumina vuestros pasos; pues se ha dicho con razón que las enseñanzas de la Historia hacen de la humanidad un hombre que camina sin cesar y jamás envejece. No vivís en la sociedad moderna como emigrados en un país extranjero, sino como ciudadanos beneméritos e insignes, que quieren y desean trabajar y colaborar con sus contemporáneos con el fin de preparar el restablecimiento, la restauración y el progreso del mundo.” [11]

4. La bendición de Dios ilumina, protege y besa todas las cunas, pero no las nivela

Otro factor de hostilidad contra las élites tradicionales se encuentra en el prejuicio revolucionario de que toda desigualdad de cuna es contraria a la justicia. Se admite habitualmente que un hombre pueda destacarse por méritos personales; pero no que el hecho de proceder de una estirpe ilustre sea para él un título especial de honor y de influencia. Con respecto a ello, el Santo Padre Pío XII, nos imparte una preciosa enseñanza: “Las desigualdades sociales, también aquellas que están vinculadas al nacimiento, son inevitables; la benignidad de la Naturaleza y la bendición de Dios sobre la humanidad iluminan y protegen las cunas, las besan, pero no las igualan. Mirad aun las sociedades más inexorablemente niveladas. Mediante ningún artificio se ha podido nunca conseguir que el hijo de un gran jefe, de un gran conductor de masas, continuase exactamente en el mismo estado que un obscuro ciudadano perdido entre el pueblo. Pero si tan inevitables desigualdades pueden aparecer ante ojos paganos como una inflexible consecuencia del conflicto entre las fuerzas sociales y el poder adquirido por los unos sobre los otros mediante las leyes ciegas que se supone que rigen la actividad humana y regulan tanto el triunfo de los unos como el sacrificio de los otros, una mente cristianamente instruida y educada no puede considerarlas sino como una disposición de Dios, querida por Él por la misma razón que las desigualdades en el interior de la familia, y destinada, por tanto, a unir aún más a los hombres entre sí en su viaje de la vida presente hacia la patria del Cielo, ayudándose los unos a los otros del mismo modo que el padre ayuda a la madre y a los hijos.” [12]

5. Concepción paternal de la superioridad social

La gloria cristiana de las élites tradicionales está en servir no sólo a la Iglesia, sino también al bien común. La aristocracia pagana se ufanaba exclusivamente de su ilustre progenitura; la Nobleza cristiana suma a este título otro aún más alto: el de ejercer una función paternal frente a las demás clases: “El nombre de Patriciado Romano despierta en Nuestro espíritu una reflexión sobre la Historia y una visión de ella aún mucho mayores. Si la palabra patricio, patricius, significaba en la Roma pagana el hecho de tener antepasados, de no pertenecer a una familia corriente, sino a una clase privilegiada y dominante, toma ella a la luz cristiana un aspecto mucho más luminoso y resuena más profundamente, pues asocia a la idea de la superioridad social la de ilustre paternidad. Es éste el Patriciado de la Roma cristiana, que tuvo sus mayores y más antiguos resplandores no tanto en la sangre como en la dignidad de protectores de Roma y de la Iglesia: Patricius Romanorum fue el título usado desde el tiempo de los Exarcas de Ravena hasta Carlomagno y Enrique III. A través de los siglos, los Papas contaron también con armados defensores de la Iglesia procedentes de las familias del Patriciado romano; y Lepanto consagró y eternizó uno de sus grandes nombres en los fastos de la Historia.” [13]

Del conjunto de estos conceptos se desprende ciertamente una impresión de paternidad que impregna las relaciones entre las clases más altas y las más humildes.

Contra ella se presentan con facilidad al espíritu del hombre moderno dos objeciones: por un lado, no faltan quienes afirman que los frecuentes actos de opresión practicados por la Nobleza o élites análogas en el pasado desmienten toda esta doctrina; por otro, muchos ponderan que toda afirmación de superioridad elimina del trato social la cordura, la suavidad, la amenidad cristiana, pues —argumentan— toda superioridad despierta normalmente sentimientos de humillación, pesar y dolor en aquellos sobre quienes se ejerce, y es contrario a la dulzura evangélica despertar tales sentimientos en el prójimo.

Pío XII responde implícitamente a estas objeciones cuando afirma: “Aunque esta concepción paterna de la superioridad social ha excitado a veces los ánimos, por el entrechoque de las pasiones humanas, hacia desvíos en las relaciones entre las personas de rango más elevado y las de condición humilde, la historia de la humanidad decaída [por el pecado original] no se sorprende con ello. Tales desviaciones no bastan para disminuir ni ofuscar la verdad fundamental de que para el cristiano las desigualdades sociales se funden en una gran familia humana; que, por lo tanto, las relaciones entre las clases y categorías desiguales han de permanecer gobernadas por una justicia recta y ecuánime, y estar al mismo tiempo animadas por el respeto y afecto mutuos, de modo que, aun sin suprimir las desigualdades, se disminuyan las distancias y se suavicen los contrastes.” [14]

Ejemplos típicos de esta aristocrática suavidad de trato se encuentran en muchas familias nobles que saben ser intachablemente bondadosas con sus subordinados sin consentir que sea negada ni empañada su natural superioridad: “¿No vemos acaso, en las familias verdaderamente cristianas, a los mayores patricios y patricias vigilantes y solícitos en conservar para con sus domésticos y cuantos les rodean un comportamiento conforme, sin duda, a su clase, pero libre de toda afectación, benévolo y cortés en palabras y modales, que demuestran la nobleza de sus corazones, que no ven en ellos sino hombres, hermanos, cristianos como ellos, a ellos unidos en Cristo por los vínculos de la caridad; de aquella caridad que aun en los más antiguos palacios consuela, sostiene, alegra y endulza la vida de grandes y humildes, principalmente en los tiempos de tristeza y de dolor, que nunca faltan en este mundo?” [15]

6. Nuestro Señor Jesucristo consagró la condición de noble así como la de obrero

Así considerada la condición de noble o miembro de una élite tradicional, se comprende que Nuestro Señor Jesucristo [16] la haya santificado encarnándose en una familia de príncipes:

“Es un hecho que si bien Cristo Nuestro Señor prefirió, para consuelo de los pobres, venir al mundo privado de todo y crecer en una familia de sencillos obreros, quiso, sin embargo, honrar con su nacimiento a la más noble e ilustre de las casas de Israel, a la propia estirpe de David.

“Por eso, fieles al espíritu de Aquél del Cual son Vicarios, los Sumos Pontífices han tenido siempre en muy alta consideración al Patriciado y a la Nobleza romana, cuyos sentimientos de indefectible adhesión a esta Sede Apostólica son la parte más preciosa de la herencia recibida de sus antepasados y que ellos mismos transmitirán a sus hijos.” [17]

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“También Jesucristo fue noble y nobles fueron María y José, descendientes de estirpe real” (Benedicto XV, alocución de 1917).Cuadro de autor anónimo, de la escuela peruana del Cuzco, venerado en la sede central de la TFP brasileña en São Paulo.

7. Perennidad de la Nobleza y de las élites tradicionales

Como las hojas secas caen al suelo, así ocurre, al soplo de la revolución, con los elementos muertos del pasado. La Nobleza, sin embargo, en cuanto especie dentro del género élites, puede y debe sobrevivir porque tiene una razón de ser permanente:

“El soplo impetuoso de un nuevo tiempo arrastra con sus torbellinos las tradiciones del pasado; pero así se pone en evidencia cuáles de ellas están destinadas a caer como hojas muertas, y cuáles, en cambio, tienden a mantenerse y consolidarse con genuina fuerza vital.

“Una Nobleza y un Patriciado que, por así decir, se anquilosaran en la nostalgia del pasado, estarían condenados a una inevitable decadencia.

“Hoy más que nunca estáis llamados a ser no sólo una élite de la sangre y de la estirpe, sino, lo que es más, de las obras y sacrificios, de las realizaciones creadoras al servicio de toda la comunidad social.

“Y esto no es solamente un deber del hombre y del ciudadano que nadie puede eludir impunemente; es también un sagrado mandamiento de la Fe que habéis heredado de vuestros padres, y que debéis, como ellos, legar íntegra e inalterada a vuestros descendientes.

“Desterrad, pues, de vuestras filas todo abatimiento y toda pusilanimidad: todo abatimiento, ante una evolución de los tiempos que se lleva consigo muchas de las cosas que otras épocas habían edificado; toda pusilanimidad, ante los graves sucesos que acompañan a las novedades de nuestros días.

“Ser romano significa ser fuerte en el obrar, pero también en el soportar.

“Ser cristiano significa ir al encuentro de las penas y de las pruebas, de los deberes y necesidades de los tiempos, con aquel coraje, con aquella fortaleza y serenidad de espíritu de quien bebe en el manantial de las eternas esperanzas el antídoto contra todo humano desaliento.

“Humanamente grande es el altivo dicho de Horacio: ‘Si fractus illabatur orbis, impavidum ferient ruinae’ [18] (Od., 3.3).

“Pero cuanto más bello, seguro y feliz es el grito victorioso que brota de los labios cristianos y de los corazones desbordantes de Fe: ‘Non confundar in aeternum!’ [19] (Te Deum). [20]

8. La ley no puede revocar el pasado

Así se entiende que, a pesar de haber sido proclamada en 1946 la República en Italia, haya mantenido el Santo Padre Pío XII al Patriciado y a la Nobleza romana como insigne recuerdo de un pasado del cual el presente debe conservar elementos para asegurar la continuidad de una tradición beneficiosa e ilustre:

“Es verdad que en la nueva Constitución italiana ‘no se reconocen los Títulos nobiliarios’ (salvo, naturalmente, en lo que respecta a la Santa Sede (…) [21]); pero esta misma Constitución no ha podido hacer desaparecer el pasado ni la historia de vuestras familias.” [22]

En la referencia explícita hecha por Pío XII a la abolición de los Títulos nobiliarios por la República Italiana no figura ningún juicio de valor. Constata simplemente el hecho de la abolición, pero afirma, con noble desenvoltura, que la Iglesia reserva para sí toda la validez de los Títulos de Nobleza por ella otorgados otrora o que venga a otorgar en el futuro, y que esta validez continuaba en vigor, incluso [23] en el territorio de la República Italiana, pues, un artículo de la Constitución Italiana no tiene poder para hacer cesar unilateralmente la validez de los Títulos pontificios de Nobleza, reconocidos por el Concordato de 1929. [24]

Así pues, continúa recayendo sobre el Patriciado y la Nobleza romana un pesado y magnífico deber, consecuencia del prestigio que amigos y enemigos han de reconocer: “Por consiguiente, el pueblo —ya esté a favor o en contra de vosotros, ya sienta hacia vosotros respetuosa confianza o sentimientos hostiles— también ahora mira y observa cuál es el ejemplo que dais en vuestra vida. A vosotros os toca, pues, corresponder a esta expectación y mostrar que vuestra conducta y vuestros actos están de acuerdo con la verdad y la virtud, especialmente en los puntos de Nuestras recomendaciones anteriormente recordados.” [25]

Considerando lo que la Nobleza romana fue en el pasado, y no viendo ese recuerdo como algo muerto, sino como “un impulso hacia el porvenir”, Pío XII, movido “por motivos de honor y de fidelidad”, [26] mantuvo en esas alocuciones un trato de especial distinción para con ella, e invitó a sus contemporáneos a asociarse a dicha actitud: “Saludamos en vosotros a los descendientes y representantes de familias que se distinguieron al servicio de la Santa Sede y del Vicario de Cristo y permanecieron fieles al Pontificado Romano aun cuando éste se hallaba expuesto a ultrajes y persecuciones. Sin duda, el orden social puede evolucionar a lo largo de los tiempos y su centro desplazarse. Las funciones públicas, que otrora estaban reservadas a vuestra clase, pueden hoy ser atribuidas y ejercidas sobre la base de la igualdad; pero aun así, el hombre moderno que quiera ser de rectos y ecuánimes sentimientos no puede negar su comprensión y respeto a un tal testimonio de reconocida memoria, que debe servir igualmente de impulso hacia el porvenir.” [27]

Instituciones aristocráticas en las democracias“Instituciones eminentemente aristocráticas, necesarias también en las democracias” – Hacer click sobre la imagen para agrandarla

9. La democracia según la doctrina social de la Iglesia — Arqueologismo y falsa restauración: dos extremos a evitar

Se podría preguntar si con estas enseñanzas habría procurado Pío XII reaccionar contra esa tendencia igualitaria condenando la democracia.

La doctrina social de la Iglesia siempre ha afirmado la legitimidad de las tres formas de gobierno, tanto de la monárquica, como de la aristocrática y la democrática. Siempre se ha negado también a aceptar el principio de que la única forma de gobierno compatible con la justicia y la caridad sea la democrática.

Es cierto que Santo Tomás de Aquino enseña que, en principio, la monarquía constituye una forma de gobierno superior a las demás. Eso no excluye que las circunstancias concretas puedan hacer más aconsejable la aristocracia o la democracia en este o aquel Estado, y ve con especial agrado las formas de Gobierno en que se articulan armónicamente elementos de la monarquía, de la aristocracia y de la democracia. [28]

León XIII, al explicar la doctrina social de la Iglesia sobre las formas de Gobierno, declara:

“Encerrándose en el terreno de la abstracción, se llega a determinar cuál es la mejor de estas formas consideradas en sí mismas.” [29] Sin embargo, el Pontífice no indica cuál de ellas es.

Es preciso notar, no obstante, lo categórico de su afirmación, aunque ésta parezca condicional a primera vista: “se llega a determinar”.

Lo que el Pontífice afirma es que encontrar cuál es la forma intrínsecamente mejor de gobierno es posible mientras quiera el pensador mantenerse en el terreno de los principios abstractos. En efecto, añade: “Se puede afirmar igualmente, con toda verdad, que cada una de ellas es buena siempre que sepa dirigirse directamente a su fin, es decir, al bien común para el cual está constituida la autoridad social. Conviene añadir, por fin, que desde un punto de vista relativo tal o cual forma de gobierno puede ser preferible por adaptarse mejor al carácter y costumbres de esta o aquella nación.” [30]

Falta ahora descubrir cuál sería, según el pensamiento del Pontífice, esta forma de Gobierno, considerada mejor en el campo de los meros principios abstractos.

Para responder, es necesario tomar en consideración la encíclica Aeterni Patris (4.VIII.1879), sobre la restauración de la Escolástica conforme la doctrina de Santo Tomás. Entre otros muchos encomios a la obra del gran Doctor de la Iglesia, pueden mencionarse:

“Consta que casi todos los fundadores y legisladores de las Órdenes religiosas han mandado a sus miembros que estudien la doctrina de Santo Tomás y se adhieran a ella del modo más escrupuloso, tomando cuidado para que a nadie le sea lícito separarse impunemente en lo más mínimo de las huellas de tan grande varón. (…)

“Pero, lo que es más, los Romanos Pontífices Nuestros predecesores han elogiado la sabiduría de Tomás de Aquino con excepcionales encomios de estima e importantísimos testimonios. (…)

“Por cierto, de estos juicios de los Pontífices máximos sobre Tomás de Aquino, por decirlo así llega al auge el testimonio de Inocencio VI: Su doctrina (la de Tomás) posee, en comparación con todas las demás, excepto con la canónica, precisión en las palabras, orden en la exposición, verdad en las sentencias, de tal manera que nunca se verá a quienes la siguen desviarse del camino de la verdad, y quien la impugne siempre será sospechoso de error. (Sermón sobre Santo Tomás) (…)

“Pero la mayor gloria, exclusiva de Tomás, (…) consiste en que los Padres de Trento, quisieron que estuviera sobre el altar, en el propio centro del cónclave, junto con los libros de la divina Escritura y los decretos de los Pontífices Máximos, la Suma de Tomás de Aquino, para que de ella se obtuviesen consejos, raciocinios y respuestas.” [31]

No es de suponer que el pensamiento de León XIII difiriese del de Santo Tomás en esta materia. Es digna de especial atención la siguiente frase del mismo Pontífice: “No hemos querido jamás añadir nada, ni a las apreciaciones de los grandes doctores sobre el valor de las diversas formas de gobierno, ni a la doctrina católica y tradiciones de esta Sede Apostólica sobre el grado de obediencia debida a los poderes constituidos.” [32]

Además, siendo la democracia el gobierno del pueblo, y siendo el concepto de la doctrina católica sobre pueblo profundamente diferente del concepto neopagano corriente —según el cual por pueblo se entiende solamente la masa— se ve claramente que el propio concepto católico de democracia difiere profundamente de lo que en general se entiende como tal. [33]

Ante la avalancha igualitaria, Pío XII —sin entrar en preferencias políticas— procura tomar en consideración la tendencia democrática tal y como existe y guiarla de tal modo que se eviten daños para el cuerpo político-social.

Es lo que hace ver cuando, al reorganizarse la Italia de la posguerra, da a la Nobleza romana el siguiente consejo: “Ahora bien, generalmente todos admiten que esta reorganización no puede ser concebida como un puro y simple retorno al pasado. No es posible un semejante retroceso. (…). La Historia no se detiene, no puede detenerse; avanza siempre, prosiguiendo su curso, ordenado y rectilíneo o confuso y sinuoso, hacia el progreso o hacia una ilusión de progreso.” [34]

En la reconstrucción de la sociedad, así como en la de un edificio, hay dos errores extremos a evitar: hacer una reconstrucción meramente arqueológica; levantar un edificio enteramente diferente, es decir, una reconstrucción que no sea tal:

“Así como la reconstrucción de un edificio que debe servir para usos actuales no se puede concebir de un modo arqueológico, tampoco sería posible llevarla a cabo según diseños arbitrarios, aunque fuesen teóricamente los mejores y más deseables; hay que tener presente la imprescindible realidad, la realidad en toda su extensión.” [35]

10. Las instituciones altamente aristocráticas son también necesarias en las democracias

La Iglesia no pretende destruir la democracia, pero desea que sea bien entendida y que sea nítida la distinción entre el concepto cristiano y el concepto revolucionario.

Es oportuno recordar lo que Pío XII enseña sobre el carácter tradicional y el tono aristocrático de la democracia verdaderamente cristiana:

“Ya en otra ocasión hemos hablado Nos de las condiciones necesarias para que un pueblo pueda considerarse maduro para una sana democracia. Pero, ¿quién puede conducirlo y elevarlo a esta madurez? (…) La Historia nos atestigua que allí donde está vigente una verdadera democracia la vida del pueblo se halla como impregnada de sanas tradiciones que es ilícito derribar. Representantes de estas tradiciones son antes que nada las clases dirigentes, o sea, los grupos de hombres y mujeres o las asociaciones que, como suele decirse, dan el tono en el pueblo y en la ciudad, en la región y en el país entero.

De ahí que en todos los pueblos civilizados existan y tengan influencia instituciones eminentemente aristocráticas en el sentido más alto de la palabra, como son algunas academias de vasto y bien merecido renombre. También la Nobleza es de este número: sin pretender ningún privilegio o monopolio, es —o debería ser— una de aquellas instituciones; institución tradicional fundada sobre la continuidad de una antigua educación. Cierto es que, en una sociedad democrática como quiere ser la moderna, el simple título del nacimiento no es ya suficiente para gozar de autoridad y crédito. Para conservar, por lo tanto, dignamente vuestra elevada condición y vuestra categoría social, es más, para aumentarlas y enaltecerlas, debéis ser verdaderamente una élite, debéis cumplir las condiciones indispensables en el tiempo en que vivimos y corresponder a sus exigencias.” [36]

Una Nobleza o una élite tradicional cuyo ambiente sea caldo de cultivo para la formación de altas cualidades de inteligencia, voluntad y sensibilidad, y que funde su prestigio en los méritos de cada generación, no es, para Pío XII, un elemento heterogéneo y contradictorio con una democracia verdaderamente cristiana, sino un precioso elemento de la misma. Se ve así hasta qué punto la democracia auténticamente cristiana difiere de la democracia igualitaria pregonada por la Revolución, en la cual la destrucción de todas las élites —entre ellas especialmente la Nobleza— es tenida por condición esencial de autenticidad democrática. [37]

NOTAS

[1] PNR 1947, pp. 370-371.

[2] PNR 1941, p. 364.

Es tan grande la importancia de los párrafos que acaban de ser citados que merecerían ser destacados en negrita de principio a fin. No lo hacemos para no sobrecargar el aspecto visual de estas páginas.

[3] Cfr. Capítulo V, 7-8; Documentos VI.

[4] PNR 1944, pp. 177-178.

[5] PNR 1942, p. 345 —

Respecto a ello Rivarol, el brillante polemista francés contemporáneo y adversario de la Revolución de 1789, afirmó: “Los nobles son monedas más o menos antiguas que el tiempo ha transformado en medallas” (M. Berville, Mémoires de Rivarol, Baudouin Frères, París, 1824, p. 212).

[6] PNR 1944, p. 178.

 

 

[7] El término “Revolución” es usado en este libro con sentido igual al que se le atribuye en el ensayo del mismo autor, Revolución y Contra-Revolución –ver texto completo en el blog: Una obra clave: Revolución y Contra-Revolución

http://rcr-una-obra-clave.blogspot.com/

Designa un proceso iniciado en el siglo XV que tiende a destruir toda la Civilización Cristiana e implantar un estado de cosas diametralmente opuesto. Constituyen etapas del mismo la Pseudo-Reforma, la Revolución Francesa, el Comunismo en sus múltiples variantes y en su sutil metamorfosis de los días presentes.

[8] ¡Si la juventud supiera! ¡Si la vejez pudiera!
[9] Ha tenido en su juventud toda la prudencia de una edad avanzada, y en una edad avanzada todo el vigor de la juventud. Se refiere a Enrique de la Tour d’Auvergne, Vizconde de Turenne, Mariscal de Francia (1611-1675).
[10] PNR 1944, pp. 178-179; cfr. Capítulo VI, 5, a; Documentos VI.
[11] PNR 1944, p. 180.
No se imagine el lector que Pío XII omite con este sabio consejo los graves peligros resultantes de la sobrevaloración de la técnica moderna. En efecto, he aquí lo que enseña en ese sentido:
“Parece innegable que la misma técnica, llegada en nuestro siglo al apogeo de su esplendor y eficacia, se transforme por circunstancias de hecho en un grave peligro espiritual. Parece comunicar al hombre moderno, postrado ante su altar, un sentido de autosuficiencia y de satisfacción de sus aspiraciones de conocimiento y poderío ilimitados. Con sus múltiples usos, con la absoluta confianza que en ella se deposita, con las inagotables posibilidades que promete, la técnica moderna despliega en torno al hombre contemporáneo una visión tan vasta que llega a ser confundida por muchos con el propio infinito. En consecuencia, se le atribuye una autonomía imposible, la cual a su vez se transforma, en el pensamiento de algunos, en una concepción equivocada de la vida y del mundo, designada con el nombre de ‘espíritu técnico’. Pero, ¿en qué consiste exactamente esto? En considerar como el más alto valor humano y de la vida extraer el mayor provecho de las fuerzas y de los elementos de la naturaleza; en fijarse como finalidad, prefiriéndola a todas las demás actividades humanas, los métodos técnicamente posibles de producción mecánica y en ver en ellos la perfección de la cultura y de la felicidad terrena” (Radiomensaje de Navidad de 1953, in Discorsi e Radiomessaggi, vol. XV, p. 522).
[12] PNR 1942, p. 347.
[13] Marco Antonio Colonna, el Joven, Duque de Pagliano (1535-1584). San Pío V le confió el mando de las doce galeras pontificias que participaron en la batalla. Se batió con tanto heroísmo y pericia que fue recibido triunfalmente en Roma a su vuelta. PNR 1942, pp. 346-347.
[14] PNR 1942, pp. 347-348.
[15] PNR 1942, p. 348.
[16] Cfr. Capítulo IV, 8.
[17] PNR 1941, pp. 363-364; cfr. Documentos IV.
[18] Si el mundo se deshiciera en pedazos, sus ruinas le herirían, pero él permanecería imperturbable.
[19] ¡No seré confundido eternamente!
[20] PNR 1951, pp. 423-424.
[21] Cfr. Capítulo II, 1.
[22] PNR 1949, p. 346.
[23] Cfr. Capítulo 11,1.
[24] A propósito de la abolición radical y sumaria de una tan antigua y benemérita institución como la nobleza —realizada evidentemente bajo la fuerza de impacto del igualitarismo radical que sopló en tantos países después de la segunda y primera Guerras Mundiales— es preciso lamentar que no hayan sido tomadas en absoluto en consideración estas enseñanzas de alta sabiduría proferidas por Santo Tomás de Aquino en la Suma Teológica (I-II, q. 97, a. 2) bajo el título “Si la ley humana ha de modificarse siempre que se presente un bien mejor”:
“Está establecido en las ‘Decretales’ que ‘es un absurdo y una afrenta detestable permitirse quebrantar las tradiciones que de antiguo hemos recibido de nuestros antepasados’.
“Respondo diciendo que, como hemos dicho, la ley humana se modifica rectamente solo cuando mediante esta modificación se busca el bien común; pero la propia modificación de una ley es en sí misma un detrimento del bien común, porque la costumbre ayuda mucho a que sean cumplidas las leyes, de tal modo que lo que se hace en contra de una costumbre común, aunque sea de sí leve, se ve como grave. Por eso, cuando se modifica una ley, disminuye su poder represivo en la medida en que la costumbre es suprimida, y por eso nunca debe modificarse la ley humana, sino cuando el bien común sea compensado por una parte tanto cuanto por la otra se le perjudica. Esto sucede en realidad, o bien cuando del nuevo decreto emana una utilidad grandísima y evidentísima; o bien en caso de extrema necesidad, cuando la ley vigente contiene una injusticia manifiesta o su cumplimiento es extremamente nocivo. Por eso dice el jurisconsulto que ‘para establecer nuevas normas, es necesario que su utilidad sea evidente, para que justifique el abandono de aquello que se ha considerado equitativo durante mucho tiempo’.”
[25] PNR 1949, p. 346.
[26] 1950, p. 357.
[27] 1950, p. 357.
[28] Para una correcta comprensión de lo aquí expuesto respecto a la Doctrina de la Iglesia y el pensamiento de Santo Tomás de Aquino sobre las diversas formas de Gobierno, es de capital importancia la lectura de los textos pontificios y del Santo Doctor transcriptos en el Apéndice III y acompañados por comentarios del autor.
[29] Au milieu des sollicitudes in ASS XXIV [1891-92] 523.
[30] Ibídem.
[31] ASS XII [1894] 109-110.
[32] Carta al Cardenal Matthieu, 28/3/1897 in La paix intérieure des Nations, Desclée & Cie, 1952, p. 220.
[33] cfr. Capítulo III.
[34] PNR 1945, p. 274.
[35] Ibídem.
[36] PNR 1946, pp. 340-341.
[37] Sobre la legitimidad y necesidad de que exista la Nobleza en una sociedad auténticamente católica, véase el sustancioso esquema —transcripto y comentado en el Apéndice IV de este libro— publicado bajo el título de “Aristocracia” en un importante homiliario elaborado bajo la dirección del Cardenal Ángel Herrera Oria.

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004  El rincón de la conversación marzo 2015En unos días más, estaremos envueltos en las formativas brumas y tristezas sacrales de la Pasión, respirando la atmósfera llena de la grandeza infinita del sacrificio del Redentor, y del dolor insondable de María Santísima Co-redentora, de quien Cornelio A Lápide dice que el género humano no sería capaz de soportarlo física ni espiritualmente.

Ocasión ideal para recogernos, para rezar por la Santa Iglesia y el próximo Sínodo, por la conversión del mundo, por los cristianos perseguidos por musulmanes y comunistas, por la Familia y la Vida, para que cese la matanza de los inocentes, por la restauración plena de la civilización cristiana…
Quería compartir con los amigos del “Rincón” dos escenas tocantes de un gran via crucis, poblado de imágenes conmovedoras y grandiosas, de gran belleza. Ideal para rezarlo en la oscuridad de la noche, con antorchas!

Cristo NP Jesús del GPoder

Cristo Rey en la Cruz
XII Estación
JESÚS MUERE EN LA CRUZ
– Te adoramos, oh Cristo, y te bendecimos
– Porque con tu santa Cruz redimiste al mundo.
YA NO ESTÁIS por tierra, Dios mío.
La Cruz lentamente se levantó.
No para elevaros, sino para proclamar bien alto vuestra ignominia, vuestra derrota, vuestro exterminio.
Sin embargo, era el momento de cumplirse lo que Vos mismo habíais enseñado:
“Cuando fuere elevado, atraeré hacia Mí a todas las criaturas” (Jn. 12, 32).
En vuestra Cruz, humillado, llagado, agonizante, comenzasteis a reinar sobre la Tierra.
En una visión profética, visteis a todas las almas piadosas de todos los tiempos, que venían a Vos.
Visteis el recato y el pudor de las Santas Mujeres, que ahí compartían vuestro dolor, y con ese alimento espiritual se santificaban.
Visteis las meditaciones de San Pedro y de los Apóstoles
sobre vuestra Crucifixión.
Visteis las meditaciones de Lino, Cleto, Clemente, Sixto, Cornelio, Cipriano, Inés, Cecilia, Anastasia, todos aquellos santos que vuestra Providencia quiso que fuesen, diariamente y en el mundo entero, mencionados durante el Sacrificio de la Misa, porque la oblación de su santidad se hizo en unión con la oblación de vuestra Crucifixión.
Visteis a los misioneros benedictinos que, conduciendo vuestra Cruz por los bosques de Europa, conquistaban más tierras que las legiones romanas.
Visteis a San Francisco, que del Monte Alverno os adoraba, y oísteis la prédica de Santo Domingo.
Visteis a San Ignacio ardiendo de celo por el Crucifijo, reuniendo en torno a Vos falanges de participantes de los Ejercicios Espirituales.
Visteis a los misioneros que recorrían el Nuevo Mundo para predicar vuestro Crucifijo.
Visteis a Santa Teresa llorando a vuestros pies.
Visteis vuestra Cruz luciendo en la corona de los Reyes.
Dios mío, en la Cruz comenzó vuestra gloria, y no en la Resurrección.
Vuestra desnudez es un manto real. Vuestra corona de espinas es una diadema sin precio. Vuestras llagas son vuestra púrpura.
¡Oh Cristo Rey!, cuán verdadero es consideraros en la Cruz
como un Rey. ¡Pero cuán cierto es que ningún símbolo expresa mejor la autenticidad de esa realeza que la realidad histórica de vuestra desnudez, de vuestra miseria, de vuestra aparente derrota.
– Ten piedad de nosotros, Señor
– Señor, ten piedad de nosotros.
– Que por la misericordia de Dios las almas de los fieles difuntos descansen en paz. Así sea.

Estampa de la oración Ecuador tamaño doc

El Corazón de María: una lámpara que arde sola en la oscuridad universal
XIV Estación
JESUS ES DEPOSITADO EN EL SEPULCRO
AL MISMO TIEMPO en que las pesadas piedras del sepulcro velan el Cuerpo del Salvador a las miradas de todos, la Fe vacila en los pocos que habían permanecido fieles a Nuestro Señor.
Pero hay una lámpara que no se apaga, ni parpadea, y que arde sola plenamente, en esta oscuridad universal. Es Nuestra Señora, en cuya alma la Fe brilla tan intensamente como siempre.
Ella cree. Cree por entero, sin reservas ni restricciones. Todo parece haber fracasado. Pero Ella sabe que nada ha fracasado. En paz, aguarda la Resurrección.
La Santísima Virgen resumió y compendió en sí a la Santa Iglesia, en esos días de tan extensa deserción.
Nuestra Señora, protectora de la Fe. Este es el tema de la presente meditación. De la Fe y del espíritu de fe, o sea del sentido católico.
Hoy, a los ojos de muchos, las posibilidades de restauración plena de todas las cosas según la ley y la doctrina de Nuestro Señor Jesucristo parecen tan irremediablemente sepultadas cuanto a los Apóstoles parecía irremediablemente sepultado Nuestro Señor en su sepulcro. Los que tienen devoción a la Virgen reciben de Ella, sin embargo, el inestimable don del sentido católico. Y, por eso, saben que todo es posible, y que la aparente inviabilidad de los más osados y extremados horizontes apostólicos no impedirá una verdadera resurrección si Dios tuviere pena del mundo y éste corresponde a la gracia divina.
La Ssma. Virgen nos enseña la perseverancia en la fe, en el sentido católico y en la virtud del apostolado intrépido
“Fides intrépida”– incluso cuando todo parece perdido.
La Resurrección vendrá pronto. Felices los que supieren perseverar como Ella, y con Ella. De ellos serán las alegrías y en cierta medida las glorias del día de la Resurrección.

Deseo a todos mis amigos el espíritu sacral de la Pasión y, a su debido momento, muy felices Pascuas de Resurrección!

ººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººº

El texto del Via Crucis es de autoría del Prof. Plinio Corrêa de Oliveira

Tomado de “O Legionário” Nº 558 – 18 de Abril de 1943
Quien desee meditar este via crucis completo, en el original portugués o en castellano, puede encontrarlo en el site pliniocorreadeoliveira.info, en “pesquisar”: via crucis de “O Legionario”

http://www.pliniocorreadeoliveira.info/LEG_558_19430418_Via%20Crucis.pdf

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custodia del SsmoJaime el conquistador

Un estandarte único, un milagro de Dios

Este hecho ocurrió en el reino de Aragón, en la primera mitad del siglo XIII -épocas duras para España, por los tantos años de lucha contra los moros invasores que pretendían convertirla en feudo del Islam.
El valiente Don Jaime I, conocido en la historia como “el Conquistador”, decidió iniciar una campaña contra ellos en Valencia en 1238, convocando a diferentes poblados y uniéndose inmediatamente los de Daroca, Teruel y Calatayud.
Medieval Daroca arco y jinetesNo confiando en sus propias fuerzas sino encomendándose a Dios, iniciaron la reconquista en la Villa llamada Burriana, donde construyeron aceleradamente un castillo-fortaleza bien atrincherado y defendido por los Señores de Entenza y de Aguillón. Desde allí, con todos los contingentes unidos, no cesaban de hostilizar al enemigo.
El jefe moro Zaén envió contra ellos cuarenta mil soldados a pie y muchos montados a caballo, para que arrasasen a los cristianos y a su fortaleza. Los enfrentó Don Jaime con apenas cuatro mil combatientes de infantería y cuatrocientos montados -¡vaya enorme diferencia!- y se trabaron en terrible combate.
¡Oh prodigio: los defensores de la Cruz obtuvieron una images caballeros peleandogloriosa victoria! Y tomaron Valencia, donde los soldados de Daroca fueron lo primeros en elevar la bandera de la Fe. Atacaron luego el castillo de los sarracenos en Ochio. Pero ante el peligro, las huestes musulmanas cercaron el campamento católico, viéndose obligados éstos a la alternativa de entregarse o morir. En tal aflicción, el general, con entusiasmo los exhortó a rezar un acto de contrición, a recibir los jefes la Sagrada Eucaristía, y ¡a pelear!
El sacerdote Capellán Mateo Martínez -oriundo de Daroca-celebró el Santo Sacrificio; apenas luego de la consagración oyeron los chillidos de los moros que se precipitaron sobre ellos. Pelearon durante tres horas, con tal bravura los aragoneses, que los atacantes huyeron despavoridos ante tan inaudito valor.

Al comenzar la pelea, el Capellán Martínez rápidamente envolvió las Hostias Consagradas con corporales y las escondió dentro de una gruta.
Después de tan glorioso triunfo, fueron a rescatar los corporales de la gruta. ¡Oh maravilla! Los Capitanes arrodillados para dar gracias a Dios Vivo que les había dado tantas fuerzas para la victoria, vieron que no estaba en las Hostias. ¡Pero estaba! ¡Su Sagrado cuerpo se había convertido en Su Sangre, empapando y tiñendo de rojo los corporales!

Aquellos héroes, llenos de emoción y respeto, con lágrimas bañando sus rostros frente a la propia Sangre del Sagrado Redentor, estaban extasiados en adoración…

De repente, cuando se habían olvidado de la guerra por tan extraordinario prodigio, sintieron nuevamente los gritos rabiosos de los infieles que volvían a atacar para vengar tan vergonzosa derrota.
En el momento de comenzar esta nueva pelea, el Capellán Martínez se sintió inspirado a levantar los Corporales atados en un largo palo, en forma de un estandarte. No sólo daban ánimo a los combatientes cristianos, sino que milagrosamente, con los reflejos del sol, brillaban los rojos divinos de la Sangre de Nuestro Señor Jesucristo que lo teñían, y como si fueran rayos de luz cegaban a los aterrados moros al ser agitados por el viento contra el azul maravilloso del cielo.
Desde ese lugar -llamado hoy Corpus Christi- hasta el castillo moro de Chio fue tan grande el escarmiento, que huyeron unos pocos y los demás quedaron sin vida.
Los de la media luna no volvieron…
Don Jaime I, el Conquistador, y sus bravos aragoneses, dieron gracias al Santo Misterio impregnado en los Corporales formando el Estandarte Milagroso.

Terminada la campaña, los Señores de los diferentes poblados que habían intervenido trataban de ponerse de acuerdo sobre el destino que tendrían los Corporales; todos demandaban derechos para su tierra. Uno por haber sido el que más aportara en hombres y bienes, otro por haber sido los primeros, y así en más…
Llegaron al acuerdo de tirar a la suerte.
Tres veces salió Daroca.

images Puerta castillo
No había conformidad de la mayoría, y trataron de resolverlo de otra manera.
Pusieron el Santo Estandarte en un digno y precioso cofre, lo ataron sobre el lomo de una mula que había quedado del ejército enemigo, y la soltaron con la consigna, aceptada por todos, de que donde la mula lo dejara, allí quedaría.
Echó a correr el animal, con capitanes y muchos soldados por detrás.
Tomó por diferentes caminos y poblados sin pararse a beber ni a comer. Pero…su paso no fue vano: el Santo Misterio milagrosamente impreso en los Corporales prodigaba sus bondades por donde iba. Curó endemoniados y obró otros prodigios visibles, hasta que la mula paró en Daroca. Entró al “atrio de los perdones” de la Iglesia San Marcos -luego llamada de la Santísima Trinidad.
Allí terminó su tarea, paró, y cayó sin vida. Fue un 7 de marzo de 1239.
Desde entonces Don Jaime I y casi todos los reyes españoles reverenciaban en Daroca ese augusto Misterio. Luego fue capellanía con Misa diaria; el Papa León XIII la declaró Basílica; los días siete de marzo se hace una solemne procesión.

Las maravillas se Dios se derraman sobre los hombres de verdadera Fé, y aunque la historia de lo ocurrido en Daroca no la menciona, sabemos que maternalmente, detrás de todas ellas está la incomparable Medianera de todas las Gracias, nuestra Madre Inmaculada, la Virgen María.

Fuente: Milagros Eucarísticos, Padre Manuel Traval y Roset S.J., Ed. Artpress, San Pablo (Brasil), 2014

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Caballero y Paje. Pintura de Franz Eduard Meyerheim

León XIII habla de la familia como matriz social cuando afirma “la familia puede ser vista como la cuna de la sociedad civil; y en gran medida es dentro del círculo de la vida familiar que se promueve el destino de los Estados.” (1) De ahí vemos que el espíritu de la familia se refleja en las asociaciones, gremios (*) y comunidades que, de hecho, provienen de la familia. Por eso es que la sociedad medieval le dio tanta importancia a estos cuerpos intermedios: porque eran extensiones de la familia.
Durante la Revolución Francesa, en la Asamblea Nacional un diputado enfurecido exigió la abolición de los gremios y de todas las sociedades intermediarias en beneficio del Estado omnipotente, reconociendo que “en el momento en que uno entra en una corporación o sociedad particular, uno debe adoptarla como una familia. Pero el Estado debe retener el monopolio de todos los afectos y de toda la obediencia.” (2)

Guildhall
Cena Oficial del Alcalde de Londres, en el Salón de los Gremios, 9 de Noviembre de 1928.

Estos cuerpos intermediarios no son familias reales sino asociaciones con características y fines propios. Sin embargo son receptivas del amable espíritu familiar, que irradia su influencia benévola, impregnando a los gremios, las universidades y otros cuerpos intermedios con elásticos vínculos de tipo familiar. Incluso pequeños pueblos y ciudades pueden desarrollar una atmósfera de familia extendida, dado que todos acaban relacionándose de alguna manera.
Finalmente podemos decir que este mismo espíritu de familia tiene tal capacidad de absorber e integrar, que todos los que viven en una región, incluyendo los elementos extranjeros, pueden llegar a compartir un espíritu, temperamento y afecto de estilo familiar. Podemos decir, por ejemplo, que una persona del Sur es parte de la “Gran Familia Sureña” o, para ampliar aún más la analogía, de la Gran Familia Americana.

800px-Shirley_Plantation_2006Shirley es la plantación aún activa más antigua de Virginia y la empresa familiar más antigua de Norte América. Once generaciones han continuadamente poseído, operado y trabajado con éxito la primera plantación de Virginia.

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(*) N. de la R.: los gremios o asociaciones de patronos y obreros de la Edad Media eran radicalmente diferentes de lo que actualmente se entiende por gremio o sindicato. Eran verdaderas “familias de almas” para ayuda mutua en casos de enfermedad o de muerte, viudez, orfandad y otras necesidades de la vida, unidas por una profunda fe católica y lazos caritativos bajo la protección de un santo patrono, con espíritu jerárquico entre sus miembros. Promovían la excelencia de la producción y la rectitud comercial, cuidando mucho del buen nombre de la profesión. Un eco de su prestigio en el Antiguo Régimen es el famoso óleo de Rembrandt “El Sindicato de los Pañeros”.

(1) León XIII, Encíclica “Sapientiae Christianae” (1890), en “Encíclicas Papales”, vol. 2, pág. 221, nº 42.

(2) Bernard W. Dempsey. “La Economía Funcional: Bases de la Organización Económica” (Englewood Cliffs, N.J.: Prentice-Hall, 1958), pág. 123. Originalmente citado en la Revista de la Justicia Social (Marzo 1941), pág. 383.

RTO

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La Nobleza en una sociedad cristiana
Perennidad de su misión y de su prestigio en el mundo contemporáneo
Las enseñanzas de Pío XII

010 Visión de conjunto rojo

Cap. IV – VISION de CONJUNTO

Continuamos brindando a nuestros lectores una visión de conjunto, necesariamente resumida y limitada, de esta obra esencial para entender la misión de las élites auténticas en la crisis contemporánea, recomendando vivamente la lectura del original, que se encuentra a disposición de quien desee adquirirla ( ⇐ ver “TOME CONTACTO CON NOSOTROS”). Asimismo podrán consultar el original  completo entrando al sitio Plinio Corrêa de Oliveira.info. Agradecemos a los directores del sitio tan importante posibilidad:

http://www.pliniocorreadeoliveira.info/LN_Espanha/Volume%20I/LN_ES_Cap_00_0_Indice.htm


Construction_Temple_Salomon_Jean_Fouquet

1. Clero, Nobleza y Pueblo
En la Edad Media, la sociedad estaba constituida por esas tres clases sociales, dotadas de especiales obligaciones, privilegios y honores. Participaban en su gobierno no sólo el Rey sino también el Clero, la Nobleza y el Pueblo, cada uno a su manera y en distinta medida.
La Iglesia y el Estado constituyen sociedades perfectas, distintas y soberanas en su propio campo: el espiritual y el temporal respectivamente. Esto no impide que pueda tener el Clero participación en la función gobernativa del Estado.
Al Clero le compete enseñar, gobernar y santificar en la Iglesia de Dios, mientras que a los simples fieles les cabe ser enseñados gobernados y santificados. Es el orden jerárquico de la Iglesia.
Numerosos documentos del Magisterio establecen esta distinción entre Iglesia docente y discente, como enseña San Pío X en la Enc. Vehementer Nos: “la Iglesia es el Cuerpo Místico de Cristo, cuya autoridad es administrada por pastores y doctores (…) sociedad de hombres en la cual algunos mandan a otros con plena y perfecta potestad para dirigir, enseñar, juzgar”. (1)

Concile_Vatican_II

El Concilio Vaticano II reafirmó la distinción —hecha en innumerables documentos del Magisterio eclesiástico— entre Iglesia docente e Iglesia discente, resaltando la misión que cabe a la Jerarquía Eclesiástica “de enseñar, de santificar y de regir” (cfr. Christus Dominus, 11).

Esta distinción entre jerarcas y fieles, gobernantes y gobernados, es también afirmada en documentos del Concilio Vaticano II:
“Los seglares, del mismo modo que, por determinación divina, tienen por hermano a Cristo, (…) tienen por hermanos a aquellos que, colocados en el sagrado ministerio, enseñando, santificando y gobernando con la autoridad de Cristo, apacientan a la familia de Dios, para que todos cumplan el nuevo mandamiento de la caridad” (Lumen Gentium, § 32).
“(…) procuren los seglares, así como los demás fieles, abrazar con prontitud y cristiana obediencia todo lo que los sagrados pastores, representantes de Cristo, establecen en la Iglesia como maestros y gobernantes” (Lumen Gentium, § 37).
“Cada uno de los Obispos, a quienes bajo la autoridad del Sumo Pontífice les está confiada la dirección de cada iglesia particular (…) apacienta sus ovejas en nombre de Dios, ejerciendo…sus funciones de enseñar, santificar y regir.” (Christus Dominus, § II). (2)
Cabe al Clero la misión excelsa y específicamente religiosa de proveer la salvación y santificación de las almas. Esta produce efectos sumamente beneficiosos, pues supone imbuirlas de la moral cristiana y guiarlas en la observancia de la Ley de Dios; un pueblo receptivo a esa influencia se encuentra idealmente dispuesto para ordenar sus actividades temporales de modo tal que lleguen a un alto grado de acierto, eficacia y florecimiento.
Es célebre la imagen trazada por San Agustín de una sociedad en la que todos sus miembros fuesen buenos católicos. Imaginemos, dice, “un ejército con soldados tales como los forma la doctrina de Cristo; Gobernadores, maridos, esposos, padres, hijos, señores, siervos, reyes, jueces, contribuyentes y recaudadores de impuestos como los quiere la doctrina cristiana, y atrévanse [los paganos] a decir que ésta es enemiga de la república. Por el contrario, han de reconocer sin dudarlo que cuando se la observa fielmente, le sirve de salvaguarda.” (3)
Correspondía al Clero el asentar y mantener firmes los propios fundamentos morales de la civilización perfecta, que es la cristiana. Por natural conexión, la enseñanza y las obras de asistencia y caridad, estaban a cargo de la Iglesia, que desempeñaba, sin carga para el erario público, los servicios adscriptos en los Estados laicos contemporáneos a los ministerios de Educación y Sanidad. Se comprende así que haya sido reconocido el Clero como la primera clase de la sociedad.
Por otro lado, el Clero, que en el ejercicio de su altísima misión no depende de ningún poder terreno, es factor activo en la formación del espíritu, de la mentalidad de una nación. Entre Clero y nación existe normalmente un intercambio de comprensión, confianza y afecto que le proporciona posibilidades inigualables de conocer y orientar las ansias, preocupaciones y sufrimientos de la población; y también los aspectos de su vida temporal que le son inseparables. Reconocer al Clero voz y voto en las grandes y decisivas asambleas nacionales es para el Estado un medio precioso de auscultar las pulsaciones del corazón de la nación.
Así, pese a haber mantenido su alteridad frente a la vida política, elementos del Clero han sido, a lo largo de la Historia, consejeros oídos y respetados y partícipes valiosos en la elaboración de ciertas materias legislativas y en la fijación de determinados rumbos de Gobierno.
No está compuesto por ángeles que viven en el Cielo, sino por un conjunto de hombres que, como ministros de Dios, actúan en esta tierra. Esta clase forma parte de la población del país, frente al cual tiene derechos y deberes. La protección de esos derechos y el recto cumplimiento de esos deberes es del mayor interés para la existencia de ambas sociedades perfectas: la Iglesia y el Estado. Así lo afirma León XIII en la encíclica Immortale Dei. (4)
El Clero se distingue como una clase social perfectamente definida, parte viva del conjunto del país y, en cuanto tal, con derecho a voz y voto en su vida pública. (5)

LN_ES_Cap_IV_03_Jura_Fernando_VII_2Jura de Fernando VII como Príncipe de Asturias, en septiembre de 1789, por Luis Paret y Alcázar. En El centro del altar, el príncipe presta juramento ante el Cardenal Lorenzana. A la derecha, besa la mano de su padre. (Museo del Prado)          
Al Clero le seguía como segunda clase la Nobleza, de carácter esencialmente militar y guerrero. Le correspondía la defensa de la nación contra las agresiones externas y la del orden político y social. Además, en sus tierras, los señores feudales ejercían acumulativamente, sin gastos para el Rey, funciones un tanto semejantes a las de los alcaldes, jueces y comisarios de policía actuales.
Ambas clases estaban básicamente ordenadas hacia el bien común y, en compensación por sus graves y específicas funciones, merecían los correspondientes honores y privilegios, entre los cuales la exención de impuestos.
El Pueblo, a su vez, era la clase vuelta de modo particular hacia el trabajo productivo. Eran privilegios suyos el participar en la guerra en grado mucho menor que la Nobleza y, casi siempre, la exclusividad en el ejercicio de las profesiones más lucrativas, como el comercio y la industria. Sus miembros no tenían normalmente ninguna obligación especial con el Estado. Trabajaban para el bien común tan sólo en la medida en que cada cual favorecía sus legítimos intereses personales y familiares; de ahí que fuera la clase menos favorecida en honores especiales y sobre la cual recaía, en consecuencia, el peso de los impuestos.
“Clero, Nobleza y Pueblo”: esta trilogía recuerda las asambleas representativas que caracterizaron a muchas monarquías del periodo medieval y del Antiguo Régimen: las Cortes de España y Portugal, los Estados Generales franceses, el Parlamento de Inglaterra, etc. En ellas había una representación nacional auténtica que reflejaba fielmente la organicidad social.
Con la Ilustración, otras doctrinas de filosofía política y social comenzaron a conquistar ciertos sectores directivos. Bajo el efecto de una mal comprendida noción de libertad, el Viejo Continente comenzó a caminar hacia la destrucción de los cuerpos intermedios, la laicización del Estado y la nación, y la formación de sociedades inorgánicas, representadas por un criterio únicamente cuantitativo: el número de votos.
Esta transformación, ocurrida desde las últimas décadas del s. XVIII hasta nuestros días, ha facilitado peligrosamente el fenómeno de degeneración pueblo-masa, tan sabiamente señalado por Pío XII. (N.: destaque de la R.).

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[1] ASS XXXIX [1906] 8-9
[2] Sacrosanctum Oecumenicum Concilium Vaticanum II, Constitutiones, Decreta, Declarationes, Typis Polyglottis Vaticanis, 1974, pp. 154, 162, 285.
[3] Epist. CXXXVIII ad Marcellinum, § 15, in Opera omnia, Migne, t. II, col. 532.
[4] “Hubo un tiempo en que la filosofía del Evangelio gobernaba las naciones. En esa época, el vigor propio de la sabiduría cristiana y su virtud divina habían penetrado en las leyes, en las instituciones, en las costumbres de los pueblos, en todas las categorías y relaciones de la sociedad civil; y la religión instituida por Jesucristo, firmemente establecida en el grado de dignidad que le era justo, florecía en todas partes por el favor de los príncipes y la protección legítima de los magistrados. Entonces el sacerdocio y el imperio estaban unidos por una auspiciosa concordia y por el amistoso intercambio de buenos oficios. Organizada así, la sociedad civil produjo frutos superiores a toda expectativa, cuya memoria vivía y vive aún consignada como está en innumerables documentos históricos que ningún artificio de los adversarios podrá desvirtuar u obscurecer” (ASS XVIII [1885] 169).
[5] Otro aspecto de la legítima participación del Clero en la vida pública nacional fue la existencia en el tiempo del feudalismo de diócesis y abadías cuyos titulares eran, ipso facto y al mismo tiempo, titulares de sus respectivas circunscripciones feudales. Así por ejemplo, los Obispos-Príncipes de Colonia o Ginebra, independientemente de su origen, noble o plebeyo, eran ipso facto, por el propio hecho de ser obispos, Príncipes de Colonia o Ginebra. Uno de estos últimos fue el dulcísimo San Francisco de Sales, doctor de la Iglesia. A la vez que Obispos-Príncipes, existían dignatarios eclesiásticos de graduación menos eminente en la Nobleza; en Portugal, los Arzobispos de Braga, que eran al mismo tiempo Señores de dicha ciudad, y los Obispos de Coimbra eran, ipso facto, Condes de Arganil (desde D. João Galvão, XXXVI obispo de Coimbra, agraciado en 1472 con dicho título por D. Alfonso V), de donde venía que usasen corrientemente el título de Obispos-Condes de Coimbra.

2. El deterioro del orden medieval en los tiempos modernos
Esta organización de la sociedad, política, social y económica, se deshizo a lo largo de la Edad Moderna (cfr. Cap. II). A partir de entonces, las sucesivas transformaciones han tendido a confundir todas las clases, y a negar al Clero y a la Nobleza el reconocimiento de una situación jurídica especial. Dura contingencia ante la que esas clases no deben cerrar los ojos con pusilanimidad.
Pío XII, en una de sus magistrales alocuciones describe ese estado de cosas con impresionante precisión:
“En primer lugar, mirad con intrepidez y valor la realidad presente (…). Nos parecería vano y poco digno de vosotros disimularla con eufemismos prudentes (…). La nueva Constitución de Italia no os reconoce ya como clase social ninguna misión específica, ningún atributo, ningún privilegio ni en el Estado, ni en el pueblo” (6). Punto final, observa el Pontífice, de una especie de “caminar fatal” (7).
Ante tales “formas de vida bien diversas” (8), los miembros de la Nobleza y de las élites tradicionales no deben perderse en lamentaciones inútiles ni ignorar la realidad, sino tomar una actitud clara ante ella. Es la conducta propia a las personas de valor: “Mientras los mediocres no hacen sino fruncir el ceño ante la adversidad, los espíritus superiores saben (…) mostrarse ‘beaux joueurs’ (9), conservando imperturbable su porte noble y sereno” (10).

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[6] PNR 1952, p. 457; Cfr. Capítulo II, 1.
[7] Ibídem.
[8] Ibídem.
[9] Buenos jugadores, que se inclinan lealmente ante la victoria del adversario.
[10] PNR 1952, pp. 457-458.

3. La Nobleza debe mantenerse como clase dirigente en el contexto social, profundamente transformado, del mundo actual
¿En qué consiste este reconocimiento objetivo y varonil de condiciones de vida con respecto a las cuales “se puede pensar lo que se quiera” (11) —que no se está obligado a aplaudir— pero que constituyen una realidad dentro de la cual se está obligado a vivir?
¿Han perdido la Nobleza y las élites tradicionales su razón de existencia? ¿Deben romper con sus tradiciones, con su pasado? ¿Deben disolverse en la plebe confundiéndose con ella, borrando todo lo que conservan de altos valores de virtud, cultura, estilo y educación?
Para el Pontífice, las élites tradicionales deben continuar existiendo y teniendo una alta misión: “ en interés al bien común y por amor a él, para la salvación de la Civilización Cristiana en esta crisis, que, lejos de atenuarse, parece más bien ir creciendo, permaneced firmes en la brecha, en la primera línea de defensa. Vuestras particulares cualidades pueden también hoy ser allí excelentemente utilizadas. Vuestros nombres, que (…) resuenan con fuerza en el recuerdo y en la historia de la Iglesia y de la sociedad civil, traen a la memoria figuras de grandes hombres y hacen resonar en vuestro espíritu la voz admonitora que os recuerda el deber de mostraros dignos de ellos.” (12)
Aún más claro queda en la alocución de 1958 (13):
“En particular, recordaréis … cómo el Papa de vuestra infancia y niñez no omitió indicaros los nuevos deberes que las cambiadas condiciones de los tiempos imponían a la Nobleza; que, por el contrario, os explicó muchas veces cómo la laboriosidad había de ser el titulo más sólido y digno para aseguraros la permanencia entre los dirigentes de la sociedad; que las desigualdades sociales, a la vez que os elevaban, os prescribían particulares deberes en pro del bien común; que de las clases más altas podían descender para el pueblo grandes beneficios o graves daños; que, si se quiere, los cambios en la forma de vivir pueden conjugarse armónicamente con las tradiciones de que las familias patricias son depositarias.” (14)
El Pontífice no desea la desaparición de la Nobleza en el contexto social profundamente transformado de nuestros días; por el contrario, invita a sus miembros a desarrollar los esfuerzos necesarios para que se mantenga en la posición de clase dirigente también dentro del amplio cuadro de categorías a las cuales toca orientar al mundo actual; y de modo que la presencia de la Nobleza tenga un sentido tradicional, el valor de una continuidad, el sentido de una “permanencia”; de fidelidad a uno de los principios constitutivos de la Nobleza: la correlación entre “las desigualdades sociales” que la “elevaban” y sus “particulares deberes en pro del bien común”.
Así, “los cambios en la forma de vivir pueden conjugarse armónicamente con las tradiciones de que las familias patricias son depositarias.”
Pío XII insiste en que la Nobleza debe permanecer en el mundo de la posguerra, con tal que se muestre verdaderamente insigne por las cualidades morales que la deben caracterizar: “…os exhortamos a tomar parte activa en la curación de las llagas producidas por la guerra, en la reconstrucción de la paz, en el renacer de la vida nacional, evitando las ‘emigraciones’ o abstenciones; porque aún quedaba en la nueva sociedad un amplio lugar para vosotros si os mostrábais verdaderamente élites y optimates, es decir, insignes por vuestra serenidad de ánimo, prontitud para la acción, generosa adhesión.” (15)

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[11] PNR 1952, p. 457.
[12] PNR 1952, p. 459.
[13] Cfr. Capítulo I, 6.
[14] PNR 1958, p. 708.
[15] Ibídem.

4. Mediante una juiciosa adaptación al mundo moderno, la Nobleza no desaparece en la nivelación general
Esa indispensable adaptación al mundo no significa para la Nobleza una renuncia a sí misma y a sus tradiciones desapareciendo en la nivelación general sino, por el contrario, mantenerse como valiente continuadora de un pasado inspirado en principios perennes, de los cuales el Pontífice realza el más alto: la fidelidad al “ideal cristiano”. “Recordaréis también cómo os incitábamos a desterrar el abatimiento y la pusilanimidad frente a la evolución de los tiempos, y cómo os exhortábamos a que os adaptárais valerosamente a las nuevas circunstancias, fijando la mirada en el ideal cristiano, verdadero e indeleble título de genuina nobleza.” (16)
Esta es la valiente adaptación que cabe a la Nobleza llevar a cabo. En consecuencia, no se trata de que renuncie a la gloria que hereda de su abolengo, sino de que la conserve para sus respectivas estirpes y, lo que es más, de actuar en beneficio del bien común con la “valiosa contribución” que “todavía estáis en condiciones de prestarle”:
“Pero, ¿por qué, amados hijos e hijas, os hicimos entonces estas advertencias (…)[sino] para asegurar a la sociedad a que pertenecéis la valiosa contribución que todavía estáis en condiciones de prestarle?” (17) .

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[16] Ibídem.
[17] PNR 1958, pp. 708-709

5. Para corresponder a las esperanzas en ella depositadas, la Nobleza debe brillar en los dones que le son específicos
Después de realzar una vez más la importancia de la fidelidad de la Nobleza a la moral católica, Pío XII traza un cuadro fascinante de los atributos que la Nobleza debe aportar para corresponder a las esperanzas que en ella deposita. Importa especialmente notar que esas cualidades deben brillar en cuanto “fruto de largas tradiciones familiares”, obviamente hereditarias, y constituyen, algo de propio, de específico de la clase noble:
“Sin embargo —Nos preguntaréis tal vez— ¿qué hemos de hacer, en concreto, para alcanzar tan alto objetivo?
“Ante todo, debéis insistir en vuestra irreprensible conducta religiosa y moral, especialmente dentro de la familia, y practicar una sana austeridad de vida. Haced que las otras clases perciban el patrimonio de virtudes y dotes que os son propias, fruto de largas tradiciones familiares. Son éstas la imperturbable fortaleza de ánimo, la fidelidad y dedicación a las causas más dignas, una tierna y munífica piedad para con los débiles y los pobres, el prudente y delicado modo de tratar los asuntos graves y difíciles, aquel prestigio personal, casi hereditario en las nobles familias, por el que se llega a persuadir sin oprimir, a arrastrar sin forzar, a conquistar sin humillar el espíritu de los demás, ni siquiera el de vuestros adversarios o rivales”.
También constituyen estas enseñanzas “(…) la más convincente respuesta a los prejuicios y sospechas (…)” (18)
El Pontífice enseña aquí a sus ilustres oyentes un modo adecuado de replicar las invectivas del igualitarismo vulgar de nuestro tiempo.

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[18] PNR 1958, p. 709.

 

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“Ante todo, debéis insistir en una conducta religiosa y moral irreprensible, especialmente en la familia…

Haced que las otras clases noten el patrimonio de las virtudes y dones que os son propios…

Tales son la imperturbable fortaleza de ánimo, la fidelidad y la dedicación a las causas más dignas, la piedad tierna y munificente hacia los más débiles y los pobres, el trato prudente y delicado en los negocios difíciles y graves”

6. Incluso los que ostentan desprecio por las antiguas formas de vida no son del todo inmunes al esplendor nobiliario
Pío XII realza el “vigor y fecundidad en las obras” como “características de la genuina Nobleza”, y la incita a que los aporte al servicio del bien común (19).
Parece refutar una posible objeción formulada por aristócratas desanimados ante la oleada de igualitarismo que ya entonces se extendía por el mundo moderno: “Este mundo —alegarían tales aristócratas— desdeña a la Nobleza y nos niega su colaboración.”

LN_ES_Cap_IV_05_Palacio_de_Sobrellano_XIIPalacio de Sobrellano, construido por el Marqués de Comillas, en Comillas, Santander. Allí acostumbraba a pasar los meses de verano, siendo visitado en varias ocasiones por el Rey.

MarquesdeComillas_smallLas exhortaciones del Pontífice encontraban un reciente y extraordinario ejemplo en España, en la figura de Don Claudio López Bru, segundo Marqués de Comillas. Ostentando una de las mayores fortunas de España, demostró su decidido patriotismo en incontables ocasiones, y por su atención hacia las clases más necesitadas fue apellidado de “Limosnero Mayor de España”. Con valor acometió los peligros, enfrentándose numerosas veces a las turbas revolucionarias, ganando así, con su arrojo, el afecto de los obreros, como bien lo demuestra la impresionante peregrinación que organizó a Roma, en 1894. Creía uno de sus deberes mostrarse tranquilo en la general turbación, y jamás el miedo hizo cambiar su manera de vida. Su proceso de beatificación está en curso. (Oleo de Salaverria, Universidad de Comillas, Madrid)
En ese sentido, pondera que pueden distinguirse dos tendencias del hombre de hoy ante la Nobleza: una “conserva un justo respeto a las tradiciones y aprecia su alto decoro”, por lo que “no rehúsa la cooperación de los escogidos talentos que hay entre vosotros”; otra, “que ostenta indiferencia y quizá desprecio hacia las viejas formas de vida, tampoco queda del todo inmune a la seducción del esplendor” nobiliario. Más adelante, Pío XII menciona indicios expresivos de esa disposición de ánimo.

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(De izquierda a derecha, de arriba abajo)
Palacio de los Condestables de Castilla ( Casa del Cordón – Burgos )
 Casa de los Condes de Santa Coloma – Sevilla
Casa Medina Sidonia – Sevilla
Pazo de San José de Vista Alegre – Tuy ( Pontevedra) 

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LN_ES_Cap_IV_07_Condes_de_Santa_Colomaººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººº
[19] ibidem

 

7. Las virtudes y cualidades específicas de los nobles se comunican a cualquier trabajo que ejerzan
Prosigue el Pontífice aludiendo al hecho de que en el régimen político y socio-económico vigente antes de la Revolución Francesa, ciertas profesiones no eran generalmente ejercidas por los nobles, pues eran consideradas inferiores a la Nobleza. Su ejercicio podía implicar incluso la pérdida de la condición nobiliaria. A título de ejemplo puede mencionarse el ejercicio del comercio, reservado en muchos lugares, en la mayor parte de los casos, a la burguesía y al pueblo.
Estas limitaciones fueron desapareciendo a lo largo de los siglos XIX y XX, hasta el punto de haber sido enteramente eliminadas en nuestros días.
Pío XII parece también tomar en consideración el hecho de que los trastornos originados por las dos Guerras Mundiales arruinaron económicamente a un considerable número de estirpes nobles, cuyos miembros quedaron reducidos al ejercicio de actividades subalternas, impropias, no sólo de la Nobleza, sino también de la alta y media burguesía. Se puede hablar incluso de la proletarización de ciertos nobles.
Frente a tan duras realidades, Pío XII estimula a esas estirpes a que no se disuelvan en la banalidad del anonimato sino que, por el contrario, practicando sus virtudes tradicionales, actúen con “vigor y fecundidad”, y comuniquen así una nota específicamente noble a cualquier trabajo que ejerzan por elección propia, o que se vean obligados a aceptar. De este modo, conseguirán que la Nobleza sea comprendida y respetada, ¡incluso en las más penosas situaciones!

8. Un altísimo ejemplo: la familia de estirpe real en cuyo hogar nació y vivió el Dios humanado
Estas altas enseñanzas hacen también pensar, sin embargo, en el matrimonio nacido de la estirpe real de David, en cuyo hogar, al mismo tiempo principesco y obrero, nació y vivió durante treinta años, ¡el Dios humanado! (20)
Análoga reflexión se encuentra en la alocución a la Guardia Noble en 1939: “Nobles erais aun antes de servir a Dios y a Su Vicario bajo el estandarte blanco y dorado. La Iglesia, a cuyos ojos el orden de la sociedad humana reposa fundamentalmente sobre la familia, por humilde que sea, no desestima aquel tesoro familiar que es la nobleza hereditaria. Se puede decir, por el contrario, que no la despreció ni el propio Jesucristo: el varón a quien confió la misión de proteger su adorable Humanidad y a su Madre Virgen era de estirpe real: ‘Joseph, de Domo David’ (Luc. I, 27). (21)
Por eso Nuestro Antecesor León XII (…) atestiguaba que la Guardia Noble está ‘destinada a prestar el servicio más próximo e inmediato a nuestra misma persona y, tanto por la finalidad de su institución, como por la calidad de los individuos que lo componen, constituye un Cuerpo que es la primera y más respetable de todas las armas de nuestro Principado’.” (22)

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[20] Cfr. Capítulo V, 6; PNR 1941, p. 363.
[21] José, de la Casa de David.
[22] Discorsi e Radiomessaggi, vol. I, p. 450.

9. La más alta función de la Nobleza: conservar, defender y difundir las enseñanzas cristianas contenidas en las nobles tradiciones que la distinguen
En su alocución de 1958, el Pontífice se refiere a la obligación genérica que tienen “clases altas, entre las cuales está la vuestra” de resistir moralmente a la corrupción moderna: “Quisiéramos, por fin, que vuestra influencia en la sociedad le evitase un grave peligro, propio de los tiempos modernos. (…) Sucede que, por la debilidad de la naturaleza humana, habitualmente son [los vicios y abusos] los que se propagan, y [esto ocurre] hoy con tanta mayor celeridad cuanto más fáciles son los medios de comunicación, información y contacto personal. (…) ni las distancias ni las fronteras nunca impiden que el germen de una epidemia alcance en corto tiempo lejanas regiones. Ahora bien, las clases altas, entre las cuales está la vuestra, a causa de las múltiples relaciones con países de diferente nivel moral, quizá hasta inferior, de las frecuentes estancias en ellos, pueden fácilmente convertirse en vehículos de desviaciones en las costumbres.” (23)

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“El hecho, pues, de pertenecer a una categoría particularmente distinguida de la sociedad humana, al mismo tiempo que requiere una adecuada consideración, representa una invitación a los que forman parte de esa categoría, para que den más, como conviene a quien más ha recibido y un día deberá rendir cuenta de todo a Dios” (Alocución de Juan XXIII en 1960). En las fotos de arriba, dos aspectos de la audiencia concedida por Juan XXIII al Patriciado y a la Nobleza de Roma, el 10 de enero de 1963.
El Santo Padre define más específicamente las características de esa obligación en lo que se refiere a la Nobleza: es un deber de resistencia a cumplir, ante todo, en el campo doctrinal, aunque se extiende también al terreno de las costumbres. (N.: el destaque es de la R.).

Jean_XXIII_sediaJuan XXIII entra en la Basílica de San Pedro, en silla gestatoria, para las ceremonias del Domingo de Ramos. A la izquierda, aparece el Asistente al Solio Pontificio, Príncipe Aspreno Colonna, seguido de los Cardenales Alfredo  Ottaviani y Francis Spellman. A la derecha, detrás del guardia suizo con alabarda, aparece el Comandante de la Guardia Palatina, Conde Francesco Cantuti di Castelvetri y el “Esente Aiutanti Maggiore” del Cuerpo de la Guardia Noble, Conde Carlo Nasalli Rocca de Corneliano. A la derecha del Sumo Pontífice, detrás de la alabarda, el Marqués de Castel Romano, Don Giulio Sacchetti, “Foriere Maggiore” de Su Santidad.
“Por lo que a vosotros respecta, vigilad y proceded de modo que las perniciosas teorías y los perversos ejemplos nunca cuenten con vuestra aprobación y simpatía, ni mucho menos hallen en vosotros vehículos favorables para la infección ni focos de ella.”
Este deber es elemento integrante de “aquel profundo respeto a las tradiciones por vosotros cultivado, mediante el cual pretendéis distinguiros en la sociedad”. Estas tradiciones son “preciosos tesoros” que la nobleza ha de guardar “en medio del pueblo”.

Jean_XXIII_Garde_Noble_1959

 Juan XXIII con la Guardia Noble, después de su alocución del 7 de enero de 1959.

“Ésta puede ser la más alta función social de la Nobleza de hoy; éste es ciertamente el mayor servicio que podéis prestar a la Iglesia y a la patria”, afirma el Sumo Pontífice. (24)
Conservar, defender y difundir las enseñanzas cristianas contenidas en las nobles tradiciones que la distinguen: ¿qué más alto uso puede hacer la Nobleza del esplendor de los siglos pasados, el cual aún hoy la ilumina y pone de relieve? (25)

LN_ES_Cap_IV_10_Escudo_Nobiliario¿Una élite? Bien podéis serlo. Tenéis todo un pasado de tradiciones seculares, que representan valores fundamentales para la sana vida de un pueblo”. 

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[23] PNR 1958, p. 710.
[24] Ibídem.
[25] Sobre cuánto predispone y estimula la nobleza de sangre para la práctica de las virtudes cristianas, véase especialmente la admirable homilía de San Carlos Borromeo reproducida en Documentos IV, 8.

10. Es deber de la Nobleza no diluirse en el anonimato, sino resistir al soplo del igualitarismo moderno
Pío XII insiste paternalmente en que no se deje diluir la Nobleza en el anonimato al que quieren arrastrarla la indiferencia y la hostilidad de muchos al soplo del rudo igualitarismo moderno, y le indica, además, otra función, también ésta de gran alcance: por la presencia actuante de las tradiciones que cultiva e irradia, la Nobleza debe contribuir a preservar de un cosmopolitismo descaracterizante los valores típicos de los diferentes pueblos. (26)
Al terminar con paternales bendiciones tan expresiva alocución, el Pontífice hace aún un especial gesto a favor de la continuidad de la Nobleza, recordando que a los niños de estirpe noble allí presentes, les toca el grave y honroso deber de ser continuadores en el futuro de las más dignas tradiciones de la Nobleza: “A fin de que el Omnipotente corrobore vuestros propósitos y haga realidad Nuestros votos escuchando las súplicas que le dirigimos en ese sentido, descienda sobre todos vosotros, sobre vuestras familias, especialmente sobre vuestros niños, continuadores en el futuro de vuestras más dignas tradiciones, Nuestra Bendición Apostólica.” (27)

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[26] PNR 1958, pp. 710-711.
[27] PNR 1958, pp. 711

11. La Nobleza: Categoría particularmente distinguida en la sociedad humana — Deberá rendir cuentas especiales a Dios
Una aplicación más puede ser encontrada en la alocución de Juan XXIII al Patriciado y a la Nobleza romana de 9 de enero de 1960 (cfr. Resumen de la de la Poliglotta Vaticana):
“El Santo Padre se complace en realzar que los distinguidos oyentes reflejan aquello que constituye el consorcio humano en su totalidad: una múltiple variedad de elementos, cada cual con su propia personalidad y actuación, a la manera de flores a la luz del sol, y dignas de respeto y honor, cualquiera que sea su magnitud y proporción.
“El hecho, pues, de pertenecer a una categoría particularmente distinguida de la sociedad humana, al mismo tiempo que requiere una adecuada consideración, representa una invitación a los que forman parte de esa categoría, para que den más, como conviene a quien más ha recibido y un día deberá rendir cuenta de todo a Dios.
“Obrando así se coopera con la admirable armonía del reino del Señor, con la íntima convicción de que hasta lo que de más notable se encuentra en la historia de cada familia debe reforzar su compromiso —precisamente en conformidad con su particular condición social— con el sublime concepto de fraternidad cristiana y con el ejercicio de virtudes particulares: la paciencia dulce y suave, la pureza de costumbres, la humildad y, sobre todo, la caridad. Sólo de esta manera será posible obtener para cada uno [de los integrantes de esa categoría] una grande e imborrable honra!
(…)
“A fin de estimular las mejores disposiciones de los presentes, el Sumo Pontífice da su Bendición para cada uno y para sus familias (…). Agrega el deseo paternal de que se comporten de un modo tal, que no vivan —como suele decirse— ‘al día’, sino que sientan y manifiesten en la vida de cada día pensamientos y obras según el Evangelio, por el cual fueron marcadas las vías luminosas de la Civilización Cristiana. ¡Quien obra de esta manera sabe desde ahora que su nombre será repetido en el futuro con respeto y admiración!” (28)
También es recordado por Juan XXIII este papel específico de la Nobleza contemporánea en la alocución al Patriciado y a la Nobleza romana del 10 de enero de 1963:
“Quien más ha recibido, quien más se destaca, se encuentra en mejores condiciones de dar buenos ejemplos; todos deben aportar su contribución: los pobres, los humildes, los que sufren, bien como aquellos que han recibido del Señor numerosas Gracias y gozan de una situación que entraña graves y particulares responsabilidades.” (29)

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[28] Discorsi e Radiomessaggi, vol. II, pp. 565-566.
[29] Ídem, vol. V, p. 348.

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008 Clarinadas

007 Roland recortado500 AÑOS DE: “LA MAGNÍFICA Y FAMOSA TORRE”

Torre de Belén

En la desembocadura del Tajo, amparando Lisboa, antiguo centro del Imperio Portugués, se levanta la feérica Torre de Belém, exponente del estilo arquitectónico que floreció en tiempos de Manuel I “el afortunado”, por quien lleva el nombre de “manuelino”.Fue diseñada por el arquitecto militar Francisco de Arruda, destacando la torre de homenaje y el baluarte de la artillería.
Al cumplirse 500 años de su construcción, Portugal evoca este monumento de la Cristiandad en la exposición denominada “La magnífica y famosa torre”.
Ella exhibe la pompa e imponencia de un castillo de cuento de hadas, con su piedra brillante al sol. La armonía entre sus variados elementos suma la belleza artística a la utilidad militar.
La combinación entre la altura de la torre y el largo del bastión hace pensar en una reina de piedra con su vestido de cola, que mira, altiva, a Lisboa y, dominadora, encara el mar.
Vio partir las escuadras a la India, al Mar arábigo, a las costas de Africa y el Brasil. El Rey y la Corte, desde la torre engalanada de tapicerías, iban a despedir las naves con sus velas al viento, que llevarían la Cruz de Cristo “hasta los confines de la tierra”, conforme el mandato de Cristo Rey a los Apóstoles.
La Torre de Belén despertó en el Dr. Plinio Corrêa de Oliveira inspirados comentarios, algunos de los cuales sintetizamos:
Es casi un palacio en forma de torre. La idea de guerra está muy presente en ella. Erguida así, sola, en el estuario del Tajo, teniendo encima la bóveda celeste y nada más, da la impresión de considerar con una superioridad natural todo lo que está a sus pies.
Es un reflejo simbólico de la misión de Portugal en el tiempo en que fue construida. Simbolizaba una nación destinada a descubrir, conquistar, poblar, asimilar a su espíritu y a su civilización pueblos de una superficie inmensamente mayor que la suya. Simboliza un designio de Dios, una misión.
A sus pies se podría escribir: estatua de un guerrero en oración, serio, fuerte e impasible.
Si alguien la tirara abajo para construir un edificio de 200 pisos, “el mayor del mundo”, no querría volver a ese lugar. Pero si alguien se sumergiese al fondo del estuario y trajera una piedra de la torre derrumbada, le diría: “Deme un pedacito de esa piedra para guardarla y llevarla conmigo a mi sepultura”.

007 Roland recortadoPRÍNCIPE FRANCÉS: “YO NO SOY CHARLIE”

De acuerdo a informaciones periodísticas, el Príncipe Charles-Philippe d’Orléans no es parte del movimiento “Yo soy Charlie”, sin perjuicio de que obviamente condena los crímenes que han conmovido a Francia y el mundo.
Según sus declaraciones, “Charlie Hebdo es un periódico vulgar, que desprecia todas las opiniones salvo la propia, que, bajo el pretexto de libertad de expresión, permite una conducta provocativa. Charlie Hebdo es un periódico agresivo que produce el odio religioso a través de su pretendido humor. Charlie Hebdo es la propia imagen de la sociedad europea atea que produce enemistad y desagrado en lugar de respeto y hermandad entre pueblos y hombres a pesar de sus diferencias, raza, color y religión.
“Así, me niego a participar de un “sagrado pacto republicano” para defender a Charlie pues, simplemente, no entiendo qué es lo que debo defender.
“No soy irrespetuoso ni falto al decoro, ni quiero ofender la memoria de los caricaturistas muertos. Faltan palabras para describir el horror del ataque que cayó sobre el periódico. Condeno este bárbaro acto y presento a las familias y parientes de los periodistas muertos mis más profundas condolencias.
“Denuncio en justicia este intento estéril de realizar la unidad nacional y denuncio la hipocresía de los ciudadanos que jamás han leído esta publicación humorística y que siempre han criticado el semanario. Rendir homenaje a las víctimas, sí; a Charlie Hebdo, no”.

007 Roland recortadoTRADICIÓN VIVA EN EL TERCER MILENIO: EL ALFÉREZ, ÉPICO PROTAGONISTA DE LAS FIESTAS PATRONALES DE LOS PUEBLOS DEL NORTE ARGENTINO

Virgen de la Candelaria corona 1 Imagen004 capilla en alto 004 San Sebastián fundador entero 005 San Sebastián fundador medio cpo 007 el cajero y Alférez mayor 010 N S de la Candelaria y San Sebastián con multitud 16 con andas 24 San Sebastián Imagen006(1) Imagen019 Alfredo Gut dia Tradic 09 Imagen039 venia con bandera Sañogasta fiestas patronales 08 025

 

 

 

 

 

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El 2 y 3 de febrero se celebran las coloridas Fiestas Patronales en el pueblo de Sañogasta, Provincia de La Rioja. A continuación presentamos un trabajo académico sobre la figura del Alférez, que se remonta a los tiempos de la Reconquista Española, aparece en las ciudades hispanoamericanas del período hispano-indígena y se mantiene con renovado vigor en Sañogasta y numerosos pueblos del Noroeste argentino. (…)

Para leer esta nota entrar en el blog ARGENTINA, SEÑORIO y ESPLENDOR

 

http://argentinagrandeza.blogspot.com.ar/2015/01/el-alferez-simbolo-de-la-religion.html

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El talón de aquiles de la aristocracia

C – Gérmenes de decadencia revolucionaria – El talón de Aquiles de la aristocracia hispanoamericana

  1. Paralelismos entre el proceso de “autodemolición” de la Iglesia y el de las élites tradicionales

Vimos en el boletín anterior los ítems 8 y 9 del punto C:

* La élite inducida a abdicar de sus deberes, en dos etapas)

* Radiografía de una inexorable decadencia)

Hoy, previo a la conclusión de este análisis profundo, vital para entender la historia argentina e hispanoamericana abordaremos el 10º ítem, Paralelismos entre el proceso de “autodemolición” de la Iglesia y el de las élites tradicionales.

El sopor o un enigmático fatalismo paralizó la capacidad de movilizarse de modo eficaz contra la ofensiva niveladora.

Autodemolición de la Iglesia

La inercia  tiene gran parecido con el terrible y misterioso proceso de “autodemolición” que, al decir de Paulo VI, afecta a  la Iglesia Católica después del Concilio Vaticano II.

Símbolo de esto es la manera como en tantas ciudades hispanoamericanas a mediados del siglo se comienzan a derribar los palacios que  habían sido el orgullo de la élite tradicional, y sus ocupantes se trasladan a departamentos o casas de gusto moderno –lo que está lejos de constituir una demostración de buen gusto. 

Para esa brusca mudanza del palacete al bungalow, de la gran casa solariega al departamento, se aducen razones económicas y problemas del servicio, y se exaltan las  “ventajas” de esa decadencia para evitar que sus pacientes la noten; pues ello les podría acarrear incómodos conflictos de alma, explicitando  que el verdadero móvil era el deseo inconfesado de adaptarse a la Revolución niveladora.

Exponentes de una élite auténtica

La monumentalidad y grandeza de aquellas mansiones resultaba incompatible con la simplificación y trivialidad que invadían todos los aspectos de la vida. Ellas reflejaban la fiel adhesión a reglas de estética perennes, insoportable para la extravagancia e inestabilidad que tendía a generalizarse. Su elegancia, belleza, lujo y categoría correspondían a personas nobles de espíritu –para quienes el deleite de la vida está en admirar y servir aquello que es superior- y no a cultivadores de la sensación y de una espontaneidad relajada y degradante. Sus espléndidos salones, sus majestuosas chimeneas coronadas por algún blasón heráldico o el retrato de un gran antepasado, sus colecciones de platería, porcelana y marfil,   esculturas o solemnes jarrones de Sèvres, todo ese décor La estridente civilización del rock y la coca colaelevado y fastuoso resultaba absolutamente inconciliable con la estridente civilización del jazz y el rock’n roll, del blue jean y el nylon, la fórmica y la luz de neón, el aluminio y el envase descartable, el hot-dog y la Coca-Cola.

Con su severa imponencia,  esas casas palaciegas y solares eran símbolos de un modo de ser  aristocrático, que se orienta hacia lo elevado, inmutable y perfecto. Por eso no sólo eran inconciliables con el nuevo espíritu sino que la coexistencia de ambos resultaba imposible: la prevalencia de uno significaba forzosamente la desaparición del otro.El Unzué

Mantenerse fiel a los estilos de vida tradicionales hubiera significado el doloroso esfuerzo de tener que remar contra la corriente universal. Lo más fácil y cómodo era dejarse llevar por ésta. Tal fue la razón de fondo por la cual aquellos espléndidos edificios fueron derribados. Pero al demolerlos la élite tradicional comenzaba a demolerse a sí misma.

Si bien los efectos de ese ausentismo comodista se hayan hecho sentir de modo desigual en los varios países, puede decirse que ese ha sido en el siglo XX el principal punto vulnerable, el talón de Aquiles de sus élites tradicionales, y la principal amenaza a su supervivencia.

Lea el epílogo de esta fascinante visión en el próximo boletín.

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En los tiempos pre-modernos la familia tomó medidas para asegurarse una continuidad que se extendiese a través de los siglos. Los miembros de una familia se convirtieron en depositarios que no sólo compartían una sangre y heredad común, sino también un común patrimonio espiritual y material que cada generación debía considerar como un depósito sagrado que se debe proteger y aumentar.

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La familia cristiana, de cualquier clase social, fue naturalmente desarrollando numerosas variantes de instituciones, como la primogenitura y el vínculo, que permitieran conservar sin dividir los bienes y propiedad de la familia. En general el heredero principal tenía las pesadas obligaciones de preservar el patrimonio de la familia, mantener viva la memoria del pasado familiar, dotar a sus hermanos y hermanas, cuidar a los padres y parientes desafortunados y garantizar la manutención de los descendientes. De esta manera la familia funcionaba como una red de protección social, poderosa y afectiva, proveyendo muchos de los servicios que después recayeron en el Estado moderno, frío y distante.

youth-and-age-3                             Cuadro de John Callcott Horsley

Estos conceptos hacen de la familia algo más que una simple relación; es una institución que reúne personalidades, propiedad, nombres, derechos, principios e historias. El marido y la mujer son responsables cada uno hacia el otro y los dos hacia la familia, a un punto tal que el divorcio se torna inconcebible. Dado que esta noción de la familia y su continuidad favorece el bienestar de toda la sociedad es en el interés del Estado favorecerla y no cargarla con impuestos a la sucesión. (1)

pillow-1024x867                Familia de artesanos de pasamanería, por Giacomo Ceruti.

Esta idea de continuidad también se puede aplicar a las profesiones “que vienen con la familia”. Podemos concebir verdaderas dinastías de carpinteros, maestros, soldados, médicos o estadistas que continúan las tradiciones y los talentos de la familia acercándolos a la perfección

Soldiers                             Soldados, de The Graphic, 1910

Para terminar, la continuidad y unidad transmitida por las tradiciones cristianas se expresan en los sentimientos, moralidad y costumbres de la familia. Afirma Pío XII: “Aún así, la herencia espiritual es más importante todavía “, “que se transmite menos por estos lazos misteriosos de la generación material, que por la acción permanente de ese ambiente privilegiado que es la familia.” (2)

Esta estabilidad y continuidad impresionantes deben ser nuestro objetivo.

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(1) Sobre esto, Pío XI afirma: “El derecho natural mismo, de ser dueño privado de cosas y de transmitirlas por herencia, debería permanecer siempre intacto e inviolable, porque ciertamente es un derecho que el Estado no puede sacar.” Pío XI, Quadragesimo Anno, nº 49.

(2) Pío XII, “Alocución de 1941 al Patriciado y Nobleza Romanos”, en Discorsi e Radiomessaggi di Sua Santitá Pio XII (Vaticano: Tipografía Políglota Vaticana, 1941), 363 a 366 (traducción de la TFP norteamericana).

RTO

 

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Reyes Magos G Doré sitioLos patriarcales Reyes Magos, por Gustave Doré

-Bueno, chicos, les voy a contar la historia de los Reyes Magos, como ustedes piden, contestó la catequista. Hacía calor, pese a que estaban en Antofagasta de la Sierra, célebre por el frescor de sus tardes. De las cumbres del cerro, como de un gigantesco volcán, salían nubes enormes que tapaban el cielo.

Los chicos, en rueda, miraban el grabado que mostraba la catequista, donde aparecían, recortados en el cielo de Oriente -de donde nace la luz- envueltos en una nube que se fundía con los insondables desiertos, unos hombres misteriosos, patriarcales, cuyas barbas, como de fina lana, parecían envolver muchas historias y leyendas.

Veían a Melchor -anciano lleno de sabiduría; a Gaspar – joven vigoroso y bello; y a Baltasar, alegre y sacrificado negro, retinto y reluciente, cuya barba tenía más curvas que el retortuño del campo.

De ellos dijera el Rey Profeta David -ancestro del Niño Jesús- : “lo adorarán todos los reyes de la tierra” y “los Reyes de Arabia y Saba traerán sus regalos” (Sl 71). ¿Eran persas, caldeos, etíopes o indos? Es parte del misterio que los rodea…

-Pero lo más probable es que vinieran de Arabia…, siguió la catequista, ante los niños azorados por tantos nombres y pueblos extraños…

Balaam castigando la mula El profeta Balaam castigando a su mula

-Que en aquellos desiertos y oasis no habían olvidado lo que miles de años antes profetizara Balaam: “una estrella se elevará de Jacob , un cetro surgirá de Israel y aniquilará a los Príncipes de Moab”. Por eso subían a los cerros a observar el cielo, esperando descubrir algo nuevo.

¿Y cómo habrían podido encontrar al Niñito, escondido en una cueva?

La señorita les contó que Dios ya había guiado al pueblo por el desierto por medio de una columna de nube, que de noche brillaba como el fuego. Y que a los Reyes los guió con la estrella más cristalina y brillante.

- Para San Crisóstomo, la estrella de Belén era un Angel. ¿No les parece bello? Todos asintieron…

-Y la estrella los guió hasta Jerusalén, y allí… desapareció. En ese lugar esperaba a los reyes una desilusión muy grande, toda una probación para su fe. Pues Dios, para fortalecer a sus fieles, permite a veces pruebas dolorosas…

Jerusalén era la capital de Israel, y ante un acontecimiento como la Natividad del Mesías prometido, debería haber habido festejos y alegría. Y encontraron todo menos eso.

Herodes El usurpador Herodes ocupaba el trono que le correspondía a San José

Un usurpador, Herodes, ocupaba el trono de Israel (trono que le correspondía a San José, conforme enseñan San Pedro Julián Eymard, San Juan Bosco en su Historia Sagrada, etc.).

Los judíos les dijeron a los Reyes dónde encontrar al rey recién nacido, a Quien, aunque lo esperaban hacía milenios, no se molestaron en ir a adorar… Tenían las Pontifex para sitioSagradas Escrituras pero no tenían fe y vivían olvidados del Redentor, al que imaginaban un rey poderoso y próspero, que los haría               grandes y ricos. Y era todopoderoso, en verdad, pero tenía otros designios…

⇑ Viñeta: “Tenían las sagradas escrituras pero no tenían fe”

-Los Santos Reyes Magos no estaban ciegos como los judíos -dice San Agustín. Sin dejarse impresionar por las apariencias frustrantes permanecieron fieles a esa expectativa que Dios había puesto en sus almas y siguieron su camino para encontrar al Niño Dios. ¡Qué alegría cuando, al salir del ambiente pesado de la ciudad ingrata, volvió a brillar la estrella en el cielo para indicarles el camino!

Así llegaron hasta donde había nacido el Redentor del mundo, una pequeña cueva que San Jerónimo describe, en carta a Santa Marcela. 

Anbetung der Könige G Da Fabriano                Adoración de los Reyes Magos al Niño Jesús – Gentile da Fabriano

En ese pesebre entraron los Reyes e, iluminados por Dios, no se escandalizaron ante su extrema pobreza. Vieron al Niño, el Hijo de Dios hecho hombre, envuelto en pañales, junto a su Madre, la Virgen, más grande y luminosa que el sol.

En ese instante sublime se postraron en el suelo y Lo adoraron. Siguiendo las costumbres orientales, abrieron sus tesoros y le dieron al Niño sus regalos: oro, incienso y mirra. Traían lo mejor de sus tierras y sabían, por el “magisterio invisible del Espíritu Santo”, que sus regalos eran apropiados. Pues el oro representa la dignidad regia de Jesús, el incienso su Divinidad, y la mirra, su naturaleza humana, mortal.

Luego de serles comunicado en un sueño que no debían volver al hipócrita Herodes, que había fingido alegrarse del nacimiento del Niño mientras tramaba insensatamente su muerte, se volvieron a sus tierras. Viejos autores dicen que por mar.

Los Santos Reyes Magos representan el comienzo del llamado a la Iglesia, Una, Santa, Católica, Apostólica y Romana, a todos los pueblos de la tierra y nuestra vocación a la luz de la verdadera Fe y de la verdadera civilización cristiana, que cada pueblo, dentro de la unidad católica, realiza a su manera.

Los dones de los Reyes Magos simbolizan también otras cosas. El oro, la sabiduría, el incienso, la fuerza de la oración, y la mirra, la mortificación de la carne, el amor a la pureza.

El Papa San Gregorio Magno enseña que su vuelta por otro camino significa que nuestro hogar es el paraíso y que, después de conocer a Jesús, no podemos continuar por el camino que veníamos siguiendo. Habíamos perdido la senda por orgullo, desobediencia y apego a falsos placeres; sólo podemos volver a encontrarlo por la penitencia, la obediencia, el desprecio de las cosas terrenales y el dominio, con el auxilio de la gracia, de las tendencias avasalladoras que llevan al pecado.

-Así vemos, niños, cómo el mensaje de Navidad y el ejemplo de los Santos Reyes Magos es siempre actual, ¡hoy más que nunca!, concluyó la catequista.

En ese instante, sucedió un fenómeno curioso. Era la oración. Sobre las murallas azuladas de la Cordillera de San Buenaventura se veían unas delicadas vetas rosadas, que pronto se transformaron en una “capa” luminosa, como los cuellos de encaje de Rembrandt o Van Dyck.

Hacia el noroeste, un arco iris, poco frecuente a esa hora, tomaba una coloración especial, con un verde, un rojo, un amarillo acaramelados: junto al arco una nube proyectaba una cónica aureola de luz.

Una niña preguntó: ¿señorita, veremos en el cielo la Virgen con el Niño?

Más lejos, la nubazón era un archipiélago de radiantes islas de oro.

El Niño Jesús y la Virgen sonreían al pequeño grupo de fieles que evocaba los misterios de la Epifanía, regalándoles un atardecer de fuego y luz. Cada uno volvió a su casa con la mente poblada de reyes misteriosos, nubes doradas y del Verbo, que “moraba en el principio y principio no tenía”, manifestándose en grandeza y pequeñez a los embajadores de la gentilidad de Oriente. 

Sternmadonna Angelico

La catequista los despidió con estas palabras: -Chiquitos míos, nunca olviden estas bellas lecciones pues Jesús enseñó que, si no conservamos alma de niños a lo largo de toda nuestra vida, no entraremos al Reino de los Cielos. En la suma de las edades, lo bueno de cada tiempo se va acumulando y acrisolando, Goldene Wolken Arabienspreparándonos para ver a Dios como lo vieron los Reyes Magos en el pesebre. Es el ejemplo que ellos nos dan en su día!

 

Sugerimos a nuestros estimados lectores otras notas de nuestra edición de diciembre de 2014 – Puede buscarlas en el casillero de “search” – Muchas gracias

* La leyenda de los tres Reyes Magos

*¿Por qué el Niño Dios quiso nacer de sangre real en un humilde pesebre?
Luminosas enseñanzas de San Pío X

* Una noche de Reyes durante la Fronda

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