FATIMA , NUESTRA GRAN ESPERANZA EN EL MUNDO ACTUAL – LA ERMITA DE NUESTRA SRA EN SAÑOGASTA

13 de mayo de 1917: 3 niños, que no sabían leer ni escribir, pastoreaban sus majadas en los cerros de Fátima, Portugal. Dios los eligió para transmitir al mundo las GRAVES advertencias y promesas a comunicar por medio de su Madre.

        Tiempo antes, habían visto en las nubes una figura blanca: Era el Angel de Portugal, que les enseñó a decir: “Dios mío, yo creo, adoro, espero y te amo. Te pido perdón por los que no creen, no adoran, no esperan y no te aman”.

“Rezad así. Los corazones de Jesús y de María están atentos a vuestras súplicas”.

También el Angel les trajo la Sagrada Comunión: «Tomad el Cuerpo y la Sangre de Jesucristo, horriblemente ultrajado por los hombres ingratos. Reparad sus crímenes y consolad a vuestro Dios».

El 13 de mayo de 1917 fue la primera aparición de la Virgen en la «Cova de Iria». Lucía, de 10 años, hablaba con Ella; Francisco, de 9, sólo la veía; y Jacinta, de 7, la veía y oía.

“Era una señora vestida toda de blanco, más brillante que el sol, y esparciendo luz más clara e intensa que un vaso de cristal lleno de agua cristalina, atravesado por los rayos del sol más ardiente”, relata Lucía. Pero, no podía fijar la mirada en su rostro celestial, que la deslumbraba. Nuestra Señora irradiaba una luz que envolvía a los niños.

  • Diálogo entre NUESTRA SEÑORA y Lucía:

la Virgen: -«No tengáis miedo, no os hago daño».

Lucía -«¿De dónde es Vuestra Merced?»

NS- «Yo soy del cielo»

L-«¿Y qué quiere de mí Vuestra Merced?»

NS- “Vengo para pediros que volváis aquí 6 meses seguidos, el día 13 a esta misma hora. Después diré quien soy y que quiero. Y volveré aquí una séptima vez».

L-«Yo también voy al cielo?»

NS-«Sí, vas».

L- «¿Y Jacinta?».

NS- «También».

L- «¿y Francisco?».

NS- «También, pero tiene que rezar muchos rosarios».

L-«¿María de las Nieves ya está en el cielo?»

NS- «Sí, ya está».

L- «¿y Amelia?».

NS- «Estará en el purgatorio hasta el fin del mundo. ¿Queréis ofreceros a Dios para soportar todos los sufrimientos que os quiera enviar, en reparación por los pecados con que El es ofendido, y en súplica por la conversión de los pecadores?».

L- “Sí, queremos».

NS- «Vais, pues, a tener mucho que sufrir, pero la gracia de Dios será vuestro consuelo».

Al decir estas palabras abrió las manos, comunicándonos una luz tan intensa … que penetrándonos en el pecho nos hacía vernos en Dios, que era esa luz, más claramente que en el mejor de los espejos. Entonces, por un impulso interior, caímos de rodillas y repetimos: «¡Oh! Santísima Trinidad, te adoro. Dios mío, Dios mío, te amo en el Santísimo Sacramento».

Enseguida, añadió Nuestra Señora: “Rezad el Rosario todos los días para alcanzar la paz del mundo y el fin de la guerra». «…y comenzó a elevarse serenamente, en dirección al Naciente, hasta desaparecer en la inmensidad. Su luz iba abriendo un camino en la obscuridad de los astros».

El Obispo de La Rioja, Mons. Fabriciano Sigampa, vino a Sañogasta a bendecir la ermita y calle de la Sagrada Imagen Peregrina de Nuestra Señora de Fátima, acompañado por el Vicario Episcopal, Mons. Aciar, el Párroco, Pe. Lorenzo González, el entonces P. Enrique Martínez (actual Obispo Auxiliar de Santiago del Estero), y numeroso público sañogasteño

INVITACION A LOS FIELES DEL PUEBLO DE SAÑOGASTA

Sañogasta tiene la gracia de tener la ermita, bendecida por el Obispo, Mons. Sigampa, que vino desde La Rioja, y fue inaugurada con la Sagrada Imagen Peregrina internacional de Ntra. Señora de Fátima, venida en avión del exterior. Ella quiso venir dos veces a este pueblo y dejar grabado su nombre en la calle que va a la Iglesia de San Sebastián.

“Nobleza obliga”…: ¿No te gustaría corresponder a tanta bondad de la Reina del Cielo?

Te invitamos este 13 de mayo a visitar la ermita de la Imagen Peregrina, rezarle por tus intenciones y las de tu familia, pidiéndole que seamos católicos fieles, que nos ampare del covid, y que seamos portavoces del mensaje de Fátima.

Alegra a la Ssma. Virgen, nuestra Reina y Madre, en su fiesta, este jueves 13, llevándole una vela con tu nombre, para que los responsables de la ermita la alumbren por tus intenciones, las de tu familia y amigos.

Seguinos: poniendo en el buscador del teléfono celular Nobleza.org, (y próximamente en Facebook buscanos en Sañogasta El Alférez…):

“por fin mi Inmaculado Corazón triunfará”

Próximamente, novedades sobre la evocación del 13 de mayo en la Ermita y calle Imagen Peregrina de Nuestra Señora de Fátima en Sañogasta

♦Encontrará importantes artículos sobre el mensaje de Fátima y el llanto milagroso de la Sagrada Imagen poniendo «Fátima» en el buscador («search») en esta página

Share

{ 0 comments }

 

     

Memento…

ORACION ABRASADA (Prière Embrasée)

San Luis María Grignion de Montfort

▪ Traducido del original francés por la Redacción de Nobleza.org

▪ La división en días, título y subtítulos  -que se presta para meditaciones diarias- es tomada de Preces(*)

◊ San Luis María Grignion de Montfort compuso esta oración teniendo en cuenta a los Apóstoles de los Ultimos Tiempos. En nuestra época, marcada por las graves advertencias y promesas de Fátima, la aflicción de la Santa Iglesia es tan universal y profunda que, con algunas adaptaciones, se pueden aplicar estas palabras de fuego: que el Inmaculado Corazón de María nos conceda Sacerdotes y Apóstoles laicos -semejantes a estos admirables misioneros de que nos habla el Santo- que, como instrumentos de la Virgen Santísima, logren la exaltación de la Esposa de Cristo y la derrota de las huestes infernales (Cfr. “Preces”, VI Semana de Estudios de “Catolicismo”, A.D. 1958, pp.7/21, Impr. Assumpção Teixeira S.Paulo, para Boa Imprensa Ltda., Campos, RJ)

ORACION PIDIENDO APOSTOLES

PARA LAS ACTUALES CALAMIDADES

1º DÍA: SUSCITAD HOMBRES DE VUESTRA DIESTRA

[1] Memento, Domine, Congregationis tuae, quam possedisti ab initio* (cf. Ps 74 [73], 2). Acordaos, Señor, de vuestra Congregación, que habéis poseído desde toda la eternidad, pensando en ella en vuestro espíritu ab initio; que habéis poseído en vuestras manos cuando sacasteis el universo de la nada ab initio; que poseíste en vuestro corazón cuando vuestro querido Hijo muriendo en la cruz la regaba con su sangre y la consagraba por su muerte confiándola a su Madre Santísima. Memento Congregationis tuae quam possedisti ab initio*.

(*) Acuérdate de tu congregación, que ha sido desde el principio tu posesión. Cf. Antiguo Testamento, Vulgata, Cultural SA, Madrid.

[2] Escuchad, Señor, los designios de vuestra misericordia; suscitad hombres de vuestra diestra, tales como los habéis mostrado, dándoles conocimientos proféticos, a algunos de vuestros mayores siervos, un San Francisco de Paula, un San Vicente Ferrer, una Santa Catalina de Siena, y a tantas otras grandes almas en el siglo pasado y aún en éste en que vivimos.

[3] Memento: Dios Todopoderoso, acordaos de esta Compañía aplicándole la omnipotencia de vuestro brazo, que no ha disminuido, para darla a luz y conducirla a su perfección: Innova signa, immuta mirabilia (Si 36,6), sentiamus adjutorium brachii tui*: Oh gran Dios, que podéis hacer de las piedras brutas otros tantos hijos de Abraham, decid una sola palabra como Dios para enviar buenos obreros a vuestra cosecha y buenos misioneros a vuestra Iglesia.

(*) Renovad los prodigios y haced milagros nuevos (Si 36,6); que sintamos la ayuda de vuestro brazo

 [4] Memento: Dios de bondad, acordaos de vuestras antiguas misericordias, y por esas mismas misericordias acordaos de esta congregación; acordaos de las reiteradas promesas que nos habéis hecho por vuestros profetas y por vuestro propio Hijo de atendernos en nuestros justos pedidos. Acordaos de las oraciones que vuestros siervos y siervas os han hecho sobre este asunto durante tantos siglos; que sus deseos, sus gemidos, sus lágrimas y su sangre derramada vengan a vuestra presencia y soliciten poderosamente vuestra misericordia. Pero acordaos sobre todo de vuestro amado Hijo: respice in faciem Christi tui* (Ps 84 [83] 10). Su agonía, su confusión y su queja amorosa en el Huerto de los Olivos, cuando dijo: quae utilitas in sanguine meo** (Ps 30 [29], 10). Su cruel muerte y su sangre derramada os griten altamente misericordia, a fin de que, por medio de esta Congregación, su imperio sea establecido sobre las ruinas de sus enemigos.

(*) Pon los ojos en el rostro de tu Cristo

(**) ¿Qué utilidad te acarreará mi muerte?

 [5] Memento: Acordaos, Señor, de esta comunidad a los efectos de vuestra justicia. Tempus faciendi, Domine, dissipaverunt legem tuam* (Ps 119 [118], 126): es tiempo de hacer lo que habéis prometido hacer. Vuestra divina ley es transgredida, vuestro Evangelio es abandonado, los torrentes de iniquidad inundan toda la tierra y arrastran hasta vuestros siervos, toda la tierra está desolada, la impiedad está sobre el trono, vuestro santuario es profanado y la abominación está hasta en el lugar santo.                                                   

¿Dejaréis todo así al abandono, justo Señor, Dios de las venganzas? ¿Se tornará todo al final como Sodoma y Gomorra? ¿Os callaréis siempre? ¿Soportaréis siempre? ¿No hace falta que vuestra voluntad se haga sobre la tierra como en el cielo y que venga [a nosotros] vuestro reino? ¿No habéis mostrado anticipadamente a algunos de vuestros amigos una futura renovación de vuestra Iglesia? ¿Los judíos no deben convertirse a la verdad? ¿No es eso lo que la Iglesia espera? ¿Todos los santos del cielo no os gritan justicia: vindica (Ap. 6,10)? ¿Todos los justos de la tierra no os dicen: amen, veni, Domine**? (Ap 22,20). Todas las criaturas, aún las más insensibles, gimen  bajo el peso de los innumerables pecados de Babilonia y piden vuestra venida para restablecer todas las cosas. Omnis creatura ingemiscit, etc.*** (Cf. Rom, 8,22).

(*) Es tiempo de obrar, Señor, han echado por el suelo tu ley

(**) Amen, venid Señor!

(***) Todas las creaturas están suspirando…

2º DIA: DESAPEGADOS DE TODO AFECTO TERRENO

 [6] Señor Jesús, memento Congregationis tuae: acordaos de dar a vuestra Madre una nueva Compañía para renovar por Ella todas las cosas y terminar por María los años de la gracia, como los habéis comenzado por Ella.

Da matri tuae liberos, alioquin moriar (Gn 30, 1): dad hijos y siervos a vuestra Madre, de lo contrario, que yo muera. Da Matri tuae: es por vuestra Madre que os lo pido. Acordaos de sus entrañas y de sus pechos y no me rechacéis. Acordaos de quien sois Hijo y escuchadme. Acordaos de lo que Ella es para Vos y de lo que Vos sois para Ella, y satisfaced mis deseos.

¿Qué es lo que os pido? Nada en mi favor, todo por vuestra gloria. ¿Qué es lo que os pido? Lo que Vos podéis y aún, me atrevo a decirlo, lo que debéis concederme, como verdadero Dios que sois, a quien todo el poder ha sido dado en el cielo y en la tierra, como el mejor de todos los hijos, que amáis infinitamente a vuestra Madre.

 [7] ¿Qué es lo que os pido? Liberos: sacerdotes(1) libres de vuestra libertad, desapegados de todo, sin padre, sin madre, sin hermanos, sin hermanas, sin parientes según la carne, sin amigos según el mundo, sin bienes, sin estorbos y sin cuidados, y aún sin voluntad propia.

[N.d.l.R.1: cfr. el contexto de la Oración Abrasada y pasajes similares del Tr. de la Verd. Devoción, el Santo podría también referirse aquí a apóstoles laicos]

[8] Liberos: esclavos de vuestro amor y de vuestra voluntad, hombres según vuestro corazón que, sin voluntad propia que los manche y los detenga, hagan todas vuestras voluntades y arrollen a todos vuestros enemigos, como otros tantos Davides, [con] el báculo de la Cruz y la honda del Santo Rosario en las manos; in baculo Cruce et in virga Virgine (S.17, 40 y Ps 23 (22), 4).

[9] Liberos: nubes elevadas de la tierra y llenas de rocío celeste que, sin impedimento, vuelan por todas partes según el soplo del Espíritu Santo. Son ellos en parte los que conocieron vuestros profetas cuando preguntaban:  qui sunt isti qui sicut nubes volant* (Is 60,8)? Ubi erat impetus spiritus illuc gradiebantur** (Ez 1, 12).

(*) ¿quiénes son esos que vuelan como nubes?

(**) Adonde los llevaba el ímpetu del Espíritu, allá iban

[10] Liberos: hombres siempre a vuestra mano, siempre listos a obedeceros, a la voz de sus superiores, como Samuel: praesto sum (1S 3, 16), prestos siempre a correr y a sufrirlo todo con Vos y por Vos, como los Apóstoles: eamus et nos ut moriamur cum illo (Jn 11, 16**).

(*) Presto estoy!

(**) Vamos también nosotros y muramos con él.

[11] Liberos: verdaderos  hijos de María, vuestra Santa Madre, engendrados y concebidos por su caridad, llevados en su seno, pegados a sus pechos, alimentados con su leche, educados por sus cuidados, sostenidos por su brazo y enriquecidos de sus gracias.

[12] Liberos: verdaderos siervos de la Santa Virgen que, como otros tantos Santos Domingos vayan por todas partes, con la antorcha brillante y ardiente del santo Evangelio en la boca y el santo Rosario en la mano, a ladrar como perros, a arder como fuegos y a alumbrar las tinieblas del mundo como soles, y que, por medio de una verdadera devoción a María, es decir interior sin hipocresía, exterior sin crítica, prudente sin ignorancia, tierna sin indiferencia, constante sin liviandad y santa sin presunción, aplasten por todas partes por donde vayan la cabeza de la antigua serpiente, a fin de que la maldición que Vos le echásteis se cumpla enteramente: inimicitias ponam inter te et mulierem, inter semen tuum et semen ipsius et ipsa conteret caput tuum* (Gn 3, 15).

(*) Yo pondré enemistades entre ti y la mujer, y entre tu raza y la raza de Ella. Ella aplastará tu cabeza y tú andarás acechando a su calcañar.

3º DIA: EN LUCHA CON EL DEMONIO

[13] Es verdad, gran Dios,  que el demonio pondrá, como lo habéis predicho, grandes asechanzas al talón de esta mujer misteriosa, es decir a esta pequeña Compañía de sus hijos que vendrán hacia el fin del mundo, y que habrá grandes enemistades entre esta bienaventurada posteridad de María y la raza maldita de Satanás. Pero es una enemistad toda divina y la única de la que Vos sois el Autor: inimicitias ponam*. Pero estos combates y estas persecuciones, que los hijos y la raza de Belial librarán contra la raza de vuestra Santa Madre, no servirán sino para hacer brillar más el poder de vuestra gracia, el coraje de su virtud y la autoridad de vuestra Madre; puesto que Vos le habéis dado desde el principio del mundo el encargo de aplastar a este orgulloso por la humildad de su corazón y de su talón: Ipsa conteret caput tuum**.

(*) Yo pondré enemistades …

(**) Ella aplastará tu cabeza

[14] Alioquin moriar*: ¿No es mejor para mí morir que veros, mi Dios, todos los días tan cruel y tan impunemente ofendido y de estar todos los días más y más en peligro de ser arrastrado por los torrentes de iniquidad que crecen? Mil muertes me serían más tolerables. O enviadme socorro del cielo o llevaos mi alma. Si no tuviese la esperanza de que oiréis pronto o tarde a este pobre pecador en los intereses de vuestra gloria, como habéis ya oído a tantos otros: iste pauper clamavit et Dominus exaudivit eum** (Ps 34 [33], 7), yo os pediría absolutamente con un profeta: tolle animam meam*** (1 R 19, 4). Pero la confianza que tengo en vuestra misericordia me hace decir con otro profeta: non moriar sed vivam et narrabo opera Domini**** (Ps 118 [117], 17), hasta que pueda decir con Simeón: nunc dimittis servum tuum in pace, quia viderunt oculi mei***** (Lc 2, 29-30), etc.

(*) …que yo muera)

(**) Clamó este pobre y el Señor le oyó

(***) ¡Toma mi alma!)

(****) No moriré, viviré y relataré la obra del Señor! 

(*****) Ahora, Señor, despides a tu siervo, según se lo prometiste, en paz. Porque vieron mis ojos la salvación, etc.

4º DIA: GENERADOS POR EL ESPIRITU SANTO EN MARIA

 [15] Memento: Espíritu Santo, acordaos de producir y formar hijos de Dios con vuestra divina y fiel Esposa María. Vos formásteis la cabeza de los predestinados con Ella y en Ella; y es con Ella y en Ella que debéis formar todos sus miembros.  Vos no engendráis ninguna persona divina en la Divinidad, pero sois Vos solo quien formáis todas las personas divinas fuera de la Divinidad, y todos los santos que han sido y serán hasta el fin del mundo son otras tantas obras de vuestro amor unido a María.

[16] El reino especial de Dios Padre duró hasta el diluvio y terminó por un diluvio de agua; el reino de Jesucristo terminó por un diluvio de sangre, pero vuestro reino, Espíritu del Padre y del Hijo, continúa actualmente y terminará por un diluvio de fuego, de amor y de justicia.

 [17] ¿Cuándo vendrá ese diluvio de fuego del puro amor que Vos debéis encender sobre toda la tierra de un modo tan suave y tan vehemente que todas las naciones, los turcos, los idólatras y hasta los judíos han de arder en él y convertirse? Non est qui se abscondat a calore ejus (Ps 19 [18], 7). Accendatur (Lc 12, 49): que este divino fuego que Jesucristo ha venido a traer sobre la tierra se encienda antes que Vos encendáis el de vuestra cólera que reducirá toda la tierra a cenizas. Emitte Spiritum tuum et creabuntur et renovabis faciem terrae (Ps 104 [103], 30); enviad este Espíritu todo de fuego sobre la tierra para crear en ella sacerdotes (1) todos de fuego, por cuyo ministerio la faz de la tierra sea renovada y vuestra Iglesia reformada.

(*)…ni hay quien pueda esconderse de su calor (Ps. 18 (19), 7)

(**) Yo he venido a poner fuego en la tierra

N.d.l.R.1: cfr. el contexto de la Oración Abrasada y pasajes similares del Tr. de la Vd. Devoción, el Santo podría también referirse a apostoles laicos

[18] Memento Congregationis tuae: es una congregación, es una asamblea, es una selección, es un apartado de predestinados que Vos debéis hacer en el mundo y del mundo: Ego elegi vos de mundo* (Jn 15, 19). Es un rebaño de corderos pacíficos que Vos debéis juntar de entre tantos lobos; una Compañía de castas palomas y de águilas reales de entre tantos cuervos; un enjambre de abejas de entre tantas avispas; una manada de ciervos ágiles de entre tantas tortugas; un escuadrón de leones valerosos de entre tantas liebres tímidas. ¡Ah! Señor: congrega nos de nationibus** (Ps 106 [105], 47). Congregadnos , unidnos, para que se rinda toda la gloria a vuestro nombre santo y poderoso.

(*) Os entresaqué Yo del mundo

(**) Recógenos de entre las naciones

5º DIA: ENTERAMENTE CONFIANTES EN LA PROVIDENCIA

[19] Vos predijisteis esta ilustre Compañía a vuestro profeta, que habla de ella en términos bien oscuros y bien secretos pero totalmente divinos: 1. Pluviam voluntariam segregabis, Deus, haereditati tuae et infirmata est, tu vero perfecisti eam. – 2. animalia tua habitabunt in ea. Parasti in dulcedine tua pauperi, Deus. – 3. Dominus dabit verbum evangelizantibus virtute multa. – 4. Rex virtutum dilecti dilecti et speciei domus dividere spolia. – 5. Si dormiatis inter medios cleros, pennae columbae deargentatae et posteriora dorsi ejus in pallore auri. – 6. Dum discernit caelestis reges super eam, nive dealbabuntur in Selmon; mons Dei, mons pinguis. – 7. Mons coagulatus, mons pinguis; ut quid suspicamini montes coagulatos. – 8. Mons in quo beneplacitum est Deo habitare in eo, etenim Deus habitabit in finem(*) (Ps 68 [67], 10-17).

(*) Oh Dios, Tú distribuiste una lluvia abundante y apacible a tu heredad; ella estaba agotada, pero Tú la has recreado. 2. Tendrán en ella morada los que son de tu grey; en tu bondad, oh Dios, has provisto al pobre. 3. El Señor dará palabras a cuantos anuncian con valor la buena nueva. 4. El rey de los ejércitos está con su muy amado; y la hermosura de la casa reparte los despojos. 5. Cuando descansáis en medio de los apriscos, sóis como una paloma de plateadas alas, cuyas plumas por la espalda echan brillo de oro. 6. Cuando el Altísimo ejerce su juicio sobre los reyes de la tierra, blanquea con la nieve el Selmón. El monte de Dios es un monte fértil. 7. Monte cuajado, monte fecundo. 8. ¿Por qué andáis pensando en otros montes fértiles? En este monte Dios se complació en fijar su morada. Sí, en él habitará el Señor para siempre (Ps 68 [67], 10-17); (cf. El Antiguo Testamento, Vulgata, t. II, 4ta. ed., Ed. Guadalupe, Buenos Aires).

[20] ¿Cuál es, Señor, esa lluvia voluntaria que Vos habéis separado y escogido para vuestra heredad debilitada sino estos santos misioneros, hijos de María, vuestra Esposa, que Vos debéis reunir y separar del común por el bien de vuestra Iglesia tan debilitada y tan manchada por los crímenes de sus hijos?

[21] ¿Quiénes son esos animales y esos pobres que permanecerán en vuestra heredad y que allí serán alimentados de la dulzura divina que Vos les habéis preparado sino estos pobres misioneros abandonados a la Providencia que rebosarán de vuestras más divinas delicias; sino estos animales misteriosos de Ezequiel que tendrán la humanidad del hombre por su caridad desinteresada y bienhechora hacia el prójimo, el coraje del león por su santa cólera y su celo ardiente y prudente contra los demonios e hijos de Babilonia, la fuerza del buey por sus trabajos apostólicos y su mortificación contra la carne, y finalmente la agilidad del águila por su contemplación en Dios? Tales serán los misioneros que Vos queréis enviar a vuestra Iglesia. Tendrán ojo de hombre para el prójimo, ojo de león contra vuestros enemigos, ojo de buey contra sí mismos y ojo de águila para Vos.

[22] Estos imitadores de los apóstoles predicarán virtute multa* (cf. Mt. 24, 30; Mc 13, 16), virtute magna** (cf. Ac 4, 33; Bar 2, 11), con gran fuerza y virtud, y tan grande y estrepitosa y resplandeciente [éclatante], que revolverán a todos los espíritus y corazones en los lugares donde predicarán. Es a ellos a quienes daréis vuestra palabra: dabit verbum: vuestra misma boca y vuestra sabiduría; dabo vobis os et sapientiam cui non poterunt resistere omnes adversarii vestri (Lc 21, 15) a la que ninguno de sus enemigos podrá resistir.

(*) Con gran poder

(**) Con gran valor; (Bar) Con mano fuerte

(***) Yo pondré las palabras en vuestra boca y una sabiduría a que no podrán resistir ni contradecir todos vuestros enemigos

[23] Es de entre estos bienamados que Vos, en calidad de Rey de las virtudes, de Jesucristo el bienamado, tomaréis vuestras complacencias, pues ellos no tendrán otro fin en todas sus misiones que daros toda la gloria de los despojos que arrebatarán a vuestros enemigos: Rex virtutum dilecti dilecti et speciei domus dividere spolia*.

 (*) El rey de los ejércitos está con su muy amado; y la hermosura de la casa reparte los despojos

[24] Por su abandono a la Providencia y su devoción a María tendrán las alas plateadas de la paloma; inter medios cleros pennae columbae deargentatae, es decir la pureza de la doctrina y de las costumbres; y su espalda dorada: et posteriora dorsi ejus in pallore auri, es decir una perfecta caridad hacia el prójimo para soportar sus defectos y un gran amor por Jesucristo para llevar su cruz.

[25] Vos solo, como Rey de los cielos y Rey de los reyes, separaréis del común a estos misioneros como otros tantos reyes para tornarlos más blancos que la nieve en la montaña de Selmón, montaña de Dios, montaña abundante y fértil, montaña fuerte y coagulada, montaña en la que Dios se complace maravillosamente y en la que El habita y habitará hasta el fin.

¿Quién es, Señor, Dios de verdad, esta misteriosa montaña de la que nos decís tantas maravillas sino María, vuestra querida Esposa, cuyos cimientos habéis puesto sobre las cumbres de las más altas montañas: Fundamenta ejus in montibus sanctis* (Ps 87 [86], 1). Mons in vertice montium** (Is 2, 2).

(*) Sobre los montes santos está ella fundada.

(**) el monte de la casa del Señor estará preparado sobre la cumbre de los montes

Felices y mil veces felices los sacerdotes (ver N.d.l.R.1) que Vos habéis escogido y predestinado tan bien para morar con Vos en esta abundante y divina montaña, a fin de que allí lleguen a ser reyes de la eternidad por su desprecio de la tierra y su elevación en Dios, a fin de allí volverse más blancos que la nieve por su unión a María, vuestra Esposa toda bella, toda pura y toda inmaculada, a fin de allí enriquecerse del rocío del cielo y de la grosura de la tierra, de todas las bendiciones temporales y eternas de que María está llena.   

Es de lo alto de esta montaña que, como otros Moisés, lanzarán por sus ardientes plegarias dardos contra sus enemigos para abatirlos o convertirlos. Es en esta montaña donde oirán de la propia boca de Jesucristo, que allí mora siempre, la inteligencia de sus ocho bienaventuranzas. Es en esta montaña de Dios que serán transfigurados con El sobre el Tabor, que morirán con El como en el Calvario y que subirán al Cielo con El como desde el monte de los Olivos.

6º DIA: QUE APAGUEN EL FUEGO EN LA CASA DE DIOS

[26] Memento Congregationis tuae. Tuae: a Vos sólo os toca formar por vuestra gracia esta Congregación; si el hombre pone el primero la mano, nada se hará; si mezcla de lo suyo con Vos echará todo a perder, trastornará todo. Tuae Congregationis: es vuestra obra, gran Dios. Opus tuum fac: haced vuestra obra toda divina, juntad, llamad, reunid de todas partes de vuestro dominio a vuestros elegidos para haceros de ellos un cuerpo de ejército contra vuestros enemigos.

[27] ¡Ved, Señor, Dios de los ejércitos, los capitanes que forman compañías completas, los potentados que levantan ejércitos numerosos, los navegantes que arman flotas enteras, los mercaderes que se reúnen en gran número en los mercados y las ferias!¡Qué de ladrones, de impíos, de borrachos y de libertinos se unen en tropel contra Vos todos los días y tan fácil y prontamente! un silbido que se lance, un tambor que se toque, una punta de espada oxidada que se muestre, una rama de laurel que se prometa, un pedazo de tierra amarilla o blanca que se ofrezca…, en tres palabras, un humo de honra, un interés de nada y un miserable placer de bestia que se tiene en vista reúne en un instante a los ladrones, agrupa los soldados, junta los batallones, congrega a los mercaderes, llena las casas y los mercados y cubre la tierra y el mar de una muchedumbre innumerable de réprobos que, aunque todos divididos los unos de los otros, por la distancia de los lugares, o por la diferencia de humores, o por su propio interés, se unen no obstante todos juntos hasta la muerte para haceros la guerra bajo el estandarte y la conducción del demonio.

[28] Y vos, gran Dios, aunque haya tanta gloria, dulzura y provecho en serviros, ¿casi nadie tomará vuestro partido? ¿Casi ningún soldado se alistará bajo vuestros estandartes? ¿Casi ningún San Miguel clamará, del medio de sus hermanos, lleno de celo por vuestra gloria: Quis ut Deus? Ah! Permitidme gritar por todas partes: fuego! fuego! fuego! Socorro! socorro! socorro! Fuego en la casa de Dios, fuego en las almas, fuego hasta en el santuario! ¡Socorro a nuestro hermano que asesinan, socorro a nuestros hijos que estrangulan, socorro a nuestro buen padre que apuñalan!

[29] Qui Domini est jungatur mihi* (Ex 32, 29): que todos los buenos sacerdotes [ver N.d.l.R.1] que están repartidos en el mundo cristiano, sea que estén actualmente en el combate o que se hayan retirado del fragor de la batalla a los desiertos y soledades, que estos buenos sacerdotes vengan y se unan a nosotros. Vis unita fit fortior**, a fin de que hagamos bajo el estandarte de la Cruz un ejército bien formado en batalla y bien ordenado para atacar de concierto a los enemigos de Dios que ya han sonado la alarma: sonuerunt, frenduerunt, fremuerunt, multiplicati sunt*** (cf. Ps 2, 1; 25 [24], 19; 46 [45], 4; 35 [34], 16; 38 [37], 20). Dirumpamus vincula eorum et projiciamus a nobis jugum ipsorum. Qui habitat in coelis irridebit eos**** (Ps 2, 3-4).

(*) El que sea del Señor, júntese conmigo

(**) La fuerza, unida, se hace más fuerte

(***) Bramaron, hicieron rechinar los dientes, se agitaron, se multiplicaron (cfr. Preces)

(****) “Rompamos sus ataduras; arrojemos lejos de nosotros su yugo. Aquel que reside en los cielos se ríe de ellos”

[30] Exsurgat Deus et dissipentur inimici ejus (Ps 68 [67], 1)! Exsurge, Domine, quare obdormis? Exsurge* (Ps 44 [43], 24). ¡Señor, levantáos! ¿Por qué parecéis dormir? Levantáos en vuestra omnipotencia, vuestra misericordia y vuestra justicia, para formaros una Compañía escogida de guardias de corps, para guardar vuestra casa, para defender vuestra gloria y salvar vuestras almas, para que no haya más que un rebaño y un pastor, y que todos os rindan gloria en vuestro templo: et in templo ejus omnes dicent gloriam (Ps 29 [28], 9). Amen.

(*) Levántese Dios y sean disipados sus enemigos! Levantáos Señor, por qué parecéis dormir? Levantáos!

¡Dios sólo!

 

Share

{ 0 comments }

Expresidente Rafael Correa, hoy prófugo buscado por la Justicia por corrupción

La Elección Presidencial ecuatoriana espantó a las izquierdas latinoamericanas.
 El propio Evo Morales había profetizado con euforia la victoria de la izquierda en Ecuador diciendo: “volveremos al proyecto integracionista de Patria Grande de Chávez, Néstor Kirchner, Lula y Correa; Unasur renacerá, se integrará con los pueblos, surgirá la América Plurinacional” 
Los socialistas preparaban la fiesta de inauguración en el palacio presidencial con la presencia del dictador venezolano Nicolás Maduro.
PERO… ¿qué pasó entre una vuelta y otra, cuando todo parecía decidido por la peor opción?

LEA EL SIGUIENTE ARTÍCULO  y entérese de las consecuencias de la Gran Victoria del Ecuador Católico. 

Victoria Anti-Comunista en Ecuador sacude las Izquierdas en América Latina

Por

Tradición y Acción

abril 21, 2021

Luis E. Dufaur

La elección presidencial ecuatoriana espantó a las izquierdas latinoamericanas: el candidato Guillermo Lasso, que habiendo perdido a priori, ganó la segunda vuelta casi triplicando su electorado. Jóvenes e indígenas estuvieron entre sus entusiastas1. En sentido contrario, naufragó el candidato de las izquierdas bolivarianas Andrés Arauz, promovido por el expresidente Rafael Correa, hoy prófugo en el exterior buscado por la Justicia por corrupción.   Desde Bolivia, Evo Morales había profetizado con euforia la victoria de la izquierda diciendo: “volveremos al proyecto integracionista de la Patria Grande de Chávez, Néstor Kirchner, Lula y Correa; Unasur renacerá, se integrará con los pueblos, surgirá la América Plurinacional” 2.

De hecho, una profecía muy acorde con los anhelos de los altos eclesiásticos en el Sínodo de la Amazonia. Pero Morales incluso se equivocó sobre Bolivia, donde sus candidatos perdieron la elección de gobernadores. Para peor, en Perú, la candidata del Grupo Puebla (GP) que aglutina a los líderes de la izquierda latinoamericana, Verónika Mendoza, no llegó a segunda vuelta. Según ‘La Nación’, al GP le costó asimilar la derrota ‘estrepitosa’ en las urnas que ‘los sumió en la confusión’, esperando el regreso de Lula en Brasil y la victoria de Petro en Colombia” 3.  

El presidente argentino Alberto Fernández y el entonces vicepresidente español Pablo Iglesias habían elegido al populista revolucionario. Inquietantes rumores hablaban de hackers enviados desde Cuba y Venezuela para fraudar los resultados. Rafael Correa nunca perdió una elección desde 2007, y Caracas y La Habana habían resaltado en rojo las elecciones ecuatorianas, que pronosticaban, sería el primer paso del año, seguido de Perú, Nicaragua, Haití, Honduras y Chile 4El GP preparaba la fiesta de inauguración en el palacio presidencial con la presencia del dictador venezolano Nicolás Maduro mientras el activista de izquierda español Baltasar Garzón, instalado en Quito, seguía el proceso electoral, aunque advertido de sus oponentes sobre el cambio percibido del electorado.   Se comprende la frustración.

En Bolivia, Evo Morales se estaba devanando los sesos preguntándose “¿por qué? ¿Qué pasó? ¿Qué haremos?» perdiendo dos tercios del gobierno. En Caracas, y en general desde la izquierda, se declaró un silencio sobre los hechos, mientras el presidente opositor Juan Guaidó, celebraba el temblor de “dictaduras como la de Maduro”. Lasso lo invitó para su posesión presidencial 5.

Pero, ¿qué pasó entre una vuelta y otra, cuando todo parecía decidido por la peor opción?

El propio Rafael Correa en su visitada cuenta de Twitter lo explicó vituperando: “¡Pobres! ¡Están en la Edad Media!»y la reproducción de una foto de la Sociedad Ecuatoriana Tradición y Acción pro Cultura Occidental con sus tradicionales capas rojas y su gran estandarte rojo con una gran cruz que tiene la cabeza de un león rampante en el centro. El tweet agrega con la ira de quienes se sienten afectados: “Grupos fascistas de extrema derecha que apoyan a Lasso. ¡Que sorpresa!…”.

Ninguna fuerza conservadora ecuatoriana había tenido el coraje de desafiar la amenaza del candidato izquierdista dado por vencedor. Tradición y Acción lo denunció por su verdadero nombre: “Ecuador ¡Sí! Socialismo ¡No! ¡Pite contra el Socialismo! « Los candidatos hicieron promesas vacías o meramente económicas y la asociación juvenil no se posicionó a favor de ninguno de ellos, sino contra el Socialismo y el Comunismo.   El ágil e intuitivo público ecuatoriano dejó su aparente sueño y vio en la invitación un llamado a repeler al candidato del Grupo de Puebla. Así reconoció un popular tuitero: “Grupo disfrazado de medievales inicia campaña masiva en Quito. Arauz está perdido”.

Los jóvenes repartieron un folleto conciso que tenía el don de esclarecer y despertar almas en el caos de la disputa electoral: “Principios innegociables a la hora de votar: Combatir el aborto, la ideología de género, la liberación de drogas, la eutanasia; defender el matrimonio como Dios lo instituyó; entre un hombre y una mujer, defender el derecho de los padres a educar a sus hijos; protección de la propiedad, reducción de impuestos excesivos, incentivo a la libre iniciativa, apoyo a los generadores de empleo, respeto a las Fuerzas Armadas y la Policía, extirpando los vestigios comunista-socialistas ” 7.

Y concluyó: “Sin la adopción de estos principios por parte del futuro gobierno, el Ecuador auténtico, fiel a sí mismo, se alejará de los valores cristianos y, por ende, de Dios … ¡Nuestra Señora del Buen Suceso! ¡Salvad a el Ecuador católico! »

El pueblo ecuatoriano se sintió tonificado por tan noble propuesta y dijo la última palabra, rechazando el comuno-socialismo.

Referencias:

1 La Nación, 12 de abril de 202109:43; https://www.lanacion.com.ar/el-mundo/elecciones-en-ecuador-cinco-claves-que-explican-la-remontada-historica-de-lasso-nid12042021/; 12/04/2021 10:19:03.

https://twitter.com/evoespueblo/status/1381338885033168897

3 La Nación, 12 de abril de 202120:23; https://www.lanacion.com.ar/el-mundo/los-golpes-en-las-urnas-hunden-en-el-desconcierto-a-la-izquierda-regional-nid12042021/; 12/04/2021 21:03:56.

4 Ibídem

5 Expreso, Actualizado 12/04/2021 00:21; https://www.expreso.ec/actualidad/caminar-acercarse-estrategia-le-funciono-guillermo-lasso-102472.html; 12/04/2021 23:52:02.

https://twitter.com/MashiRafael/status/1373727707889074179

https://tradicionyaccionec.org/2021/03/22/principios-innegociables/

FacebookTwitterWhatsAppCopy LinkEmailCompartir

 

Share

{ 0 comments }

El Papa Francisco y las «religiones abrahámicas»

Por Luiz Sergio Solimeo

Durante su viaje a Irak (5 al 8 de marzo de 2021), el Papa Francisco dijo más de una vez que Abrahám se encuentra en la raíz del judaísmo, del cristianismo y del islam. Al llegar a Bagdad, él manifestó a las autoridades civiles su gratitud por la oportunidad de visitar aquella tierra, “cuna de una civilización estrechamente ligada, por el Patriarca Abrahám y por numerosos profetas, (…) las grandes tradiciones religiosas del judaísmo, cristianismo e islam”.

El sumo pontífice repitió la idea el día siguiente, en un encuentro interreligioso en las ruinas de Ur, diciendo que tenía “la impresión de regresar a casa”, al llegar a aquel “lugar bendito” donde ocurrió “el nacimiento de nuestras religiones. Aquí, donde vivía Abrahám, nuestro padre” (1).

En la oración de los hijos de Abrahám con la cual cerró su discurso, rezó: “Nosotros, hijos e hijas de Abrahám pertenecientes al judaísmo, al cristianismo y al islam (…) os agradecemos por habernos dado como padre común en la fé a Abrahám”(2).

Tal concepción se origina en pasajes confusos en los documentos del Vaticano II Lumen Gentium (nº 16) y Nostra Aetate (nº 3). Está implícito en ellos que el judaísmo actual y el islam se originaron con el Patriarca Abrahám. Esos textos mostraron la infuencia del orientalista francés Pe. Louis Massignon (1883-1962), y su teoría sobre las “religiones abrahámicas”, que supuestamente incluyen judaísmo, islamismo y cristianismo (3).

Abrahám y el Islam

Los defensores de la teoría, no comprobada, de que los musulmanes descienden de Abrahám, afirman que ello se dio a través de Ismael. No obstante, es preciso recordar que la bendición del patriarca fue pasada a sus descendientes por medio de Isaac y Jacob, no por medio de Ismael, su hijo con Agar. Consecuentemente, aun si los musulmanes fueran descendientes de Ismael, el Islam no podría ser llamado “religión abrahámica” en el sentido espiritual.

En verdad, el libro del Génesis dice: “Y Abrahám dijo a Dios: `¡Ojalá que Ismael viva delante de vuestra faz!´ Mas Dios le respondió: `No, es Sara, tu mujer que dará a luz un hijo, al cual llamarás Isaac. Haré alianza con él, una alianza que será perpetua para su posteridad después de él.´ Te escucharé también acerca de Ismael. Lo bendeciré, lo tornaré fecundo y multiplicaré extraordinariamente su descendencia: él será el padre de doce príncipes, y haré salir de él una gran nación. Pero mi alianza la haré con Isaac, que Sara te dará a luz dentro de un año, en esta misma época.´” (Gen 17, 18-21)

Aunque la Revelación Divina excluya un vínculo espiritual entre Abrahám y los musulmanes, ¿eso excluye los lazos biológicos? No hay pruebas de tales vínculos ancestrales. El Pe. René Dagorn hizo un estudio meticuloso de las genealogías árabes antes de la aparición del Islam (622 d.C) y descubrió que los nombres Abrahám (Ibrahim), Ismael y Agar no eran usados. Entretanto, si los árabes descienderan de Ismael, el Pe. Dagorn concluye que ellos habrían mantenido la memoria de esos nombres, usándolos para sus hijos (4).

El Pe. Antoine Moussali, especialista en el Islam, muestra además que el Abrahám bíblico y el coránico no tienen nada en común. La promesa de Dios al Abrahám de las Escrituras fue cumplida en Jesucristo. El Alcorán presenta a Abrahám como el defensor de la unidad de Dios (en oposición a la Trinidad)(5).

Otro islamólogo, el Pe. François Jourdan, pregunta: “¿Cómo puede ser Abrahám padre de diferentes religiones? (…) ¿A qué título es Abrahám un padre en la fe? ¿Cómo es él el padre de nuestras respectivas fes, dado que son diferentes?” Él explica que el Islam, más apropiadamente debe ser denominado una “religión adámica”, ya que se considera que Adán fue el primer profeta monoteísta (6).

Abrahám y los judíos

Abrahám no fue el fundador de una religión. Dios lo escogió como patriarca de lo que llegaría a ser el pueblo elegido, del que nacería el Hijo de Dios según la carne. La alianza de Dios con Abrahám fue debida a su fe, fidelidad y confianza. Después de la prueba de sacrificar a su hijo Isaac, Dios lo bendijo, prometiéndole enorme posteridad y gran poder. Sus descendientes serían bendecidos por causa de él. (Gen 18)

Entretanto, la herencia biológica por sí sola no sería suficiente para hacer “hijos de Abrahám”. Sus descendientes tendrían que participar del espíritu de Abrahám y de su fidelidad a la promesa de Dios. San Juan Bautista reprendió a los fariseos y saduceos, que se creían salvados por ser descendientes de Abrahám, diciendo: “Dad, pues, frutos de verdadera penitencia. No digáis dentro de vosotros: ¡Nosotros tenemos a Abrahám por padre! Pues yo os digo: Dios es poderoso para suscitar de estas piedras hijos a Abrahám” (Mt 3, 8-9).

El mismo Jesús advirtió a los fariseos que no bastaba ser descendiente de Abrahám en la carne. Ellos dijeron: “Abrahám es nuestro padre. Jesús les dijo: Si sois hijos de Abrahám, practicad las obras de Abrahám” (Jn 8, 39).

Espiritualmente, el padre de los fariseos era el diablo, no Abrahám, pues el Salvador continuó, diciendo: “Vosotros tenéis como padre al demonio y queréis hacer los deseos de vuestro padre” (Jn 8, 44). Habiendo abandonado al Redentor prometido, los judíos dejaron de ser “hijos de Abrahám” en el sentido espiritual, pues negaron el propósito mismo de la promesa hecha por Dios al patriarca, a saber, la venida del Mesías, Nuestro Señor Jesucristo.

Los Cristianos, los verdaderos hijos de Abrahám

San Pablo enseña que aquellos que creen en Cristo son los verdaderos hijos de Abrahám. Les escribe a los Gálatas: “Y todo esto, para que la bendición de Abrahám cupiese a los gentiles por Jesucristo (…). Las promesas se hicieron a Abrahám y al descendiente de él. No dice: Y a los descendientes, como si fuesen muchos, sino como uno precisamente: Y al descendiente de ti, el cual es Cristo”(Gl 3, 14-16, Vulgata).

El gran exégeta Cornelio a Lápide comenta ese pasaje: “La promesa del Espíritu. Para los hijos de Abrahám, o sea para aquellos que creen en Cristo, los descendientes de Abrahám recibieron la promesa del Espíritu Santo para justificarnos y santificarnos. Pues cuando Dios dijo a Abrahám, ‘a ti’, fue a su simiente, que es Cristo, que la bendición fue otorgada” (7).

Diálogo interreligioso y confusión

En vez de defender la ortodoxia de la fe, fortalecer la fidelidad de los católicos y, así, obtener la conversión de los infieles, el Papa Francisco se preocupa sólo en “dialogar” con éstos. El resultado es que ni los infieles se convierten ni los católicos son confirmados en la Fe.

La confusión está aumentando constantemente, y con ella la apostasía, por causa de las omisiones del Supremo Pastor de la Iglesia en confirmar en la Fe a los ya bautizados (ver Lucas 22, 32). Como Abrahám, debemos tener confianza absoluta en Dios y esperar Su intervención hoy, como el ángel que Él envió en el Antiguo Testamento para evitar la inmolación de Isaac.

Recemos a Nuestra Señora de la Confianza, “Mater mea, fiducia mea”, para que nos ayude en estos tiempos terribles.

Notas:

1-“Apostolic Journey to the Republic of Iraq: Meeting with Authorities, Civil Society and the Diplomatic Corps,” Vatican (Activities of the Holy Father Pope Francis), Mar. 5, 2021, http://www.vatican.va/content/francesco/en/events/event.dir.html/content/vaticanevents/en/2021/3/5/iraq-autorita.html.

2-“Interreligious Meeting – Plain of Ur – Address of His Holiness,” Vatican (Activities of the Holy Father Pope Francis), Mar. 6, 2021, http://www.vatican.va/content/francesco/en/speeches/2021/march/documents/papa-francesco_20210306_iraq-incontro-interreligioso.html.

3-Florence Ollivry-Dumairieh, “50 ans après Vatican II: La contribution de Louis Massignon au renouvellement du regard porté par l’Église sur l’islam,” Théologiques 22, no. 1 (2014): 189–217, https://www.erudit.org/fr/revues/theologi/2014-v22-n1-theologi02072/1033101ar.pdf; see also Luiz Sérgio Solimeo, Islam and the Suicide of the West (Spring Grove, Penn.: The American Society for the Defense of Tradition, Family, and Property, 2018).

4-René Dagorn, La geste d’Ismael d’après l’onommastique et la tradition arabes (Geneva: Librairie Droz, 1981), 377.

5-Antoine Moussali, C.M., La Croix et le croissant: Le Christianisme face à l’Islam (Versailles: Editions de Paris, 1998), 55.

6-François Jourdan, C.M.J., Dieu des Chrétiens, Dieu des Musulmans: Des repères pour comprendre (Paris: Éditions de L’Oeuvre, 2008), 42.

7-II Corinthians and Galatians vol. 8, The Great Commentary of Cornelius A Lapide, translated and edited by W. F. Cobb (Edinburgh: John Grant, 1908), 275.

 

 

 

Share

{ 0 comments }

Plinio Corrêa de Oliveira (*)

El presente artículo fue publicado inicialmente en portugués por «Cristiandad», de Barcelona, en noviembre de 1958, con la siguiente introducción:

Cristiandad se honra con la colaboración de un prestigioso líder del catolicismo hispanoamericano, el profesor brasileño Plinio Corrêa de Oliveira.

Hemos preferido publicar su trabajo en el idioma original, por tratarse de una lengua hermana. Con ello queremos rendir homenaje a la noble nación brasileña, a la vez que expresar nuestra identificación de sentimientos con la revista «Catolicismo», hidalgo pregonero de nuestros mismos ideales en tierras lusoamericanas.

▪ La versión que publicamos a continuación se basa principalmente en la traducción al castellano del site “El Perú necesita de Fátima”, y en el original en portugués publicado por el site www.pliniocorreadeoliveira.info. Agradecemos a ambos la gentileza de autorizar su publicación para los lectores de Nobleza.org

Vista de París desde el Pont-Neuf (antes de la Revolución), Raguenet, c. 1752 – The Getty Museum, Los Ángeles (EE. UU.)

Para quien ve la historia con ojos de fe y sabe discernir a lo largo de ella las intervenciones de la Providencia en favor de la Santa Iglesia, le parece impresionante la coincidencia y la armonía entre las misiones de dos grandes santos: San Luis María Grignion de Montfort y Santa Margarita María de Alacoque.

Cuando se iba formando el cáncer revolucionario

Ambos vivieron en Francia, en un momento de capital importancia para la historia del mundo. En lo más profundo de la sociedad francesa, los gérmenes oriundos de los grandes movimientos ideológicos del siglo XVI continuaban desarrollándose vigorosamente. Las tendencias hacia el racionalismo, el laicismo y el liberalismo, aún discretas, se difundían en los sectores clave de la sociedad, como una corriente de agua impetuosa y subterránea. El lento pero inexorable ocaso de la aristocracia y de las corporaciones de artesanos y mercaderes, coincidente con la ascensión cada vez más acentuada de la burguesía, preparaba a lo lejos la organización social que había de nacer en 1789.

En pocas palabras, con gran anticipación, pero con una fuerza que en breve se volvería humanamente casi irresistible, la Revolución se estaba formando como un cáncer en las entrañas de un organismo aún sano.

Procesos históricos como este deben ser contenidos preferentemente en su origen; pues, si se permite su desarrollo, resultan cada vez más difíciles de reprimir.

La Providencia interviene para evitar la Revolución Francesa

Así, cabe resaltar que precisamente en el momento en que una acción preventiva parecía más oportuna y más eficaz, la Providencia suscitó en Francia a dos santos con una evidente y especial misión en ese sentido. Misión que, primordial y directamente, se dirigía a la nación primogénita de la Iglesia, pero que indirectamente beneficiaría al mundo entero; pues, si por un lado la extinción in ovo de los gérmenes revolucionarios en Francia podría haberle evitado a todo el orbe las calamidades de la Revolución, por el otro, un triunfo insigne de la religión, ocurrido en el país líder de Europa en el siglo XVIII, podría haber tenido incalculables repercusiones en la historia religiosa y cultural de la humanidad.

El reinado de Luis XIV se extendió de 1643 a 1715. Santa Margarita María vivió de 1617 a 1690, y San Luis María Grignion de Montfort nació en 1673 y murió en 1716. Como se ve, tanto la acción de la santa visitandina a la cual el Corazón de Jesús comunicó sus mensajes de amor, como la prédica del apóstol angélico que enseñó la “Verdadera Devoción a la Santísima Virgen”, fueron contemporáneos del Rey Sol.

Sentido anti-revolucionario del mensaje de Paray-le-Monial

Los lectores ciertamente conocen los pedidos hechos por Nuestro Señor a Luis XIV, por intermedio de Santa Margarita María. Saben que el Sagrado Corazón predijo grandes males para Francia, aunque prometió evitarlos si sus pedidos fuesen oídos. Finalmente, saben también que, no habiendo Luis XIV atendido el mensaje —engañado quizás por informaciones y manejos aún hoy mal conocidos—, Luis XVI, en la prisión del Temple, prometió hacerlo. Pero ya era demasiado tarde y la Revolución siguió su curso, para desgracia de todos nosotros.

De estos hechos lo que importa retener es que, a partir de Paray-le-Monial, en el centro geográfico de Francia, la Providencia quiso encender en el Reino Cristianísimo un brasero de piedad y un foco ardiente de regeneración moral para evitar las calamidades que después sobrevinieron.

En el mismo sentido, mientras tanto, la Providencia suscitaba en el oeste de Francia otro movimiento.

Precursor y patriarca de la Contra-Revolución

Al igual que Santa Margarita María, San Luis María parece no haber tenido ningún pensamiento político en particular. El previó para su patria y toda la Iglesia grandes catástrofes. Pero su mirada no se detuvo sino en las esferas más profundas en que tales catástrofes se venían preparando. Sus escritos aluden a una crisis religiosa y moral de gran envergadura, de la cual, como de una caja de Pandora, saldrían toda clase de males. Para evitar esos males predicaba en sus inflamados sermones, oídos con gran avidez por los campesinos del devoto Oeste francés, la doctrina espiritual que condensó en varias obras, de las que las principales fueron el “Tratado de la Verdadera Devoción a la Santísima Virgen”, la “Carta Circular a los Amigos de Cruz” y “El Amor de la Sabiduría Eterna”.

Analizados detenidamente esos tres monumentales libros — poco conocidos, lamentablemente— constituyen la refutación de todas las doctrinas falsas de las que nacería el monstruo de la Revolución. Refutación por cierto sui generis: las obras de San Luis María no pretendían persuadir primordialmente de que estaban en el error a los espíritus escépticos, sensuales, naturalistas; su principal preocupación estaba en prevenir contra tales errores a los católicos fervorosos o tibios. Así, toda su dialéctica consistía en inculcar el amor a la Sabiduría, para prevenir a sus lectores contra el laicismo o la tibieza; en inculcar el amor a la Cruz, para prevenir contra la sensualidad y el amor delirante por los placeres a los católicos de una época esencialmente licenciosa y mundana; y en inculcar la devoción a la Santísima Virgen por medio de la “sagrada esclavitud”, para precaver a los lectores permanentemente expuestos a las insidias de ese verdadero calvinismo larvado que fue el jansenismo.

En todos sus libros la dialéctica es la misma. Demuestra con argumentos tomados de la Escritura, de la Tradición, de la historia de la Iglesia y de la hagiografía que un católico no puede pactar con el espíritu del siglo, y que toda posición de medio término entre ese espíritu y la vida de piedad no es sino una peligrosa ilusión de los sentidos o del demonio.

Nuestra Señora en el apostolado montfortiano

En el conjunto de este sistema, es necesario destacar que la devoción a la Santísima Virgen, considerada especialmente como Reina del Universo, Madre de Dios y de los hombres y Medianera de todas las gracias, tiene un papel absolutamente central. Es por esta devoción que el fiel puede alcanzar de Dios la sabiduría y el amor a la Cruz, pues María Santísima es el medio por el cual Jesucristo vino a nosotros y por el cual podemos ir a Él. Cuanto más unidos a María, tanto más estaremos unidos a Jesús, pues es en las almas marianas —intensa, ardiente y filialmente marianas— que el Espíritu Santo forma a Jesús. Sin Ella, los mayores esfuerzos por la santificación terminan en desastres. Con Ella, lo que parece inaccesible a nuestra flaqueza se vuelve accesible, las vías se franquean, las puertas se abren y nuestras fuerzas, embebidas en el canal de las gracias, se centuplican. Lo importante, pues, es ser verdadero devoto de María.

Pero esta devoción tiene imitaciones fraudulentas. El santo muestra cuáles son y nos previene contra los minimalistas, especialmente los que se contentan con una devoción vana, constituida por meras fórmulas y actos de piedad externos. La perfecta devoción, por él enseñada, consiste en ser esclavos de María, entregándole todos nuestros bienes espirituales y temporales, y haciéndolo todo por Ella, con Ella y en Ella.

Frutos de la evangelización montfortiana

Dieu le Roi (Cristo Rey), se lee en el emblema de los chouans

San Luis María fue un gran perseguido. Fue combatido por Prelados, príncipes de la Iglesia y el propio gobierno; tan sólo el Papa y unos pocos obispos franceses le dieron su apoyo. En la Bretaña, en el Poitou, en Aunis, su apostolado se desarrolló libremente y perduró a través de las generaciones, que se conservaron profundamente fieles. Cuando, durante la Revolución, la civilización cristiana necesitó de héroes en tierras francesas para defenderla, éstos surgieron en casi todo el Reino Cristianísimo. Pero en cierta región el pueblo entero se levantó en armas en una reacción maciza, compacta, impetuosa e indomable. Los chouans, cuya memoria ningún católico evoca sin la más profunda y religiosa emoción, eran los nietos de aquellos mismos campesinos que San Luis María había formado en la devoción a la Virgen. Donde San Luis María predicó y fue atendido no hubo revolución impía y sacrílega; al contrario, hubo cruzada y contra-revolución.

Actualidad de Santa Margarita María y de San Luis de Montfort

Poco importa saber hasta qué punto se conocieron los movimientos de Paray-le-Monial y La Vendée en el siglo XVII. La importancia de uno y otro no quedó circunscripta a aquella época. Hijos de la Iglesia, en este trágico siglo, podemos y debemos ver ambos movimientos en una sola perspectiva, y así, unidos, hacer de ellos nuestro tesoro espiritual.

El nexo esencial que los une está hoy en día iluminado por una tal luz en la conciencia de cualquier fiel que ni hace falta insistir en él.

La devoción al Corazón de Jesús es la manifestación más rica, más extrema, más delicada, del amor que el Redentor tiene por nosotros. La vía para llegar al Corazón de Jesús es la Medianera de todas las gracias. Así se va al Corazón de Jesús por el Corazón de María. Esta última devoción, que San Antonio María Claret resaltó de tal manera, al parecer no fue conocida por San Luis Grignion de Montfort. No obstante, es el punto de unión entre el mensaje de Paray y la prédica del apóstol mariano de la Vendée. Punto de unión que, asimismo, tuvo tal realce en las apariciones de la Santísima Virgen en Fátima.

Pero junto a esos grandes lazos fundamentales hay otros. Los comprenderemos bien, de un solo golpe de vista, si consideramos lo que podrían ser hoy Francia, la civilización cristiana, el mundo, si los movimientos de Paray y de la Vendée hubiesen resultado victoriosos en los siglos XVII y XVIII. En lugar de la Revolución, con sus execrables secuelas, que nos arrastran hasta la vorágine actual, tendríamos el reino de la justicia y de la paz. Opus justitiae pax, se lee en el blasón de Pío XII. Sí, la paz de Cristo en el Reino de Cristo, de la cual nos vamos distanciando cada vez más.

Y así queda en evidencia la altísima oportunidad del mensaje de Paray y de la obra de San Luis María. Ellos nos enseñan que el fondo de los problemas que generaron la crisis actual es religioso y moral. Y nos indican los medios sobrenaturales por medio de los cuales la Revolución universal de nuestros días, hija insolente y depravada de la Revolución Francesa, puede ser vencida. Tan sólo es del buen uso de dichos medios que pueden nacer, en el campo cultural, social o político, las reacciones que preparan, en esta tierra, la Realeza de Cristo a través de la Realeza de María.

♦♦♦♦♦♦♦♦♦♦♦♦♦♦♦♦♦♦♦♦♦♦♦♦♦♦♦♦♦♦♦♦♦♦♦♦♦♦♦♦♦♦♦♦♦♦♦♦

(*) “Católico apostólico romano, el autor de este texto se somete con filial ardor a las enseñanzas tradicionales de la Santa Iglesia. No obstante, si por lapso, algo en él hubiera en desacuerdo con dichas enseñanzas, desde ya -y categóricamente- lo rechaza”.

Las palabras “Revolución” y “Contra-Revolución”, son aquí empleadas en el sentido que se les da en el libro “Revolución y Contra-Revolución”, cuya primera edición apareció publicada en el número 100 de la revista “Catolicismo”, en abril de 1959.

Share

{ 0 comments }

¿Cómo entender la PANDEMIA y el NUEVO ORDEN MUNDIAL? Una visión de conjunto de la actualidad…

Para ver el video haga click en:

https://youtu.be/5x-5okL2xaU

 

Centro Cultural Cruzada (Medellín – Colombia)

 

 

Después del Covid-19: el “Gran reinicio” o la civilización cristiana – Acción Familia (Chile)

¿Cuál es la solución para la crisis del mundo actual? ¿Un Gran Reinicio, siguiendo las añejas y fracasadas fórmulas de la izquierda, o el regreso a una Civilización cristiana?

El año que dejamos atrás marcará la historia no sólo por lo inédito de las situaciones que hemos vivido a nivel social, sino también por el ensayo de un nuevo estilo de vida y de civilización que ha comenzado a dibujarse en el horizonte. Hay quienes incluso han comenzado a hablar en alta voz de un “gran reset”. Esto ya sabemos lo que es: apagar todo y comenzar de nuevo…

Lo que hasta hace poco podía parecer algo de ciencia ficción y relegado a las novelas como la de George Orwell, comienza en nuestro día a día a hacerse una triste realidad: confinamientos, noticias distorsionadas que difunden el pánico, distanciamientos sociales, cambios drásticos en las relaciones humanas, supresión de la vida cultural y social, abandono de la práctica religiosa, desconfianzas, egoísmos no vistos con anterioridad, desempleo, pobreza, pragmatismos radicales, etc., y en el fondo una idolatría de una salud a ultranza, que pasa por encima de todo, y que olvida groseramente que la vida necesita de valores del espíritu para ser realmente digna de ser vivida. Nuestros mayores siempre lo entendieron así…

Los Prelados abandonaron a los fieles cuando más lo necesitaban

Contenidos

Algo mucho más grave entró en escena. Curvándose sin resistencia a todos los gobiernos y yendo mucho más allá de las medidas oficiales, las iglesias se cerraron. En el mundo entero. Y de una sola vez.

Yendo mucho más allá de las medidas oficiales, las iglesias se cerraron en el mundo entero y los Prelados abandonaron a los fieles cuando más lo necesitaban

Este sería el momento adecuado para grandes conversiones, para sermones enardecidos, para las procesiones, para multitud de confesiones, pero fue la ocasión siniestra en la que los fieles pidieron pan, y recibieron la piedra del rechazo. El Santísimo Sacramento y la Confesión, que sin duda habrían sido fuente de innumerables curaciones, les fueron cruelmente negados.

La asistencia a las iglesias y ceremonias de Pascua, y el posterior cumplimiento de la obligación Pascual, fueron negadas a los fieles de todo el mundo. En 2000 años de historia de la Iglesia, Diocleciano, Nerón, la Revolución Francesa, la Revolución Comunista, no consiguieron semejante cosa.

Cabe formular una pregunta: ¿No podría todo esto atraer un castigo aún mayor de Dios, incluidas otras epidemias peores que el Covid-19?

Pánico peor que la enfermedad

Una atenta observación de los hechos permite concluir que los gobiernos han tomado las medidas preventivas, recomendadas por organismos multilaterales contra la pandemia, actuando como si estuvieran regidos por la misma batuta. Y estas medidas se explican mucho más por una remodelación del mundo que por una lucha sensata contra la pandemia.

En ese sentido, Elke van Hoof, profesora de psicología de la salud en la Universidad de Vrije, Bélgica, experta en estrés y trauma, dijo en una entrevista con la BBC:

“Estamos ante el mayor experimento psicológico de la historia”.

El argumento de la experta es muy claro: no tenemos ningún modelo que demuestre la necesidad o utilidad del confinamiento generalizado. Por tanto, lo que se está haciendo es un experimento.

Mucho más rápido de lo que hubiera sido posible por razones económicas, para sentar las bases de un verdadero gobierno mundial el Covid-19 es visto como la oportunidad para una revolución social y económica planetaria.
“Oportunidad que no podemos dejar pasar”

El Foro Económico Mundial tuvo este año como lema “El Gran Reset”. El Príncipe Charles declaró:

“Para asegurar nuestro futuro y prosperar, necesitamos hacer evolucionar nuestro modelo económico”. Según él, debemos avanzar hacia un modelo de subconsumo ecológico. “Simplemente no podemos permitirnos perder más tiempo y tenemos que movilizar a todos los líderes”.

El fundador y presidente del Foro, Klaus Schwab, agregó que el Covid-19 es

“una oportunidad que no podemos dejar pasar”. “Para obtener un mejor resultado, el mundo debe actuar conjuntamente y con rapidez en la renovación de todos los aspectos de nuestras sociedades y economías, desde la educación hasta los contratos sociales y las condiciones laborales. Deben participar todos los países, desde los Estados Unidos hasta China, y deben transformarse todos los sectores, desde el gas y el petróleo hasta el de la tecnología. Dicho de otro modo: nos hace falta un «Gran Reinicio» del capitalismo”, dijo Klaus Schwab.

Necesitamos un gran reinicio (no el que está pensando)

Sin embargo, el anuncio más impresionante ya lo había hecho durante la gripe H1N1 Jacques Attali, asesor de los sucesivos gobiernos franceses y mentor del presidente Emmanuel Macron. Según este socialista, en un futuro próximo habría una pandemia mayor:

“No podemos olvidarnos de aprender las lecciones [de esta crisis], para que antes de la próxima, inevitable, se pongan en marcha mecanismos de prevención, control y logística para la distribución justa de medicamentos y vacunas. Para eso tendremos que establecer una política global, un almacenamiento global y, por tanto, un impuesto global. Entonces llegaremos, mucho más rápido de lo que hubiera sido posible por razones económicas, para sentar las bases de un verdadero gobierno mundial”.

                                                          ***

Hace décadas Plinio Corrêa Oliveira escribió  algo que nos orienta para buscar la verdadera solución.

Los medios términos no son posibles. O volvemos a la Civilización Cristiana, o acabaremos por no tener civilización alguna

“Es una ilusión peligrosa pensar que un hombre o un sistema puedan sacarnos de un día a otro de la crisis en que estamos, y devolver a nuestro mundo su estabilidad y orden. La caída es muy profunda y viene desde muy lejos. No existe camino de salvación a no ser el de las virtudes morales y sociales.

“Pienso que no existe en todo el Antiguo Testamento, principio más íntimamente ligado a nuestras concepciones sobre la civilización en general, y particularmente sobre la Civilización cristiana, que el del salmista: ‘Si el Señor no construye la casa, en vano trabajan los que la edifican’”.

“Escribió Pío XI que la única civilización verdadera, digna de este nombre, es la civilización cristiana.

“Para nosotros, que nacimos en la gloria y santidad de los últimos fulgores de esa civilización, tal verdad es fundamental.

“A medida que la tragedia de este inmenso crepúsculo espiritual y social se va desarrollando ante nuestros ojos desolados, lentamente se va desmoronando la civilización.

“La sociedad de acero y cemento que se va construyendo por todas partes es la sistematización del sumo desorden.

El orden es la disposición de las cosas según su naturaleza y su fin

“Todas las cosas se van disponiendo gradualmente contra su naturaleza y su fin. Existirá quizá en este metálico infierno una organización rígida y feroz, como rígida y feroz es la férrea jerarquía que existe entre los ángeles de la perdición. Durará esta era de acero hasta que las fuerzas de disgregación se tornen tan vehementes, que ni siquiera toleren ya la organización del mal. Será entonces la explosión final.

“No tendremos otro desenlace si continuamos por este camino. Porque para nosotros bautizados, los medios términos no son posibles.

“O volvemos a la Civilización Cristiana, o acabaremos por no tener civilización alguna. Entre la plenitud solar de la Civilización Cristiana y el vacío absoluto de la destrucción total, hay etapas pasajeras: no existen, sin embargo, terrenos donde se pueda construir nada duradero.

“Claro está que no somos fatalistas. Si para el suicida, del puente hasta el río, existe todavía la posibilidad de una contrición, ciertamente también existe posibilidad de arrepentimiento, de enmienda y de resurrección para la humanidad, en el resto de camino que va desde su estado actual hasta su aniquilamiento.

“La Providencia nos acecha en todas las curvas de esta última y más profunda espiral. Se trata, para nosotros, de escuchar con diligencia su voz salvadora.

“Esta voz se hace oír, para nosotros, en la múltiple y terrible lección de los hechos. Todo hoy en día nos habla de disgregación. El castigo divino está humeando en torno de nosotros.

“Estamos en el instante providencial en que, aprovechando este poco de aliento que la paz nos da, podemos instruirnos con el pasado, y considerar la advertencia de este futuro del que nos aproximamos con terror.

“Si hoy oís su voz, no endurezcáis vuestro corazón”. Es este el consejo de la Escritura.

“Abramos, pues, de par en par nuestros corazones a la dura lección de los hechos.

“Es un deber examinar con frialdad, con realismo, con objetividad inexorable el mundo actual; sondear una a una sus llagas, volcar el espíritu a la contemplación de sus desastres y sus dolores. Porque Dios nos habla por la voz de todas estas pruebas. Ser totalmente optimista delante de ellas, es cerrar los oídos a la voz de Dios.

                                             

Para bajar el Informativo de Marzo de Acción Familia en su versión PDF, pulse aquí

R-Cr paso a paso – Blog Aristocracia y Sociedad orgánica

Revolución y Contra-Revolución (26) – Capítulo VII – LA ESENCIA DE LA REVOLUCION – A. Sentido de la palabra «Revolución». B. Revolución cruenta e incruenta – C. La amplitud de esta Revolución – D. La Revolución por excelencia

☝Sentido de la palabra «Revolución»: persigue destruir un poder o un orden legítimo e instalar en su lugar un estado de cosas (intencionalmente no queremos decir orden de cosas) o un poder ilegítimo
👇Las dos guerras mundiales de este siglo, por ejemplo, consideradas en sus consecuencias más profundas, son capítulos de ella, y de los más sangrientos

La nueva «religión abrámica»: Lo que la Revolución pretende abolir es una visión del universo y un modo de ser del hombre, con la intención de substituirlos por otros radicalmente contrarios.

La legislación cada vez más socialista de todos o casi todos los pueblos de hoy constituye un progreso importantísimo e incruento de la Revolución.

Capítulo VII

La esencia de la Revolución

Descripta así rápidamente la crisis del Occidente cristiano, es oportuno analizarla.

  1. La Revolución por excelencia

Ese proceso crítico de que nos venimos ocupando es, ya lo dijimos, una revolución.

A. Sentido de la palabra «Revolución»

Damos a este vocablo el sentido de un movimiento que persigue destruir un poder o un orden legítimo e instalar en su lugar un estado de cosas (intencionalmente no queremos decir orden de cosas) o un poder ilegítimo.

B. Revolución cruenta e incruenta

En este sentido, en rigor, una revolución puede ser incruenta. Esta de que nos ocupamos se desarrolló y continúa desarrollándose por toda suerte de medios, algunos de los cuales cruentos, y otros no. Las dos guerras mundiales de este siglo, por ejemplo, consideradas en sus consecuencias más profundas, son capítulos de ella, y de los más sangrientos. Mientras que la legislación cada vez más socialista de todos o casi todos los pueblos de hoy constituye un progreso importantísimo e incruento de la Revolución.

C. La amplitud de esta Revolución

La Revolución ha derribado muchas veces autoridades legítimas, substituyéndolas por otras sin ningún título de legitimidad. Pero sería errado pensar que ella consiste sólo en esto. Su objetivo principal no es sólo la destrucción de estos o de aquellos derechos de personas o familias. Ella quiere destruir todo un orden de cosas legítimo, y substituirlo por una situación ilegítima. Y «orden de cosas» aún no lo dice todo. Lo que la Revolución pretende abolir es una visión del universo y un modo de ser del hombre, con la intención de substituirlos por otros radicalmente contrarios.

D. La Revolución por excelencia

En este sentido se comprende que esta Revolución no es sólo una revolución, sino que es la Revolución.

Lea las entradas ya publicadas de «Revolución y Contra-Revolución» (R-CR paso a paso) en:

aristocraciacatolica.blogspot.com

 Los destaques en negrita pertenecen a Aristocracia y Sociedad Orgánica

 Fuente: rcr-una-obra-clave.blogspot.com

Descargue gratuitamente libros, artículos y noticias en varios idiomas sobre la obra del Dr. Plinio Corrêa de Oliveira y las TFPs y entidades afines y co-hermanas en:

www.pliniocorreadeoliveira.info

 

Via Crucis con antorchas en el antiguo Mayorazgo de San Sebastián de Sañogasta (La Rioja) – De Plaza 26 de agosto a la Ermita de la Imagen Peregrina Internacional de N.S. de Fátima  – 

Con devoción y recogimiento se rezó el Via Crucis con antorchas por la recientemente inaugurada Plaza 26 de agosto* (*nombre que evoca la merced de tierras -las «sobras y demasías»- concedidas en nombre del Rey Católico de España e Indias al fiel caballero e hidalgo Pedro Nicolás de Brizuela, en el s. XVII, por su defensa de las ciudades y poblados cristianos de españoles e indígenas del Tucumán).

Partió de la primera estación del via crucis del barrio Chucuma, siguió por la calle principal y culminó en la Ermita de la Sagda. Imagen Peregrina Internacional de Nuestra Señora de Fátima, en la calle que lleva su nombre.

Los promesantes rezaban y cantaban con devoción cantos tradicionales y coplas de pasión al son de la tradicional caja pregonera:

«Vengo mi Rey a adorarte/hasta el árbol de la Cruz/con la Virgen Candelaria/por quien irradias tu luz» 

«De tus llagas luminosas/ brota un torrente rubí / es tu sangre generosa/que has derramado por mí» 

«La luz brilló en las tinieblas/y ellas no la recibieron/los que traman el pecado/mira a tu Dios lo que hicieron»

«Vengo mi Rey a adorarte/en tu doliente Pasión/y espero junto a tu Madre/la luz de Resurrección»

Intenciones: +Por la Santa Iglesia y nuestra Patria + Por la vida y contra el aborto  + Por la formación de nuestros jóvenes de acuerdo a la moral y la ley de Dios, y contra la droga y la inmoralidad  + Para que la Virgen, Salud de los Enfermos, nos libre de la amenaza del Covid  + Por las intenciones de los peregrinos  + Por el triunfo del Inmaculado Corazón de María prometido en Fátima

Se rezó el inspirado texto de la Vía Sacra del Dr. Plinio Corrêa de Oliveira⇓

https://nobleza.org/via-crucis-de-n-s-j-c-para-meditar-en-esta-cuaresma/

 Artículos recomendados del site Nobleza 

Santo Toribio de Mogrovejo, Obispo de Lima e Inquisidor

https://nobleza.org/santo-toribio-de-mogrobejo-obispo-de-lima-e-inquisidor-plinio-correa-de-oliveira/

Santo Padre, gracias por la respuesta al dubium. ¿Hay fecha para las 5 dubia de los Cardenales?

https://nobleza.org/santo-padre-gracias-por-la-respuesta-al-dubium-hay-fecha-para-las-5-dubia-de-los-cardenales/

La Contra-Revolución en Argentina: oposición terminante a la matanza de los inocentes

https://nobleza.org/la-contra-revolucion-argentina-oposicion-terminante-a-la-matanza-de-los-inocentes/

Share

{ 0 comments }

Por Nelson R. Fragelli

“La vida sobrenatural que la Iglesia comunica a todos los aspectos de la cultura y de la civilización cristiana”. Ese fue el tema de una de las recordadas exposiciones del Dr. Plinio Corrêa de Oliveira para jóvenes cooperadores de la TFP que colmaron un auditorio en una noche del verano de 1979. “El espíritu humano camina de comparación en comparación” era uno de los axiomas afirmados por el conferencista. Y, para que su tema fuese enteramente claro, comparaba la pujanza católica con el estancamiento pagano. Para eso evocaba Paestum, ciudad de la antigua Magna Grecia, en la costa del Tirreno, en el sur de Italia, que aún hoy conserva imponentes ruinas.
Hasta un espíritu práctico y tecnológico es capaz de impresionarse ante aquellas grandezas pasadas, sugeridas por las ruinas contemplativas. En la armonía, serenidad y proporción de Paestum, aún ellas llegan a encantar, mostrándonos el triunfo de la serenidad. Así son las líneas arquitectónicas, que en los relieves de un monumento trazan al mismo tiempo la fisonomía de su pueblo.
Sin embargo, alcanzado ese auge de belleza, la arquitectura griega se estancó. A los ojos de quien ha visto, admirado y rezado en nuestras catedrales católicas, aquella arquitectura claramente se quedó estancada en el tiempo. La magnificencia griega glorificaba la grandeza humana, mientras que la catedral católica celebra la presencia de Dios entre los hombres. Delante de ellas, aquel esplendor griego se limita a una inmensa caja geométrica sostenida por columnas portentosas.
Sobre Paestum transcurrieron siglos. Roma conquistó Grecia y, a la geometría griega, los romanos le agregaron los arcos, que representan un salto hacia la perfección. Rematando los pilares del templo, los arcos –como brazos que se unen- son acogedores, parecen proteger la reflexión en un abrazo protector. Su sombra abriga y reconforta. Así surgió el estilo romano.
Fue un punto culminante de la belleza arquitectónica, pero también el arte romano de construir se estancó. A lo largo del vasto Imperio Romano ella fue la misma, desde el Coliseo hasta la Porta Nigra en Tréveris, Alemania; y los templos del Norte de Africa son iguales a los de Palestina. La arquitectura romana, perfeccionándose, alcanzó una forma de esplendor pero sin innovar más.
Estilo egipcio, estilos paganos
Ya mucho antes de Roma era posible seguir la evolución de las construcciones del primitivo Egipto hasta las pirámides de Keops, Kefrén y Micerino. Durante milenios los egipcios construyeron. Llegaron a un estilo único, a partir del cual repitieron la forma de su arquitectura agregándole columnas y esfinges. Pero pararon ahí y hoy no se entiende por qué no desarrollaron las mil posibilidades que tenían de perfeccionar su arquitectura. ¿Por qué les faltó fertilidad a los egipcios?
Los ejemplos de la arquitectura pagana nos dan la impresión de pueblos que se asemejan a árboles creados para dar muchas cosechas, y que sin embargo generaron una sola, fijándose en ella. Esos pueblos perdieron la propulsión inicial. Con el transcurso de los milenios, sus magníficos frutos se secaron en el tronco que los generó, antes aún de madurar. Crearon bellezas que alcanzaron un grado de perfección, pero a partir de determinado momento no se movieron más. Se fijaron a la espera de sus propias ruinas.
Al reflejar el movimiento de las almas a lo largo de la historia, el arte arquitectónico revela el caminar de toda la cultura de un pueblo. Su pensamiento y oraciones inspiran formas a sus monumentos.
El historiador norteamericano Henry Osborn Taylor señala bien el progreso del pensamiento religioso en la Cristiandad. El aumento de fervor de los santos a lo largo de los siglos fue compartido por el desarrollo de los estilos románico y gótico, cuya finalidad era la misma de la oración; es decir, elevar el alma a Dios. El gótico es oración expresada, no por medio de la escritura sino de la piedra. “Es verdad que San Agustín tenía un gran amor a Dios. Con gran fervor degustaba ese amor; lo analizaba racionalmente y en ese análisis su propio pensamiento se abrasaba. Sin embargo, su oración no transmitía aún aquella ternura por el Cristo divinamente humano que vibraba en las palabras de San Bernardo y hacía de la vida de San Francisco un poema lírico” (*).
Así, el santo, el poeta y el maestro constructor de unían en el mismo progreso.
En el mundo cristiano, bajo las bendiciones de la Iglesia, el estancamiento pagano no se produjo. Los estilos y su perfeccionamiento a lo largo de los siglos y de las épocas son notables. Estilos se sucedieron a estilos en los pueblos cristianos, y nuestras iglesias presentan imágenes de santos de los más variados siglos, hermanados dentro de la eternidad y hablándole a las multitudes de modo conmovedor.
En el rostro de un mártir de la época de las persecuciones de Diocleciano se refleja la misma luz sobrenatural que, muchos siglos después, rodea la fisonomía severa y suave de San Pío X. Ambas resultan de la movilidad católica, inspiradora de la cultura y la civilización cristianas. La Iglesia tiene vida sobrenatural, y esa vida impulsa su progreso. El estímulo católico viene de la presencia, en su seno, del propio Dios, vivo y verdadero. Mientras haya fidelidad a esa Presencia divina, la Iglesia realizará maravillas en todos los dominios de la actividad humana: “Omnia possum in eo qui me confortat” (“Todo lo puedo en Aquel que me da fuerzas”, Fil. 4, 13).
A la cultura pagana, por el contrario, le falta energía vital. Alcanzado cierto grado de esplendor, al darse la mengua de impulso hacia lo alto, no continúa su marcha ascendente, no acompaña los pasos de la historia.
Estilo románico
El estilo inspirado directamente por la Iglesia en sus primeros tiempos es el románico. Es la continuación del estilo romano, acrecentado por algo nuevo. De él brota un nuevo esplendor pleno de sugestiones, que se realizarían más tarde en una forma de belleza que fue el estilo gótico. El vigor de alma que palpita en el estilo románico presagiaba un esplendor aún más refulgente, y el gótico realizó esa promesa.
A medida que el románico se va desarrollando, sus paredes se van tornando más gruesas, su silueta se vuelve más seria. Se diría que, con su afirmación, las piedras se hacen más duras y él va adquiriendo otra fisonomía. Vista de afuera, la construcción muestra una fisonomía un tanto sombría, pensativa, noblemente amenazadora, pero internamente él se vuelve acogedor y suave.
El aspecto de fortaleza que se observa en la fachada refleja el tiempo de las invasiones bárbaras y sarracenas, además del combate a las herejías. En su interior, entre tanto, se llena de suavidad, protege y abriga al pueblo fiel. Al condensar así en su conjunto la expresión de su vida, la fachada llama a la ardua lucha apostólica, y en el interior la dulzura materna apunta hacia el Cielo. Dos características aparentemente en conflicto – la lucha y la protección afectuosa- se tornan sin embargo armónicas en el regazo de la Santa Iglesia.
Estilo gótico
¿Cómo evolucionó el estilo románico? En determinado momento sus arcos se levantaron, se afilaron, se suavizaron y terminaron en punta rematada por una cruz, transformándose en el arco ojival gótico. Dicho arco se convirtió en moldura de un nuevo elemento, más suave aún y maravilloso: los primeros vitrales. Los Evangelios, los dogmas, la historia sagrada y eclesiástica –todo eso narrado en vidrio multicolor- pasaron a amparar aberturas en la piedra, a través de las cuales llovían luz, colores y milagros sobre los fieles deslumbrados.
Las torres exteriores de las catedrales comenzaron a bordarse de esculturas y de mil ornatos propios del gótico. Comenzaron a aparecer ángeles, profetas, reyes, cortejos de santos, Nuestro Señor Jesucristo, Nuestra Señora, imágenes hasta entonces mostradas tan sólo en el interior del templo hecho para abrigarlas.
A partir de un momento no preciso, los maestros constructores medievales decidieron exponer dichas imágenes fuera de la Iglesia. Y en una piedra opaca en cuanto piedra, pero transparente de espiritualidad, pasaron a actuar como oradores mudos, atrayendo por la expresión de bondad, desafiando incrédulos por su continente hierático y severo, atrayendo por la confesión apostólica. Se decía entonces que “estilos son expresiones de la Fe”; y otra observación igualmente fina y verdadera señalaba al gótico como “la escolástica de piedra”.
Influencia de las Ordenes religiosas
Los estilos acompañaron la santidad de las órdenes religiosas. Las dos grandes órdenes de entonces eran los franciscanos y los dominicos, que habían florecido muy ampliamente. Con ellas, los estilos arquitectónicos se fueron enriqueciendo.
Muchas imágenes tendenciosamente edulcoradas de San Antonio de Padua lo muestran con un brillo “barnizado”, tonsura más propia de un muñeco, jugando con el Niño Dios como si fuesen dos compañeritos de escuela. Pero un renombrado fresco atribuido al Giotto (que vivió poco después que él, al principio del siglo XIV), lo muestra totalmente diferente: enorme, corpulento, calmo, pletórico y predicando –el gran Doctor de la Iglesia y martillo de los herejes. En su fisonomía se siente la espiritualidad que hizo de él una columna de la Iglesia, sobre la cual se puede erguir el firmamento. Esa misma fuerza retratada por Giotto resplandece en el gótico, esbozada a partir de las iglesias románicas. La arquitectura gótica nació y se desarrolló durante la vida de San Antonio.
Renacimiento y Contrarreforma
Al principio del siglo XVI, la gran obra de los franciscanos y dominicos era horriblemente contestada por Lutero y otros cabecillas del “Renacimiento”. Leyendo la historia de aquellos dos santos medievales, y de muchos otros contemporáneos suyos, se puede preguntar si alguno de ellos presagiaba el surgimiento de San Ignacio de Loyola en el siglo XVI. Sin embargo, él fue un perfecto restaurador y continuador de la gran obra de franciscanos y dominicos.
Contra la nefasta obra del protestantismo, de repente surge en el tesoro de maravillas de la Iglesia un San Ignacio de Loyola, garantizando que la obra de sus predecesores pudiera proseguir. El enfrenta al nuevo enemigo para asegurar que el caudal franciscano y dominico siguiera afluyendo. Con ese combate asegura la continuidad apostólica de la Iglesia, sustenta su obra pasada y apunta hacia rumbos nuevos y más altos. Al innovar, entre tanto, se mantiene enteramente solidario con la obra de los dos grandes fundadores medievales, aunque siendo un hombre sumamente diferente de ambos.
¿Diferente? Sí, pues él se santificó alternando su visión del universo: ya miraba hacia el Cielo, ya hacia el infierno. Astuto, desconfiado, brillante de agilidad y destreza, conociendo palmo a palmo todas las dificultades del camino, listo para todas las formas de lucha, desde las más épicas y monumentales hasta las más tremendas zancadillas. Su fisonomía aparenta impasibilidad, pero en él arde el celo por el bien de la Iglesia y de las almas.
Innovación contra la momificación
Parece momificada, por ejemplo, la “iglesia ortodoxa”, rota con la Santa Iglesia y prevaleciente en países orientales. Sus estilos dan la impresión de estar aún en el primer día del cisma griego, parados en el tiempo del heresiarca Miguel Cerulario, con aires de quien acaba de negar la verdad. Los íconos de Nuestro Señor, Nuestra Señora, los Apóstoles y algunos santos, representados en sus templos, toman aires de distancia en relación al pueblo, como si pensaran en temas lejanos que no interesan a los fieles. No se ve allí la presencia del acontecer humano, al contrario de lo que se observa en la Iglesia Católica. Allí no están representados mártires ni doctores, ni lo cotidiano, ni la reminiscencia de la Historia. Sus vitrales son meros juegos de color, no tienen diseño, no narran un hecho. ¿Dónde está el acontecer histórico por el cual los efectos generaban nuevas causas?¿Qué hicieron ellos después del cisma? Se momificaron, en un inmovilismo indiferente al rumbo de la historia.
¿Qué es lo bello?
Imponente es el Paestum, sin duda. Al contemplarlo, se siente una transfusión de grandezas que provienen de él, penetrando el alma por la mirada. Pero su expresión pagana está distante de la suavidad de la iglesia románica. Su inmenso cuerpo pesado parece subyugar, mientras que la iglesia románica protege, y así aproxima el alma de la intimidad que Alguien que nadie ve ni palpa pero que todos sienten, y ante el Cual todos se arrodillan. Al arrodillarse, cada cristiano se siente en la palma de la mano de Dios… Siente “aquella ternura por el Cristo divinamente humano que vibraba en las palabras de San Bernardo”.
Al percibir aquella mano fuerte que a todos une, el pueblo católico se siente participante de un todo, protegido por Aquel que se inmoló en el Calvario por todos nosotros. Las paredes gruesas resguardan y protegen, mientras que la luz tamizada de los vitrales ilumina el espíritu. A todos una Providencia divina circunscribe, ampara, une y acaricia.
Esta es la fuente del impulso perennemente innovador de la Santa Iglesia, la Causa que modeló la Cristiandad. De una encantadora aldea del Tirol hasta las chozas indígenas catequizadas por el gran apóstol San José de Anchieta, o la colonia de pescadores bretones al pie de la Abadía del Mont St. Michel, basta un poco de atención para constatar esta innovadora asistencia divina.
¿Es eso lo bello? ¿Dónde está la belleza? Está en el acto de ofrecer a Dios las conquistas humanas, por medio de los elementos creados en este mundo. Pues sólo Dios es la propia Belleza.
_________
Nota: “La mentalidad medieval: historia del desarrollo del pensamiento y la emoción en la Edad Media” (1919), ap. “Return to Order”, John Horvath II, York Press (2013)

************************************************************************

Agradecemos a la Revista de cultura «Catolicismo» (Brasil) la gentileza de permitirnos reproducir este artículo publicado en el  Nº 844, Abril/2021.

Share

{ 0 comments }

Apéndice I de «Nobleza y élites» – En el Brasil colonial, Imperial y en la República… (5ta. nota)

  1. Centralización del poder y reducción de los privilegios de la “Nobleza de la Tierra”

 

a) La ofensiva de los legistas y la pérdida de autonomía de los municipios

Ahora bien, toda esa estructura formada en Brasil en buena parte de modo consuetudinario, pero vista con agrado por la Corona portuguesa, pasó a sufrir hacia el final del siglo XVII una fuerte ofensiva venida de fuera de la Colonia que le pondría en un gradual ocaso:

“Se repite en América la evolución administrativa y política de la Metrópoli. A la fase marcial de los Capitanes Generales, de los Capitanes Mayores arbitrarios le sucede, civil y letrada, la del «Juiz de For  [el juez nombrado por la Corona Portuguesa para actuar en los locales que no tenían juez propio] y del Corregidor. Es el «Bacharel» (Bachiller) que viene (o vuelve) de Coimbra con la preeminencia que tenía en el reino, transponiendo su jurisdicción los límites del foro para abarcar el orden del gobierno municipal. (…) Disuelve los privilegios residuales de la Nobleza, es decir, de los potentados locales, como otrora en Portugal, los corregidores de Don Juan II habían dominado las resistencias de los grandes titulares con el ejercicio inflexible de su magistratura.”

«Ese ‘Juiz de Fora’ es, en fin, el legista. (…) No es únicamente (nótese bien) un agente de aquel Derecho dogmático: es principalmente un funcionario de la unificación del Estado.

“La tendencia centralizadora y paternalista de la Monarquía comienza por la intervención en las cámaras.”[92]

b) El reflujo de la “Nobleza de la tierra”: de las ciudades a sus haciendas

No es difícil imaginar que a lo largo de su proceso de desarrollo —que daba lugar a la construcción de iglesias, a menudo de delicado valor artístico, de imponentes edificaciones al servicio del poder público como los Palacios Municipales, y de residencias de lujo— fuesen haciéndose los principales centros urbanos cada vez más atrayentes para las familias de los “hombres buenos” y de la “Nobleza de la tierra”, pues la convergencia de éstas hacia dichos centros, los pasatiempos familiares y las pompas religiosas, frecuentemente revestidas de esplendor, favorecían las relaciones sociales entre personas de la misma categoría, y dichas relaciones, a su vez, creaban ambiente para noviazgos y matrimonios.

Sin embargo, la influencia de los legistas había puesto frecuentemente al margen de la vida política de los municipios a la “Nobleza de la tierra” y “hombres buenos” que anteriormente hacían funcionar dichos gobiernos, dotados con una amplia gama de autonomía. Tendieron éstos entonces a refluir de las ciudades hacia sus haciendas, en las cuales quedaba un campo ilimitadamente extenso para intensificar las actividades agrícolas y ganaderas.

Esta existencia tranquila y digna no estaba desprovista de considerables méritos para el bien común. Explica Oliveira Vianna: “Alejada de los cargos superiores del gobierno colonial, la Nobleza territorial se vuelve modestamente a la penumbra rural, y pastorea el ganado, fabrica azúcar, busca oro y de esta suerte va poblando y cultivando cada vez más el interior con sus extensas talas y la multiplicación de sus cabañas.” [93]

Las élites rurales aumentaban así sus respectivos patrimonios, y quedaban capacitadas para alardear un lujo aún mayor, no tanto en la aislada y poco pretenciosa vida cotidiana de las Casas-grandes, como en las ocasiones en que todos los componentes de la clase alta se encontraban en la ciudad.

Así, por lo menos durante un cierto tiempo, lo que perdió la clase aristocrática en poder político, lo recuperó en prestigio social.

Solemne desembarco de la Archiduquesa Dña. Leopoldina de Habsburgo Lorena, esposa del Príncipe Real D. Pedro, futuro Emperador de Brasil, en Río de Janeiro, el 6 de noviembre de 1817.

Ceremonia de la coronación de D. Pedro I como Emperador de Brasil, el 1 de diciembre de 1822. Grabado de Débret.

c) Decae la influencia aristocrática

Pero es necesario no alimentar ilusiones en ese sentido. Lejos del litoral —donde llegaban, traídas por el comercio, las más recientes mercancías inspiradas en las modas que se iban sucediendo en Europa, bien como mobiliario y objetos de uso personal más aggiornati— la vida y los modos de ser de la “Nobleza de la tierra” se iban estancando. Durante ese estancamiento, como era inevitable, dicha clase se hacía más sensible a la asimilación de costumbres y modos de ser locales; en una palabra, rasgos de aldeanismo se mezclaban con la fisonomía aristocrática de esas élites del interior.

Es también Oliveira Vianna quien apunta el dilema de nuestras élites de la “Nobleza de la tierra”: “U optan por el campo, donde están sus intereses principales, o por la ciudad, centro tan solo de recreo y disipación. Con el correr del tiempo, acaban eligiendo el campo, como es natural, y poco a poco se recogen en la obscuridad y silencio de la vida rural.

“De ese retroceso, de esa retirada, de esa especie de trashumancia de la Nobleza colonial hacia el interior, nos da un expresivo testimonio el Conde de Cunha, nuestro primer Virrey. En una carta que dirige en 1767 al Monarca dice: (…)

“‘Estas personas, que eran las que tenían con que lucir y figurar en la ciudad y las que la ennoblecían, están presentemente dispersas por los más remotos distritos, y a gran distancia las unas de las otras, sin tratar con nadie, y muchas de ellas se casan mal, y algunas dejando sólo hijos naturales y pardos, que son sus herederos.’” [94]

Y añade el mismo autor: “Nuestra Nobleza territorial se presenta durante el siglo IV perfectamente rural casi en su totalidad, por los hábitos, por las costumbres y, principalmente, por el espíritu y por el carácter. De las tradiciones de la antigua Nobleza peninsular nada les queda sino el culto caballeresco de la familia y del honor.” [95]

  1. La mudanza de la Corte portuguesa al Brasil

Este periodo de bucólica tranquilidad cesó por un inesperado efecto de las grandes guerras y revoluciones que sacudían a Europa desde hacía ya veinte años: la llegada a nuestra tierra de D. Juan, Príncipe Regente de Portugal, que usaba acumulativamente el título de Príncipe de Brasil, pues era heredero del Trono lusitano y ejercía todos los poderes de Monarca, ante el estado de demencia en que cayó su madre, la Reina D-María I.

Oliveira Vianna describe este acontecimiento: “Ese gran accidente histórico marca, en efecto, una época decisiva, de considerable transformación en la vida social y política de nuestra nobleza territorial.

“Realmente, de Minas, de São Paulo, del interior del estado de Río, nuestro lucido patriciado rural inicia, desde esa época, su movimiento de descenso hacia el centro carioca, donde se halla la cabeza del nuevo Imperio. Sus mejores elementos, la flor de su aristocracia, comienzan a frecuentar ese Versalles tropical que se localiza en San Cristóbal.” [96]

En Río de Janeiro encuentran “por un lado, una burguesía recién nacida formada por mercaderes enriquecidos con la intensificación del comercio derivada de la ley de apertura de los puertos; por otro, una multitud aristocrática de hidalgos lusitanos que vino junto con el Rey.” [97]

No es de extrañar que en este encuentro entre elementos heterogéneos se produjeran fuertes conflictos. En ese sentido observa también Oliveira Vianna: “Junto al Rey, en las intimidades de la Corte, se enfrentan, inconfundibles y hostiles, esas tres clases: los Nobles de la tierra, opulentos en ingenios y haciendas, con su histórico desdén por los peones y mercaderes; los mercaderes, conscientes de su fuerza y riqueza, ofendidos por ese desdén ofensivo; los lusitanos emigrados, con la prosapia de sus linajes hidalgos y el tono impertinente de personas civilizadas que pasean en tierra de bárbaros.” [98]

Para terminar la historia de la “Nobleza de la tierra” en el periodo colonial se puede afirmar con Oliveira Vianna: “Como se ve, en la vida pública, en la vida privada, en la vida administrativa, estas organizaciones parentales —poderosamente apoyadas sobre la masa de sus clanes feudales— atraviesan los tres siglos coloniales ostentando su prestigio y poder.” [99]

  1. Los Títulos de Nobleza del Imperio

¿Qué reflejo tuvo sobre la “Nobleza de la tierra” la creación de los Títulos de Nobleza del Imperio?

Poca; casi se diría que ninguna.

La Constitución imperial brasileña de 1824 no reconocía privilegios de nacimiento: “Quedan abolidos todos los privilegios que no sean juzgados como esencial y enteramente vinculados a los cargos por utilidad pública.”[100]

Esta disposición de nuestra primera Constitución Imperial traía por consecuencia que no fuera reconocida la herencia de los Títulos de Nobleza otorgados por el Emperador. Reflejaba dicha disposición la influencia del individualismo y del liberalismo que sopló a lo largo de todo el siglo XIX tanto en Europa como en América, y que aún se muestra presente en muchas de las actuales instituciones, leyes y costumbres.

Se tenía la idea de que el Título de Nobleza sólo sería compatible con el progreso de aquellos tiempos si premiara méritos individuales. Los de los antepasados no debían de ningún modo beneficiar a sus respectivos descendientes. De ahí provenía la no herencia de los títulos.

Al ser un mero premio, el Título de Nobleza no podía conferir jurisdicción específica sobre ninguna parte del territorio nacional y menos aún sobre las tierras de las cuales el agraciado fuese propietario. La escrupulosa disociación entre propiedad privada y poder político era considerada condición esencial para que un régimen actualizado con los principios de la Revolución Francesa no se confundiese con el feudalismo, contra el cual aún hacían campaña las facciones liberales.

El gobierno de los municipios constituía un privilegio de la aristocracia rural. Cámara Municipal de Ouro Preto, Minas Gerais, Brasil.

Es concluyente en ese sentido el testimonio de Oliveira Lima: “El propio Imperio brasileño fue democrático no solo en el rótulo. Tanto es así que al organizar su Nobleza, no la hizo hereditaria, condición de perpetuidad. La Constitución monárquica de 1824 no reconoce privilegios de nacimiento; la aristocracia que entonces se formó era galardonada por sus méritos y servicios personales, y parte de la misma era también representativa de la riqueza, que es uno de los puntales del Estado y campo en el que caben las actividades individuales.” [101]

Entre la Nobleza titulada del Imperio se encuentran casos en los que padre e hijo recibían el mismo Título; o a veces el Título tenía una denominación diferente, aunque se refiriera al mismo toponímico o apellido. Eso no significaba, sin embargo, que éste fuera hereditario sino que había sido conferido con carácter personal a padre e hijo como recompensa a los méritos individuales de cada uno.

En ese caso se encuentran, por ejemplo, el Vizconde de Rio Branco, Primer Ministro del Imperio en 1871 y su hijo, el célebre Barón de Rio Branco, diplomático de consumado valor que se destacó especialmente por la elaboración de los necesarios tratados para establecer con precisión las fronteras entre Brasil y sus numerosos vecinos.

El Barón de Rio Branco actuó como Ministro de Asuntos Exteriores del régimen republicano durante la primera década de este siglo, pero antes aún de que cayera la Monarquía el Emperador le concedió el título de Barón “do Rio Branco”, sin duda por complacer a su padre.

Por otro lado, cuando el Título estaba relacionado con un determinado lugar (Vizconde de Ouro Preto, Marqués de Paranaguá), los descendientes de un cierto número de titulados del Imperio adoptaron, en lugar de su apellido, el nombre del lugar con el que el Título estaba relacionado (de Ouro Preto, de Paranaguá) sin usar el Título propiamente dicho. Este procedimiento, que tal vez no fuera estrictamente legal, tampoco suponía la hereditariedad del Título.

Es evidente que un Título concedido únicamente al agraciado, con exclusión de su descendencia, no podía dar origen a una clase social en el sentido estricto de la palabra, pues esta última sólo tiene condiciones normales de existencia cuando está constituida por familias y no por meros individuos.

Así pues, como se ha dicho anteriormente, era casi nula la repercusión de estos títulos sobre la “Nobleza de la tierra”. Cuando se confería a un “Noble de la tierra” un Título de Nobleza del Imperio, tan vacío de contenido histórico, no tenía éste mucho mayor alcance que el de una mera condecoración. Podía realzar al agraciado dentro de su clase, pero este efecto era mucho menos fuerte que los derivados de la concesión del Título de Señor de la tierra por los Reyes de Portugal. Esto ocurrió en mayor medida con los Emperadores D. Pedro I y D. Pedro II que no se limitaron a conferir Títulos de Nobleza a los señores de la tierra, sino a brasileños de cualquier nivel social, siempre que los considerasen merecedores de dicha distinción por los servicios prestados al país.

(Sigue en el próximo Boletín Nobleza, en la 6a. nota «La Monarquía parlamentaria y la “Nobleza de la tierra»»)

Share

{ 0 comments }

Antoinette de Pons, Marquesa de Guercheville, retrato de Franc,ois Quesnel (Wikipedia)

 

Castillos…

Châteaux  soñados, como sus nombres: de La Rochepot,   du Plessis-Bourré, de Boissy–le-Sec,   de Pontchartrain. Se diría que no son de este mundo, que pertenecen al reino de lo irreal… Que a cualquier momento podría salir de ellos un Du Guesclin o un d’Artagnan de larga espada y caballo naranjado a correr aventuras hacia el horizonte de la bravura, del rechinar del acero, de la elegancia viril. Sin embargo ahí están, existieron y existen. Cada uno poblado de historias, de guerras por altas causas como las esencias del Reino cristianísimo, sus reyes, que llegaron a ser comparados con el sol, sus dramas y sus promesas…Y, más hacia lo alto aún, su amistad con el Rey de Reyes, que mandaba a Santa Margarita María de Alacoque decirle «a Su amigo el Rey» (Luis XIV), que haría triunfar sus ejércitos si bordara en sus pendones el Sagrado Corazón y se hiciera campeón de la civilización cristiana… en tiempos en que los fermentos protestantes desarrollados por Rousseau y Voltaire amenazaban con una tremenda catástrofe que llegaría, exactamente 100 años después de este recado divino.

Novelistas, filósofos impíos y periodistas  buscadores de mezquinas popularidades se dedicaron a divulgar y exagerar las flaquezas y caídas de esos príncipes y a ocultar sus virtudes. Y si podían denigrar la reputación de las señoras nobles, se complacían en esa labor córvida. Pero si hay parte de cierto en ese relato -Pío XII habló de la decadencia de la sociedad francesa pre-revolucionaria, como consta en este sitio, en Nobleza y élites– …la historia conserva otros recuerdos.

Contaremos uno de ellos. Eran los tiempos de Enrique de Borbón, el jefe del partido calvinista a quien el pueblo de París no entregaría la capital si no abrazara la  Fe de su antepasado San Luis, lo cual debió aceptar, pudiendo así casarse con la hermana del Rey Enrique III, Margarita de Valois.

Muerto su real cuñado y asesinado el jefe del partido católico, el Duque de Guisa, descendiente de Carlomagno que contrariaba las tramas de la Revolución gnóstica e igualitaria, Enrique de Navarra va a misa y se convierte en el «Rey Cristianísimo» Enrique IV. Era conocida su tendencia mujeriega. Su «ojo alegre» se había fijado en una agraciada noble viuda, Antoinette de Pons, Marquesa de Gercheville (ver retrato encima). Enrique era temoso. Al no ser correspondido, organizó una cacería que, «con toda casualidad…», pasaría a horas incómodas por el castillo de la marquesa. El rey manda preguntarle si, ante el inconveniente, la Señora aceptaría  que sea su huésped. Ella manda contestarle que su pedido la honraba, y que el rey sería recibido como debía serlo.

Enseguida el castillo se ilumina; una magnífica comida se prepara para el real huésped. La marquesa se presenta, admirable de atractivos y de elegante aspecto, a recibir al rey, que sueña que se cumplirán sus torvos designios.

Tan luego lo conduce hasta la puerta de su apartamento , ella se retira y pide en voz alta su carruaje. Enrique baja todo confundido y le dice: -Cómo, señora,  os estaré sacando yo de vuestra casa?!

-Sire (Señor), le contesta ella  en tono firme, un rey debe mandar donde se encuentre. En cuanto a mí, estoy muy conforme de conservar algún poder en los lugares donde me encuentro. Y, sin decir ni escuchar más nada, va a pasar la noche en lo de una amiga, a dos leguas de allí. Señoras, damas de la Cristiandad…, dignas de ese nombre.

Más tarde, en otras circunstancias,  -después del casamiento de la noble viuda con el Duque de Plessis-Liancourt-, el rey intentará  otra vez  atraer a la marquesa, sin lograrlo. Vencido por tanta firmeza, virtud católica y señorío, le encomendará el honor de ir a Marsella a recibir a la nueva reina de Francia, María de Médicis (*).

Un ejemplo de la madera de que estaban hechas esas grandes señoras del Antiguo Régimen, cuyos castillos serían refugio y semillero de la Chouannerie. Y que aquí, en América, serían «grandes honrradoras» de los hidalgos y protectoras -como Isabel la Católica- de sus infortunadas huérfanas y de otras niñas nobles de quienes descienden muchas familias tradicionales de este «continente de la esperanza».

 

(*) Nota: datos históricos y biográficos tomados de la publicación online «La France Pittoresque»

 

Share

{ 0 comments }

Un aspecto poco conocido de la personalidad de la Santísima Virgen es la elevación insondable de su pensamiento y de su contemplación.

San Juan Eudes recuerda que en el principio existían las tres personas de la Santísima Trinidad, pero no la naturaleza humana de Nuestro Señor Jesucristo.

Nuestra Señora estudiaba las Sagradas Escrituras para saber como sería el Mesías, pues deseaba ardientemente que el Mesías viniese pronto. Así, Ella llegó a imaginar como sería Nuestro Señor y, en el momento en que ella lo concibió por la inteligencia, por el amor, y tuvo el deseo de ser la esclava de quien fuese su Madre, en ese momento el Angel Gabriel la invitó para serlo.

Explica entonces San Juan Eudes, que Ella fue dos veces Madre de Nuestro Señor Jesucristo: en primer lugar, madre porque Ella lo concibió, por la inteligencia y por el amor como El debería ser; en segundo lugar, Madre porque lo engendró en su seno virginal.

El Evangelio de San Lucas nos relata la embajada del Angel Gabriel a la Santísima Virgen, de cuyo “Sí” dependió nuestra Redención. A la luz de las consideraciones de San Juan Eudes toman un nuevo aspecto.

“Estando ya Isabel en su sexto mes, envió Dios al ángel Gabriel a Nazaret, ciudad de Galilea, a una virgen desposada con cierto varón de la casa de David, llamado José; y el nombre de la virgen era María.

“Y habiendo entrado el ángel a donde ella estaba, le dijo: Dios te salve, ¡oh llena de gracia!, el Señor es contigo; bendita tú eres entre todas las mujeres.

“Al oír tales palabras la Virgen se turbó, y se puso a considerar qué significaría tal saludo.

“Mas el ángel le dijo: ¡Oh María!, no temas, porque has hallado gracia en los ojos de Dios.

“Sábete que has de concebir en tu seno, y tendrás un hijo, a quien pondrás por nombre Jesús .

“Este será grande, y será llamado Hijo del Altísimo, al cual el Señor Dios dará el trono de su padre David, y reinará en la casa de Jacob eternamente, y su reino no tendrá fin.

“Pero María dijo al ángel: ¿Cómo será eso, pues yo no conozco varón alguno? El ángel en respuesta le dijo: El Espíritu Santo descenderá sobre ti, y la virtud del Altísimo te cubrirá con su sombra, por esta causa el fruto santo que de ti nacerá será llamado Hijo de Dios.

“Y ahí tienes a tu parienta Isabel, que en su vejez ha concebido también un hijo; y la que se llamaba estéril, hoy cuenta ya el sexto mes; porque para Dios nada es imposible.

“Entonces dijo María: He aquí la esclava del Señor, hágase en mí según tu palabra. Y en seguida el ángel desapareciendo se retiró de su presencia”. (San Lucas, 26,38)

Fuente: Acción Familia – Chile

Nota: este artículo fue publicado por primera vez en Nobleza.org el 25 de marzo de 2017

Share

{ 0 comments }

Santo Toribio de Mogrobejo, Obispo de Lima e Inquisidor – Plinio Corrêa de Oliveira

23.03.2021

Santo Toríbio de Mogrovejo, Obispo e Inquisidor de Lima –  «Santo del Día»*            Plinio Corrêa de Oliveira   Santo Toribio de Mogrovejo, Arzobispo de Lima (*Conferencia en estilo coloquial para sus discípulos más jóvenes de la Sociedad Brasileña de Defensa de la Tradición, Familia y Propiedad – TFP- 22 de marzo de […]

Share
Read the full article

Santo Padre: ¡Gracias por la respuesta al ‘dubium’! ¿Hay fecha para las 5 ‘dubia’ de los Cardenales?

17.03.2021

Santo Padre: ¡Gracias por la respuesta al dubium! ¿Hay fecha para las 5 dubia de los Cardenales? José Antonio Ureta Poco más de un mes después del escándalo de Ushuaia, que indirectamente salpicaba al Papa Francisco, la Congregación para la Doctrina de la Fe declaró ilícitas las ceremonias de bendición de uniones homosexuales. Y lo […]

Share
Read the full article

¿Por qué el sábado está dedicado a la Santísima Virgen?

13.03.2021

Plinio Corrêa de Oliveira Sabemos que el viernes es el día que nos recuerda la muerte de Nuestro Señor, y el domingo recuerda su Resurrección. La pregunta que surge es: ¿Por qué el sábado está dedicado a la Virgen? He recibido la siguiente información que transmito a Uds. y luego  comentaré. Selección biográfica: Después de […]

Share
Read the full article